Manolo Blahnik

Diseñador Wiki

Su vida es extraordinaria, como sus zapatos. Él se define como un zapatero sin más; nosotros sabemos que es un artista. Un manolo siempre será un zapato único, una historia de amor y un vínculo emocional entre su creador, igualmente único, y la mujer que lo lleva. Desde que Sarah Jessica Parker dijera: '¡quítame lo que sea, mi bolso Fendi, mi anillo, mi reloj, todo menos mis manolos!' o Madonna afirmara que un par de zapatos de Blahnik eran mejor que el sexo porque duraban más, las ventas de estos zapatos se han notado absolutamente no entre las miles de celebrities que mueren por ellos, sino por toda una corte de admiradores que le han ido siguiendo a lo largo de los años. ¿Cuál es el secreto?

Estudió en Suiza y en París, pero voló al corazón más pop de Londres, y en 1971 empezó, casi por azar o por capricho, a hacer zapatos para una tienda que llamó genialmente Zapata. Ese mismo año la papisa de la moda del siglo XX, Diana Vreeland, le «ordenó», al ver algunos de sus dibujos, que se dedicara profesionalmente a los zapatos. Artista, artesano y uno de los creadores de moda más alejado de la moda, Blahnik -que en 2008 recibe el Prix Marie Claire por su trayectoria- se sienta en su mesa de trabajo con la misma autoexigencia que el primer día.

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