Aceite de cártamo: qué puede hacer por tu piel el nuevo ingrediente de moda

No suele ser el protagonista de ninguna fórmula, pero al mismo tiempo está presente en millones de ellas. Destaca por su aporte en ácidos grasos esenciales y su capacidad para mejorar la flexibilidad de la piel.

El cártamo es una flor herbácea, famosa a nivel mundial por su capacidad colorante y por el aceite que se extrae de sus semillas que, a su vez, es comestible. Pues bien, este componente lipídico trasciente el mundo de la gastronomía para estar presente en numerosas formulaciones cosméticas. Si bien no suele aparecer como el ingrediente protagonista, dejando el estrellato a otros más llamativos como el loto de nieve, el retinol o el ácido hialurónico, está presente y casi escondido en muchos cosméticos. ¿A qué se debe su numerosa presencia? "El aceite de semilla de cártamo protege la piel y aumenta su elasticidad al formar una capa protectora sobre la superficie. También evita que la humedad se evapore y se seque de la piel", explica Valeria Navarro directora técnica de la firma Boutijour, la marca de alta cosmética coreana que incluye este aceite en su Snow Lotus Lifting Serum, con el fin de sellar la hidratación en la piel y evitar reacciones, procesos inflamatorios, irritación y rojeces. 

Cómo encontrarlo

Cuando se mira el listado de ingredientes de un producto, aparece como Carthamus Tinctorius o como Safflower generalmente. Según en el orden en el que aparezca, ayudará a saber si el producto tiene mayor o menor concentración de este principio, ya que el orden del listado suele ir definido en base a cantidades con respecto a los demás principios de la fórmula.

Por qué es beneficioso 

La piel tiene una barrera que se denomina hidrolipídica y que es fundamental para mantener su estado óptimo, por ello es necesario aportarle tanto ingredientes humectantes como lípidos que aseguren que se mantiene en estado óptimo. En este sentido, el aceite de cártamo: "Consiste en un aporte de ácidos grasos esenciales, sobre todo de Omega-9. Al formar parte de un producto cosmético, lo que le aporta a la piel es un refuerzo de su función barrera sin con ello congestionarla, sellando la humedad de la piel y favoreciendo que no pierda principios que hayamos podido aportar previamente, como el pantenol o el ácido hialurónico, por mencionar solo algunos de ellos", explica Raquel González, directora de educación de Perricone MD. Al ofrecer esta labor protectora sobre la piel, mejora su jugosidad y textura, ayudando a mejorar la flexibilidad del tejido y reducir los signos de la edad.

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