El cabello como manifestación de poder, diversión y belleza

Marc Giró

Escena de 'Memorias de África' (1985), de Sydney Pollack

Estoy en tus manos.

Tu pelo invita a las caricias y a la intimidad. Lejos del estruendo jugamos, muy seriamente, al amor. Nos cepillamos la melena mientras compartimos confidencias, secretos y quimeras. Cuando me peinas nos ordenamos, ponemos en claro lo que sentimos y yo me relajo. Tiene este gesto lo mismo de profundamente animal y salvaje que de exquisito y civilizado. Me aclaras el pelo y entre el agua y las yemas de tus dedos se escurren todos mis demonios. Y descanso.

Etiquetas: feminismo, melena

COMENTARIOS