José Castro

Diseñador Wiki
José Castro
Ver vídeo José Castro: el genio al descubierto
  • Fecha de Nacimiento: 29/3/1971
  • País: España
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José Castro es gallego, pero su moda palpita en Francia. Es un valor en alza en la Paris Fashion Week e incluso su agencia de comunicación está en la capital gala. Con su look gótico, sus toques excéntricos y su moda ambigua, José Castro bien podría ser el nuevo Galliano. Desde luego es una apuesta segura, ya que acaba de conseguir un Prix de la Moda Marie Claire como mejor diseñador novel. Después de ver su toque en el renacer de marcas como Desigual y Miró Jeans, Castro también ha trabajado para Alexander McQueen.

Este gallego podría haber sido muchas cosas. Director de cine (de un nuevo estilo cinematográfico, mezcla de terror, comedia rosa y glamour), científico loco, filósofo vanguardista, cocinero, esteticista..., pero quizá porque «es una locura trabajar en la moda», decidió dedicarse a ella. Aún recuerdo el día en que José entró en mi clase. Llegó el primero, con ese allure entre gótico y charmant, con la vida en un susurro y la ironía en la mirada. Se sentó en segunda fila, con los sentidos en alerta y dibujando mis palabras «¿Te acuerdas, Pilar, la magia que se respiraba en la Escuela de Artes y Técnicas de la Moda?», y mientras desmontaba mi discurso (y el de los demás profesores) con preguntas sin respuesta, se iba empapando de lo que el mundo le ofrecía. Su tesis final de carrera, «La excentricidad», le valió un cum laude. Maravillosa, refinada, irreverente, vanguardista y feliz tesina, con la que ganó una beca para la Royal Collage of Art. Allí obtuvo el premio al mejor alumno, consiguió que el Daily Telegraph le dedicara una página y la posibilidad de realizar un proyecto para Alexander McQueen.

Ha escalado suavemente las cimas más altas discretamente y, sin empacho, ha llegado donde casi nadie, dejando una huella difícil de olvidar y respondiendo con preguntas porque le gusta ser gallego. Esta férrea reivindicación de sus raíces y su irónico guiño a la provocación bien entendida hacen que no le duelan prendas al explicar en las reuniones más políticamente correctas: «Crecí entre banquetes de boda y muertos». Le divierte contar que sus padres eran propietarios de un restaurante, El Retiro, donde se celebraban bodas y bautizos, y de la funeraria Marchiñas, que estaba justo al lado. «Mi vida está marcada por las M: la empresa familiar se llama Marchiñas, he trabajado para Marina Rinaldi, Max Mara, Miró Jeans, María Moreira, McQueen, me llamo José Manuel, mi empresa y mi perra se llaman Marina, mi estudio está tocando a la calle Marina y este año me han concedido el Premio Barcelona es Moda y ahora el Prix Marie Claire», sentencia. Y es de agradecer que no juegue a la falsa modestia y confiese abiertamente: «Es maravilloso ser reconocido en tu país y más en tiempos de crisis. Reconozco que soy muy cinematográfico y me encanta recibir premios». Se considera un trabajador de la moda y un buen cocinero. Le gustaría acompañar cada una de sus colecciones con el menú apropiado: «Para mi última colección, Blue Sky, elegiría una lamprea, percebes y, por último, un caldo gallego. Regado por un albariño y con leche frita como broche final»; le pediría a los Reyes Magos: «Salud y trabajo; y, sobre todo, una casa con jardín para toda mi familia. Es por lo que lucho». Pero le duele una parte de la profesión: «No hay compañerismo, todos criticamos», aunque está satisfecho con su trayectoria: «Desde abajo he roto muchos moldes. Soy miembro de la Federation Française du Prêt-à-Porter y desfilo en París, he sido portada de La Redoute, Le Monde y del catálogo de Harvey Nichols, y he conseguido que la prensa hable del color rosa Castro». Está deseando diseñar una colección masculina para vestir sus ideas: «Hay que ser uno mismo, vestir con lo propio», y comparte con Dior que «el buen gusto es el gusto que uno tiene».

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