Ágatha Ruiz de la Prada convierte la Pasarela Cibeles Madrid Fashion Week en una auténtica galería de arte. Sus estampados como siempre son puro color, pero los corazones y estrellas típicos de la diseñadora han ido dejando pasar a los brochazos de Jackson Pollock, las composiciones de Vasarely, la geometría de Piet Mondrian o los escandalosos puntos de Yayoi Kusama.
Para el día, Ágatha propone un estilo desenfadado con vestidos con muchos cortes y leggings atrevidos. Hemos visto ganchillo en cuellos y falso pelo en bolsillos. Sin embargo, para la noche, la diseñadora sigue apostando por sus vestidos acolchados y con imitaciones de piel de astracán (recuerda que ella no usa pieles auténticas). Además, las rayas, los volantes y las franjas multicolores también nos acompañarán el próximo invierno.