A cada etapa de la vida, su fotoprotector

El sol: relajante pero peligroso. Cada día se conocen mejor los efectos secundarios indeseables a corto y largo plazo que produce la radiación solar. Por todo ello, el uso de productos de fotoprotección cada vez es más importante. Pero, ¿sabemos cómo, cuándo y cuales debemos usar?

A cada etapa de la vida, su fotoprotector

En el momento, la tan temida, o no tanto, quemadura solar, con su dolor característico y su pelado posterior. A más largo plazo, el fotoenvejecimiento, con aparición de manchas y arrugas prematuras y muy marcadas, no sólo a nivel facial, sino también en otras zonas expuestas como escote o manos. Y por supuesto, el cáncer de piel, entre los que se encuentra el melanoma, con una indecencia creciente en personas cada vez más jóvenes.

Los niños menores de 6 meses no deben exponerse directamente a la luz solar. A partir de esa edad y hasta los 2 años, el uso de prendas de ropa que incluyen fotoprotección en sus tejidos, sombreros y gafas de sol, es lo más indicado. En aquellas zonas no cubiertas, se deberá aplicar crema con filtros minerales, los cuales actuarán a modo de espejo reflejando los rayos y evitando que estos lleguen a penetrar en la piel. La infancia es una época en la que divertirse bajo el sol forma parte del aprendizaje y es por ello que cualquier hábito saludable con respecto a la fotoprotección se adquirirá para el resto de la vida. De los 2 años en adelante, el uso de fotoprotectores con filtros físicos puede iniciarse, recordando que en todos los casos ha de repetirse la aplicación cada 3 horas, ya que su efecto desaparece pasado este tiempo.

fotoprotector

La adolescencia es otro momento muy complicado para llevar a cabo medidas de fotoprotección, por un lado debido a la aparición de cánones de belleza en los que estar bronceado es una máxima ,y por otro, la necesidad de disfrutar en grupo de actividades bajo el sol, hace que se descuiden los hábitos. En Australia, la MPA (Asociación australiana de pacientes con Melanoma) ha desarrollado un perfil en las redes sociales que automáticamente replica a cada una de las publicaciones que encuentra con referencias a la exposición solar, la playa… avisando de la alta incidencia de Melanoma entre esta población de riesgo. Concienciar es el primer paso para prevenir.

Por último, no debemos olvidar a los adultos, quienes diariamente se exponen al sol de camino al trabajo o al realizar distintas actividades al aire libre. Lo ideal sería adquirir la costumbre de aplicar el fotoprotector cada mañana antes de salir de casa y reaplicarlo si volvemos a exponernos durante las actividades diarias.

Para concluir, fotoprotección alta (mínimo de 30SPF), durante todo el año, más intensa si vamos a exponernos intensamente, por trabajo o durante vacaciones, y mirando aun más por los más pequeños.

Conoce a nuestra dermatóloga

Cristina de Hoyos

La doctora Cristina de Hoyos es dermatóloga y Directora Técnica en Clínicas Ceta. Experta en dermatología estética y terapeútica y en tratamientos capilares (tricología) e injerto de pelo por técnica FUE.

@DraDeHoyos
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