Adiós gremlin. O cómo sacar partido de tus errores, aprender de ellos y tomar impulso vital.En coaching llamamos gremlin a esa vocecilla interior que nos dice que no lo conseguiremos, que es demasiado arriesgado, que no estamos preparados, que mejor lo dejamos para otra ocasión. Es la voz del crítico interior. Está ahí para mostrar las debilidades, los miedos y los fracasos. El gremlin pretende mantener el statu quo. No quiere que nada cambie. Se ha dado cuenta de que deseas mejorar tu vida. Ha visto cómo te ponías en marcha incorporando nuevos hábitos y comportamientos para conseguir tu objetivo, tu sueño, y siente vértigo de la nueva versión actualizada y mejorada de ti misma. Estás acostumbrada a lo de antes: los viejos vicios, los complejos de siempre, la insatisfacción. Después de tanto tiempo soportando lo que no te gusta, esto se ha vuelto familiar, inconfortablemente cómodo; tan asimilado que te crees que forma parte de tu identidad. Dejar atrás lo que detestas es como morir un poco de lo que conoces de ti misma y eso puede generar resistencia. Estate tranquila. Lo que te pasa suele ocurrir en los procesos de cambio. El aprendizaje no es lineal ni uniforme. Avanzamos deprisa en algunos tramos y vamos más despacio o entramos en crisis y nos bloqueamos en otros. Todo forma parte de la evolución. Debes refrescar tu "visión" de la meta que te has propuesto.Toma impulso desde el deseo y la pasión que sientes por alcanzarla. Recuerda el entusiasmo y compromiso con el que ibas avanzando. Reconoce que ya estás en el camino correcto, pues de lo contrario el gremlin no se habría manifestado. Él únicamente habla cuando teme estar perdiendo lo malo por conocido y se asusta por lo bueno por conocer. La voz del gremlin suena especialmente alta cuando nos sentimos fracasar. Desafortunadamente, una de las primeras lecciones que se aprenden en la vida es que fracasar es malo, incluso vergonzoso. Aprendemos a esconder nuestros fallos, a excusarlos o a ignorarlos. Sin embargo, fracasar es una asombrosa manera de aprender. Una de las más valiosas y poderosas cualidades del proceso de coaching es que explora los fracasos y los convierte en estupendas oportunidades de aprendizaje. Fracasar no nos convierte en fracasadas. Por el contrario, el aprendizaje combinado con la acción es el vehículo que nos conduce a la mejor versión de nosotros mismos. Así que cuando algo falle debes preguntarte: ¿Cuál es la razón por la que ha salido mal? ¿Qué puedo aprender de ello? ¿Cómo lo haré la próxima vez? Si modificas la creencia acerca de tus errores y empiezas a mirarlos como piezas del mosaico del camino que conduce a tu meta, obtendrás la motivación para aprender las buenas lecciones que ellos proporcionan para mejorar en todo lo que tú quieras.
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Adiós gremlin. O cómo sacar partido de tus errores, aprender de ellos y tomar impulso vital.
Debes refrescar tu "visión" de la meta que te has propuesto.
Cien por Cien 