40 años de belleza y ecología

Susana Blázquez
L´Occitane, una utopia hecha realidad

La historia de L'Occitane en Provence está inevitablemente ligada al azar. Todo empezó hace 40 años, en un pueblecito de la Alta Provenza donde el joven Olivier Baussan, estudiante de literatura y poesía en la Universidad de Aix-en-Provence, se topó con un viejo alambique. "En esa época, para vivir en esta región o estudiabas literatura y te hacías profesor o recolectabas plantas", nos dice el fundador de la compañía, que hoy cuenta con 8.000 empleados y más de 3.000 tiendas repartidas por el mundo. Pero el azar de un encuentro hizo bascular su futuro... "Conocí a un agricultor que quería deshacerse de un alambique que tenía en un garaje para poder aparcar su coche.

Para ponerte en situación, 1976 fue el año en el que se cambió por primera vez la hora y el mundo empezaba a darse cuenta de que los recursos no iban a durar para siempre. También era un momento en el que las moléculas sintéticas sustituían a los productos naturales. ¡Esta era la modernidad! Pero afortunadamente en el otro extremo quedaban las tradiciones y yo formaba parte de esa juventud que quería poner en valor las riquezas de su territorio", sigue Baussan, un romántico empedernido de los que empiezan a escasear.

L´Occitane, una utopia hecha realidad

Una empresa con alma
Compró el alambique, un remolque para poder llevárselo en su dos caballos y empezó destilando aceite esencial de romero, que más tarde vendía en mercadillos de la zona. "Los comienzos fueron muy difíciles, pero sin duda estábamos escribiendo lo que pronto sería la ecología", afirma. Así que empezó a poner frases en las etiquetas de sus productos que rezaban "si devuelves el frasco al comerciante yo iré a buscarlo" y él mismo los reciclaba. Y el azar volvió a cruzarse en su camino. "En 1980 conocí a un señor muy mayor que iba a cerrar una industria de jabón de Marsella y acabó regalándome el negocio. Y ese traspaso fue lo que le dio una nueva dimensión a L'Occitane de valor humano: este hombre me dio algo y entendí que yo también tenía que devolver mi parte", prosigue.

Un día, alguien le habló por casualidad de la historia de las mujeres del karité en Burkina Faso –uno de los países más pobres del mundo–, un ingrediente fuera de lo común con grandes beneficios para la piel. "Viajé allí para verlo con mis propios ojos y me quedé impresionado con la labor que hacen estas mujeres. Ahora que han pasado los años, puedo decir que haber creado la cooperativa para ayudarlas es lo más bonito que he construido en mi vida. Esta es la aventura que me ha cambiado, no el éxito ni el dinero", afirma Olivier Baussan, que a principios de los 90 encontró en Reinold Geiger (actual presidente de la compañía) el socio inversor que necesitaba para seguir creciendo.

Lavanda, karité, siempreviva, almendra, verbena... Hoy L'Occitane en Provence es un gigante que cuenta con una lista infinita de productos eficaces, sencillos, respetuosos con el medio ambiente y un equipo de I+D a la vanguardia del mercado. De hecho, resulta difícil encontrar una empresa de cosmética con una implicación tan directa y cercana con el mundo agrícola.

L´Occitane, una utopia hecha realidad


La vela de la vida
Hace seis años, la revista Marie Claire quiso aportar su granito de arena a las causas más nobles y se unió a L'Occitane en Provence creando una iniciativa solidaria que se repite cada año por estas fechas: La Flamme Marie Claire, una vela perfumada con notas de verbena cítrica que dona el 100% de sus beneficios a distintos proyectos con una temática común: la educación de las niñas y mujeres con el fin de promover el liderazgo femenino en el mundo (laflammemarieclaire.org). Y es que si hay algo que Marie Claire lleve en su ADN desde sus inicios es su empeño por mejorar la situación de las mujeres más desfavorecidas en el mundo. Toutes à l'école, la asociación que ofrece escolarización en su escuela piloto Happy Chandara en Camboya; Entrepreneurs du monde, que promueve el desarrollo socio-económico sostenible de las mujeres en Burkina Faso y Rêv'Elles, con programas pedagógicos a chicas procedentes de entornos desfavorecidos en Francia, son las tres asociaciones a las que irán destinados los fondos de la recaudación.

Ayúdanos a ayudar
"Desde el primer momento en el que la revista Marie Claire se puso en contacto con nosotros para contarnos su iniciativa, supimos que queríamos sostener esta causa", nos cuenta un Baussan orgulloso, una vez más, de tender su (generosa) mano a los más necesitados. Por eso hoy, la flamme (llama en francés), como se ha bautizado a la vela por simbolizar con su mecha la luz y la esperanza para muchas mujeres en el mundo, está más viva que nunca y necesitamos tu ayuda para cambiar el destino de tantas mujeres que viven en situaciones precarias. Antes de despedirnos, le pregunto a Olivier Baussan si él también va a comprar su vela. "¡Por supuesto!". Qué gran ejemplo a seguir...

Verbena

Un eau de toilette unisex con notas cítricas y de verbena, que te transporta directamente a la Provenza francesa. Sencillez y frescura en estado puro.

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