Consejos elegantes para organizar una boda

Qué vestir, qué regalar, cómo invitar…

Ailanto

1. Aunque todo el mundo cree que sí, es más que posible que el día de tu boda no sea el día más feliz de tu vida: quedas de entrada, advertida.

2. Invita a la gente mandando un cartón por correo, nada de mensajes por Whatsapp. Así mismo, se acepta o no la invitación a una boda por correo, visitando a los novios o por teléfono, pero no por whatsapps.

3. Los regalos: a los novios, ahora, les encanta que les regalen dinero contante y sonante. Aquí somos partidarios de entregar alguna cosa realmente inútil: una sopera de Limoges, unos vasos de plata de picnic, un belén barroco… O directamente no regalar nada de nada, sobre todo si los novios tienen entre cuarenta y cincuenta (hay muchos) que ya deberían tener la casa puesta, no deberían necesitar menaje, sólo salir de fiesta.

4. Muchas parejas de novios se quejan, en el momento de montar una boda, de que sus familiares opinan demasiado. Dejad que lo hagan porque, te digo una cosa, acabaréis haciendo lo que ellos propongan. La gente es igual de lista o de imbécil que sus propios progenitores y, a partir de una cierta edad (ya pasada la adolescencia), no hace falta luchar contra esa evidencia. Además, si sois de los que os dejáis subraguar la boda por ellos, algún precio tendréis que pagar. O sea que a apechugar.

5. Casarse por la Iglesia sin ser creyente es tan absurdo como casarse debajo del mar o tirándose en paracaídas.

6. Que la boda no se convierta en el vehículo para liberar vuestra creatividad. Nada de poesías ñoñas, nada de tocar la guitarra o hacer juegos de manos… Si tenéis necesidad de notoriedad, apuntaos al cásting de Gran Hermano.

7. Si eres de las que quieres una boda "sencilla", acabarás con una boda a lo Diana Spencer. Todas las que quieren una boda sencilla acaban liándose la manta a la cabeza. Eso es así, por lo tanto es mejor no dar demasiadas explicaciones. Es como cuando después de un fin de semana completito dices a los cuatro viento que tienes que beber menos alcohol. Nunca pasa. 

8. A no ser que seáis Stella McCartney, no os diseñéis vuestro propio vestido de novia. Será un fracaso. ¿Verdad que no te autooperas a corazón abierto? Pues si no eres costurera ni diseñadora, deja que las que lo son hagan su trabajo.

9. Los novios: nada de tejidos brillantes, nada de brocados, nada de fantasía, nada de corbatas cortas… ¿Qué ha pasado para que también ellos caigan en la trampa de lo kitsch con lo fácil que es ponerse un simple traje azul marino de dos botones?

10. Para los invitados: si no os gusta la comida o la encontráis escasa, no os quejéis, una persona civilizada no va a una boda a comer, viene comida de casa. Los señores en la mesa no se aflojan la corbata, así mueran ahogados, ni se quitan la americana, así mueran de calor. Si os asignan una mesa, no os cambiéis de sitio. Si tenéis hijos, acordad con el resto de padres y madres en contratar una canguro para que los atienda in situ de cara a que podáis festejar libremente. Vestir acorde con vuestros propios principios éticos, morales, estéticos y siguiendo las coordenadas geopolíticas del lugar en que os encontréis para evitar ir vestidas como si estuvierais de extras en Amar en tiempo revueltos.

Etiquetas: novias románticas

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