Ayuno cosmético: la rutina minimalista que aprueban los dermatologos

Valorado como una de las tendencia más efectivas y queridas del pasado 2022, el ayuno cosmético es la rutina de reseteo cutáneo que probarás sí o sí este nuevo año. Tu piel te lo agradecerá.

 

Si algo hemos aprendido este último año es que, a la hora de cuidarnos, nuestra piel es prioridad absoluta. Especialmente en la era de la inmediatez donde cada día surge una nueva rutina y donde, también, nacen y se reproducen nuevos tecnicismos relacionado con estas rutinas de cuidado facial, corporal e, incluso, capilar. Los nombres virales surgen de la nada y muchas de los tratamientos y rutinas que nuestras abuelas ya aplicaban se modernizan en anglicismo más 'cool' y tendenciosos. ¿Un ejemplo? El popular 'Skin Fasting' conocido comúnmente como 'ayuno cosmético' o 'ayuno de la piel'.

Desde que, por el 2021, se empezase a poner de moda el concepto de Skinimalismo o minimalismo cosmético, que aboga por reducir la rutina cosmética al mínimo, aludiendo a que un consumo excesivo de productos con alta carga de activos desentrena la piel, todas sus variantes han ido en auge y hoy, a primeros de 2023, los expertos abogan por un uso consciente y responsable. También en esta línea veíamos hace pocos meses la propuesta del 'Skin Cycling', la cual, entre otros muchos apuntes, defendía el uso del retinol o los ácidos exfoliantes, únicamente, un día de cada cuatro, en aras de un supuesto entrenamiento de la piel, como si de un gimnasio beauty se tratara. ¿El resultado? Una serie de ayunos cosméticos que difieren bastante de lo que se comprende en general como una rutina cosmética.

Ahora bien, ¿tienen verdaderamente sentido estas alternativas para el cuidado de nuestra piel? Hoy, junto a varios expertos especializados en la materia cosmetológica, analizamos en profundidad una de las tendencias más utilizadas por las celebrities: el ayuno cosmético. Desde sus beneficios y desventajas, pasando por cuándo es recomendable su utilización, hasta qué activos son recomendables ayunar y cuáles mejor continuar usando en nuestra rutina de belleza diaria. Toma nota porque, una vez descubras sus pros y sus contras, estamos seguras, de que empezarás a ponerlo en práctica (siempre que tu piel así lo dicte). 

Los beneficios del ayuno cosmético

Todo depende de qué tipo de ayunos hablamos. No es lo mismo quitarse (u olvidarse) de un cosmético un día, que hacerlo de manera constante o con períodos claramente marcados. Las firmas y, en general, los expertos, se suelen llevar las manos a la cabeza cuando se defienden propuestas de este tipo, "porque lo único que suelen provocar es que no se puedan ver todos los beneficios que un cosmético puede aportarnos al no conseguir todos sus efectos por no usarlo cotidianamente", comenta Sonia Ferreiro, cosmetóloga, biotecnóloga y responsable técnica de Ambari Beauty. No obstante, el ayuno puede ser útil en algunos casos muy concretos. "Por ejemplo, en determinadas pieles más sensibilizadas, es beneficioso que determinados principios activos se usen de forma espaciada, ya sea porque esa piel no los admite de manera continuada o porque sigamos un proceso de asimilación para que el tejido se acostumbre a ese activo. Esto suele ocurrir, por ejemplo, con los retinoides, alfahidroxiácidos, betahidroxiácidos o ciertas formas de vitamina C", argumenta Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza. 

Casos en los que sí hacer ‘skin fasting’

Siguiendo la línea temática que defiende Estefanía Nieto, otra de nuestras expertas en dermocosmética, Belén Acero, asegura que solo se recomienda desarrollar este ayuno cosmético en casos muy concretos, por ejemplo, si la piel estuviera muy sensibilizada o fragilizada por motivos como:

  • Un proceso de retinización. Hemos empezado a utilizar retinol y no los hemos hecho correctamente. En concentraciones muy altas para las que nuestra piel toleraba o los aplicamos sin progresión, como se recomienda, etc. Entonces en ese momento nuestra piel se verá haya sensibilizado un motón y se haya irritado en gran medida.
  • Una sobreexfoliación de la piel porque estemos utilizando productos con activos que no sean compatibles entre sí. Ejemplo como una rutina como Vitamina C pura y Ácido Glicólico puede provocar una irritación o una hipersensibilización de la piel.
  • Piel asfíctica. Cuando la piel se ha saturado de productos reaccionando negativamente. Suele ocurrir por la utilización masiva de los denominados 'activos de moda' sobrecargando la piel y, por consiguiente, asfixiar.

"En estas situaciones sí es recomendable hacer un ayuno de la piel, lo que llaman 'skin fasting', para devolver a nuestra piel su función barrera correctamente". Eso sí, tal y como apunta la titular de Farmacia Avenida de América, "en todo ayuno no debe faltar por ningún motivo la etapa limpieza y algún protector solar y luego, simplemente, una hidratante o, en ocasiones, ni eso." 

Las desventajas del ayuno cosmético

La principal desventaja se encuentra en que es probable que se aprecien menos resultados, ya que los activos cosméticos no llegan a ofrecer todas sus capacidades si solo se usan en días alternos o, todavía, incluso más espaciados. "Por ejemplo, en una piel que ya esté acostumbrada al retinol, no tiene sentido dejar de aplicarlo a diario. Con esto, solo conseguiremos una ralentización de su labor en la piel. Igual que la piel se autorregenera cada día, cada noche deberás aplicar un retinoide que potencie esa renovación celular", añade Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8.

En esta posición coinciden la experta de Medik8 y Raquel González, cosmetóloga y directora de formación de Perricone MD, quien explica que "la piel tiene una serie de biorritmos que hacen que repita sus funciones a diario. Si hacemos rutinas de alternancia cosmética, podemos producir que no trabaje óptimamente e incluso que se altere con los diferentes cambios, induciendo a desequilibrios en la función barrera, pudiendo desarrollar un exceso o una falta de lípidos, por citar algún ejemplo". 

Principios con los que no ayunar

Es vital descubrir qué productos se adecuan a nuestras necesidades y, también, cuáles no deberíamos ayunar más de un día. Por ejemplo, aquellos productos que son responsables de un equilibrio constante de la piel deben mantenerse inquebrantables en la rutina, con ayunos intermitentes semanales (como mínimo). Tal y como nos explica Bella Hurtado, responsable de formación de Boutijour, "en esta línea, por ejemplo, a diario deberemos usar productos hidratantes ricos en ácido hialurónico, pantenol, urea, ceramidas, escualano…." 

"Tampoco aconsejamos hacer un ayuno superior a un día cuando usamos retinol o retinal y nuestra piel ya está acostumbrada a ello. Con esto, solo conseguiríamos frenar el proceso de regeneración celular, reducir la producción de colágeno y, si lo llevamos al extremo, desretinizar la piel, llevando a al tejido cutáneo a alterarse cuando le apliquemos este producto", sentencia Elisabeth San Gregorio, experta de Medik8.  

Productos con los que sí ayunar

Mientras tanto, referidos a los productos cosméticos aptos para un ayuno efectivo, desde el gremio aconsejan llevar a cabo un ayuno con aquellos productos cuyos principios o alta carga de ingredientes tienden a producir una alteración dérmica si se usan a diario. "Por ejemplo, con determinadas formulaciones a partir de ácidos exfoliantes o con exfoliantes granulados, no recomendamos usarlas más de dos o tres veces por semana. Si se hiciera, se debilitaría la función barrera de la piel al presentarse una sobreexfoliación, lo que puede desencadenar en procesos de acné o de hipersensibilidad cutánea", concluye Estefanía Nieto, de Omorovicza. 

Fátima Moyano

Fátima Moyano

Periodista casi sin querer, queriendo más que nunca al periodismo. Sin la moda, un buen café y mi playlist favorita de los 2000's no podría levantarme cada mañana. Amante del papel, pero escribiendo en digital. Un día descubrí la Alta Costura y desde entonces supe que no quería trabajar en otro sector. ¿Entre mis sueños? Un amanecer en París, con vistas al Sena y un croissant recién horneado cerca, soy una foodie empedernida que le voy a hacer.

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