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Kiku Montejo es una treintañera lúcida e inteligente, consciente de sus contradicciones, algo frívola y desvergonzada y, sobre todo, muy divertida. En el blog Pastelitos Envenenados nos cuenta sus aventuras y desventuras amorosas, familiares y laborales. Sus reflexiones son punzantes e hilarantes. En definitiva, una lectura entretenida y de gran calidad literaria que ninguna mujer Marie Claire se puede perder. Hemos hablado con la autora para descubrir dónde está la frontera entre el personaje de ficción y la realidad de su creadora. Esto es lo que hemos averiguado:
Fue de la manera más tonta. Era el año 2005 y yo no sabía lo que era un blog. Lo oía mencionar cada vez más pero no tenía muy claro de qué iba la vaina. Entonces hice lo que hacemos todos cuando tenemos algún tipo de duda; tecleé en Google la palabra "blog". Descubrí lo que era, e ipso facto me hice el mío. Así nació mi primer blog: El hombre que usa más laca que yo. ¿Pensabas que tendría tanto éxito? No, nunca. Creo que, de algún modo y de una forma positiva, se me fue de las manos. No sé de qué manera llegó hasta tanta gente. Cuando quise darme cuenta, eran muchos los lectores. Ahora presumo de tener unos seguidores que me reclaman más artículos, que protestan si no actualizo con cierta frecuencia y que, de vez en cuando, me regañan si leen algo que ya he escrito antes. Tengo unos lectores incondicionales que jamás, ni en mis mejores sueños, pude imaginar que llegaría a tener. ¿Qué te ha aportado escribir un blog? Me ha permitido relacionarme con personas con las que tengo intereses comunes. En algún momento puedes conectar con alguien a través de las palabras, sintiéndote muy cercano en la manera de pensar. He intercambiado correos con gente verdaderamente interesante y también con gente muy divertida y ocurrente. Recuerdo a una chica que me mandó unos magníficos dibujos de ¡cómo creía ella que era Kiku Montejo! Cuéntanos alguna anécdota que concierna a tus lectores En una ocasión una chica me recomendó como lectura entretenida y divertida mi propio blog. Desde ese día, esa chica, está en mi lista de herederos. Ella alucinó, no podía creerse que yo fuera la autora y yo me emocioné aún más que ella. Aún se me ponen los pelos como escarpias cuando me acuerdo de ese momentazo. ¿Recuerdas especialmente algún comentario? No te podría decir uno en concreto, pero he de decir que tengo algunos lectores que me hacen tan buenos comentarios y de una calidad tan excepcional, que dejan mi artículo a la altura del betún... Algunos son tan brutales, que me dejan sin palabras. Son comentarios y divagaciones que a veces me siento incapaz de contestar. ¿Qué hay de real en el personaje de Kiku Montejo? Digamos que fifty-fifty. Kiku Montejo nació en una familia de alta cuna con una madre borrachuza que se dedicaba a coleccionar amantes. Sin embargo, yo no viví eso. Soy más de "andar por casa". Soy de las que fueron a colegio público, soy de barrio. De pequeña fantaseaba con la idea de que mis padres se divorciaran y tuvieran problemas matrimoniales. No sé bien por qué, pero me parecía atractivo. Supongo que esta fantasía se debe a que, por ese entonces, los pocos matrimonios separados que conocía eran los que tenían cierto poder adquisitivo. Admiraba boquiabierta y me daban mucha envidia esos niños que decían "este fin de semana me toca dormir en casa de mi padre". ¡Tenían dos casas mientras yo compartía habitación con una de mis hermanas! Sospecho que vi demasiado Falcon Crest. ¿Y en sus aventuras? Mucho. Mis textos tienen gran parte de ficción, pero también tienen mucho de mí. Kiku Montejo es mi alter ego. Mis aventuras y desventuras al final se nutren de mí misma y de mi día a día. Ahora que mis escarceos amorosos han dejado de ser los protagonistas de mis artículos y que me he adecentado, mis aventuras tienen que nutrirse de otros asuntos, digamos, más terrenales. ¿De dónde sacas la inspiración para tus relatos? He de confesarte que no me inspiro con facilidad. A veces me rondan decenas de ideas por la cabeza que no llegan a ser plasmadas... y de pronto, un día, ¡pum!, tengo una idea, me hace gracia, la escribo y tengo un artículo listo para colgar. ¿Y esas sabias frases que ilustran tus posts? De todas ellas, ¿con cuál te quedas? Esas frases a veces se me convierten en un quebradero de cabeza. Hasta que no doy con la frase perfecta, no cuelgo el artículo. En otras ocasiones, ocurre al revés: leo una frase que me encanta y, a partir de ahí, empiezo a divagar.
Una de mis favoritas es de Oscar Wilde y dice "Para tener buena salud lo haría todo menos tres cosas: hacer gimnasia, levantarme temprano y ser persona responsable". ¿Cómo definirías a Kiku Montejo? Kiku Montejo es la mezcla de muchos personajes que se aglutinan en uno sólo gracias al humor ácido e irreverente. En ocasiones Kiku es una mujer insegura y otras veces tiene el aplomo de Juana de Arco. Puede desbordar alegría y preocupaciones, ser dulce o incluso cruel... Sin embargo, siempre se ríe de sí misma y trata con igual desenfado y despreocupación los asuntos más delicados y los más mundanos. ¿Qué tiene ella que te gustaría tener a ti? ¡Una familia millonaria! ¿Qué tienes tú que no tendría ella? Yo, aunque tengo una boca como la de un buzón, soy más comedida y, a veces, hasta consigo contenerme. Ella no se contiene, en realidad, no tiene por qué hacerlo. ¿Tu personaje es un cliché o has conocido a mujeres así? Kiku Montejo no es, en absoluto, un cliché. ¡Yo soy el más claro ejemplo! A veces caricaturizada y a veces contando historias ficticias pero que bien podrían ser reales. Kiku Montejo es una de tantas, una treintañera encantada de haberse conocido, con problemas y situaciones reales de mujeres reales. Gran parte de mis amigas se sienten identificadas con lo que leen en el blog y gran parte de los comentarios de la gente también lo suscriben. ¿Buscas la polémica o viene a ti sin querer? Me encanta la polémica, la busco y disfruto con ella. Me resulta muy cómodo polemizar mediante el blog. Me evito interrupciones en mi monólogo; puedo decirlo todo de un tirón y exponer mis ideas de modo ordenado. Cuando polemizo de viva voz, me aturullo, me atasco y hago montones de aspavientos innecesarios que mis lectores no tienen necesidad de ver. ¿Kiku Montejo tiene más fans o más detractores? Indudablemente, tiene más fans. Tengo mis censuradores y detractores pero no me molestan en absoluto. Son figuras necesarias. ¿Ha ligado mucho por internet? ¡Me da urticaria la idea de ligar por Internet! He tenido (y creo que sigo teniendo) mis admiradores y algún que otro tejo me han soltado. Me han dicho monerías que he recibido gustosa y, desde aquí, les invito a que sigan haciéndome el cortejo. Pero mientras mis carnes sigan prietas y mi caída de ojos siga funcionando, en caso de tener que ligar, lo haría del modo habitual. ¿A qué te dedicas cuando no haces de blogger? A un sin fin de cosas.Hago fotos, pinto, leo, viajo, soluciono problemas sentimentales, doy consejos poco recomendables. Hago bricolaje, reciclo muebles, jugueteo con el PhotoShop, quedo con amigos, beso a mi pareja y hago lo propio con él. Marujeo, voy al cine, al teatro, salgo a cenar, tomo alguna copa que otra, hago visitas familiares, hago vida contemplativa (esto se me da muy bien) y miro a las musarañas. También tengo tiempo para llorar y montar melodramas... el resto del tiempo, lo dedico a trabajar: de algún modo tengo que ganarme la vida. ¿Cuántas horas le dedicas a tu blog a la semana? Sinceramente, el blog no me quita mucho tiempo. Lo que tardo en escribir un artículo y colgarlo. Contestar los comentarios tampoco me lleva un tiempo significativo. Tardo más en pensar lo que voy a escribir que en cualquier otra cosa. ¿Te gustaría vivir de escribir? Indudablemente. Y lo conseguiré: no te quepa la menor duda. Te diré algo: yo me haré rica escribiendo. Lo sé, lo siento en mis carnes, una vez me lo predijo una santera algo embriagada y yo no soy quién para poner en duda su palabra. Es más: siento que estoy cerca de conseguirlo. Se acerca Navidad, ¿qué buen propósito se ha hecho Kiku para el año que viene? El menos original y el de 7 de cada 10 fumadores: dejar de fumar. Aparte de ése (que no cuenta por falta de originalidad y porque es el de todos los años), también tengo la sana intención de hacerme millonaria. Voy con un poco de retraso con este tema, así que tengo que ponerme las pilas. Quizá empiece por montarle un piso nuevo a Kiku, con publicidad propia, ella así lo merece. Las dos queremos enriquecernos, y, en tiempos de crisis, es lo mejor que podemos hacer. Dos mil nueve va a ser un buen año, lo sé. Para proposiciones laborales decentes e indecentes, os recuerdo mi correo: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla . |
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