Es de sobra conocida la pasión irrefrenable que Elizabeth Taylor tenía por las joyas. A lo largo de más de 60 años de carrera cinematográfica acumuló diamantes, tiaras, collares, rubíes y hasta la perla Peregrina, una de las joyas más famosas de la historia que se vende montada en un collar con otras perlas, rubíes y diamantes.
Esta perla se encontró en Panamá en 1579 y tras viajar a España y ser adquirida por Felipe II, permaneció en la Corona durante 8 generaciones. Después pasó a Francia, más tarde estuvo con una familia irlandesa y en 1960, Richard Burton, el gran amor de Liz Taylor, se la regaló a su amada. Le costó 37.000 dólares y ahora sale a subasta con un precio estimado de entre 2 y 3 millones de euros.
Elizabeth Taylor se casó dos veces con Richard Burton y este la colmó de joyas. Una de ellas fue un anillo de diamantes de 33 quilates, que la actriz llevaba casi a dirario. Su precio de salida: 3,5 millones de dólares.
En la subasta que hoy comienza en la casa Christie's de Nueva York y que durará hasta el día 16, se venderán preciadas posesiones de Liz Taylor como su colección de ropa: vestidos de Pucci de los 70, chaquetas de Versace de los 80, prendas de Dior y hasta el vestido de novia de su primera boda con Burton.
Christie's valora en 30 millones de dólares el precio de salida de esta subasta de joyas, ropa y objetos de la actriz. El dinero recaudado irá a parar a los cuatro hijos de la actriz y a la Fundación Elizabeth Taylor contra el Sida. La actriz ya había donado antes algunas de sus joyas para la construcción de un hospital en África.















