Lady Grett
Juan Vidal me había hablado de ella, decía que era especial. Yo le creí y no se ha equivocado.
De esas chicas que atrapan sin pretenderlo porque tras su dulzura esconden algo inquietantemente atractivo. Una niña que en un solo parpadeo, en un movimiento, es capaz de recordarte que ya es toda una mujer.
Despista y al segundo es de nuevo candidez. Le divierte jugar y sabe hacerlo muy bien.
Se llama Kittie, como la gatita y hoy nos la ha presentado sobre la pasarela de XI Valencia Fashion Week. Tenía muchas ganas de conocerla.
Kittie es una niña burguesa e ingenua vestidita en varias tonalidades de rosa. Le gustan los vestidos rectos, las faldas trapecio, los trench y las margaritas.
Femenina y chic, como debe ser.
Sin embargo, todos sabemos que las apariencias engañan y la suya no iba a ser una excepción. Los detalles en negro nos recuerdan que hasta en lo más naïf siempre hay un filo de oscuridad, algo misterioso.
Ella es mucho más de lo que aparenta y menos de lo que parece. Ese es su secreto.
Kittie todavía cree en el amor. "Me quiere, no me quiere, me quiere..." va deshojando la margarita mientras los pétalos caen sobre cuellos, bolsillos de algunos vestidos y bolsos. No le gusta esa intriga, le cansa ese juego.
Está descubriendo que puede seducir y que no necesita esperar. El mundo desconocido de una sexualidad (casi) por estrenar.
Los pétalos entonces se convierten en grandes aberturas que dejan ver la espalda, transparencias, algún pronunciado escote corazón y zapatos en charol negro, de gran plataforma y tiras que gritan poder a cada paso.
Ya lo dije, las apariencias con Kittie, engañan.
Como un pastel, a eso recuerdan los troquelados en los finales de vestidos y blusas, a los mantelitos de los pasteles.
Kittie, lista para comer.
Así, entre ligera organza, guipur, seda, napa, aplicaciones en azabache, Swarovski y con un enorme racimo de globos, le hemos dicho Hello a Kittie.
Desobediente, caprichosa, impredecible, coqueta...
Ahora la observas de lejos, sin que te vea, su frescura y belleza te desarman. La miras. No puedes dejar de hacerlo. No puedes, entonces, hacer otra cosa que quererla.
Ya has caído. Como el resto, como todos, cautivados por Kittie.
Tras esta maravillosa colección de Juan Vidal, todas queremos ser, como Kittie diría, su BFF (Best Friend Forever)
Fotografías: Ladygrett y Prensa VFW
Texto: Greta Borrás (www.ladygrett.com)


























