Acné adulto: qué esconde

En muchos casos no se acaba en la adolescencia. El acné puede reaparecer por problemas hormonales, por bacterias o por el estrés… Además es un mapa que refleja claramente nuestros malos hábitos higiénicos y de alimentación.

¿Dónde tienes espinillas?

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1. En la zona T (frente y nariz). Salen con el estrés, ya que el cuerpo –al generar más adrenalina- también incrementa la producción de grasa. Para disminuir los brotes, haz ejercicio

2. En la línea del pelo. Los productos del pelo caen en la cara y bloquean los poros de la piel. Lávate las manos después de usarlos y procura llevar el pelo fuera de la cara. Cuando limpies tu piel, incide en esta zona.

3. En las mejillas. Si te tocas mucho la cara con las manos sucias, si no limpias objetos cotidianos como el móvil o no echas la toalla para lavar después de usarla cuando tienes un brote de acné, las espinillas se perpetuarán en tus mejillas. Recuerda que estás pasando a tu piel bacterias, en concreto la propinebacterium Acnes. De igual forma no te aprietes las espinillas o los barros con los dedos, provocarás más infección.

4. Alrededor de la boca. Estas espinillas reflejan que tu dieta no es muy adecuada. Los alimentos grasos bloquean físicamente los poros. Sin embargo no está comprobado que salgan más por tomar productos como el chocolate. Los alimentos ricos en vitamina B6 reducen el exceso de secreción de grasa.

5. En la barbilla, la mandíbula o el cuello. La presión hormonal de la testosterona estimula la glándula sebácea. Se segrega más grasa y el sebo se convierte en una especie de cera que no puede salir al exterior. El poro se inflama y se forma el grano. Puede que vivas esto cada ciclo menstrual o que se agrave en cada embarazo o cuando empieces con los síntomas de la menopausia.

El tratamiento antiacné perfecto

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1. Exfolia tu piel. Eliminarás células muertas y, si ya tienes granos, ayudarás a que las cremas actúen mejor. Eso sí, no te pases: no irrites la piel.

2. Limpia tu piel dos veces al día y seca sin frotar. Te recomendamos que laves la toalla en cada uso. Ten cuidado con una limpieza demasiado agresiva, ya que puede provocar un efecto rebote.

3. Hidratante siempre. Es un error no usar cremas hidratantes cuando tienes acné. Además, si usas artículos para el acné con peróxido de benzoílo verás que el cutis se seca y se descama.

4. Huye del sol. En pequeñas dosis parece mejorar el acné, pero la exposición continuada a los rayos ultravioleta aumenta la inflamación y el enrojecimiento. No te olvides que muchos tratamientos antiacné pueden aumentar la sensibilidad de la piel a la luz solar.

5. Tus cosméticos deben ser libres de aceites y no comedogénicos (significa que no taponan los poros).

El neceser perfecto si tienes acné

Exfoliación. Básica. Te recomendamos la nueva gama de Isdin Everclean. Su gel purificante se vende con un cepillo facial: úsalo de forma conjunta y eliminarás el exceso de sebo y desobstruirá los poros.

Tratamiento. En el mercado existen gamas pensadas para pieles grasas y/o acneicas, e incluso para las pieles secas, que necesitan un tratamiento y cuidado especiales

Maquillaje. Evita el exceso de maquillaje, pero –si tienes que “camuflar” tu acné- te recomendamos productos como un stick corrector sin perfumes ni parabenos. Los encontrarás generalmente en tres tonos (verde, amarillo y coral), perfectos para adaptarse a los distintos tipos de imperfecciones cutáneas -el verde, por ejemplo, sirve para los granos rojos-. Aplícalo con la yema del dedo a pequeños toquecitos y difumina.

Etiquetas: acné, cutis

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