Charlotte Olympia

Diseñador Wiki

Allí por donde pasa, Charlotte deja tras de sí esa estela pin up que sólo una mujer segura de sí misma y enamorada de lo retro desde su más tierna infancia podría tener. Charlotte Dellal, creadora de la firma Charlotte Olympia es la perfecta embajadora de sus creaciones y de la elegancia perdida de los años 50. Viéndola desfilar por las alfombras de todos las fiestas, parece que hubiéramos vuelto al Hollywood dorado.

La mayor de los Dellal

Es la mayor de la saga Dellal y hermana de Alice, la princesa grunge que sedujo a Karl Lagerfeld. Con siete años se sentaba junto a su madre, una top brasileña de los años 70, a ver antiguas películas en blanco y negro, y ya entonces Charlotte soñaba con los peinados, el maquillaje y los vestidos de aquellas actrices de los años 40. Y aunque su deseo era ser una de ellas, cuando creció decidió que lo suyo era vestir como tal a las mujeres del mundo. Estudió moda en la London College of Fashion y se inició con creaciones ready to wear, pero en sus dibujos los protagonistas eran los accesorios, así que se especializó en su creación en Cordwainers College. Con todo ello y una increíble visión empresarial adquirida de su padre, se lanzó en 2011 con la creación de Chalotte Olympia. Lo que ella no sabía es que poco tiempo después todo el star system llevaría una de sus creaciones.

La zapatera de las estrellas

Sarah Jessica Parker, Olivia Palermo, Jessica Chastain, Keira Knightley, … todas se han rendido al soplo de aire fresco y las dosis de humor que desprenden las creaciones de Charlotte. Su primera apuesta fueron los icónicos Kitty Flats, unos slippers inspirados en Agatha Christie que hacen las delicias de it girls como Alexa Chung. Fueron un modelo creado casi por azar. Charlotte quería hacer unos slippers masculinos con el twist femenino que aportaban las zapatillas de ballet. Al fabricarlos quedaron dos picos que simulaban las orejas de un felino, así que en un primer alarde de humor, dibujó en aquellos zapatos la cara de un gato. Y todo surgió porque aunque la veamos subida a esos maravillosos tacones, Charlotte es madre de tres niños y reconoce necesitar todo el confort posible en su día a día para seguir su ritmo.

La creatividad se convirtió entonces en su seña de identidad. Tacones en forma de jarrón Ming, tigres que recorren sus ya míticos pumps con plataforma, zapatos que simulan un helado, creaciones especiales de Halloween… Y no tardó en llevar toda su imaginación al mundo de los clutch, velocímetros de antiguos coches, labios, calabazas, ojos inmensos… Todo es susceptible de convertirse en complemento digno de exponer como pieza de museo.

Icónica con futuro

Para Charlotte las piezas vintage son puro arte. De hecho colecciona los zapatos de sus hijos y las prendas de su madre que tiñen de nostalgia su vestidor y le inspira para seguir creando piezas eternas. Quizá por eso ahora se ha embarcado en la creación de bolsos de piel clásicos y atemporales, tanto que ha nombrado a cada uno de ellos como los artistas del viejo Hollywood al estilo “llevo un Brando”, pero no deja de lado la fantasía. Especial y detallista, Charlotte sorprende en cada colección y sube al Olimpo de los grandes zapateros de los últimos tiempos.

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