El cabello como manifestación de poder, diversión y belleza

Marc Giró

Jean Seberg

La proeza de ser mujer.

La femme fatale nos atiza con su melena voluptuosa, pieza clave en el vocabulario de la hiperfeminidad, aunque no es la única estrategia posible. A partir de la década de los 60 aparecen esas mujeres flacas y peinadas a lo chico, cuyo poder reside en una (aparente) fragilidad y en el mohín desenfadado. El gesto teatral de las primeras contrasta con la displicencia relajada de las segundas. Las divas quieren ser mujer sin paliativos y las otras desean lo contrario y quitarse de encima ese sambenito, el de ser mujer-mujer, y por eso juegan a la ambigüedad y apuestan por una supuesta naturalidad.

Etiquetas: feminismo, melena

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