Acné: qué hacer o no hacer… ¡esa es la cuestión!

El acné es una patología que principalmente afecta a adolescentes, pero cada vez son más las mujeres adultas, por encima de la treintena, que la padecen. Pero… ¿valen los métodos que usábamos de jóvenes ahora?

Cursa con la aparición en las zonas más grasas del cuerpo, principalmente la cara (mejillas, mentón, mandíbulas y frente), escote y espalda, de lesiones inflamatorias que se conocen como “granos” y de comedones (puntos negros) que pueden dar lugar a cicatrices permanentes si no se tratan adecuadamente. El acné varía mucho en su gravedad de una persona a otra, pueden limitarse a alguna lesión aislada en épocas de más estrés, a una afectación más extensa y mantenida en el tiempo que puede afectar a la calidad de vida de la persona que lo sufre.

Ante la aparición de lesiones inflamatorias y comedones debemos tener en cuenta que el cuidado adecuado de la zona ayudará a que se resuelvan rápidamente y sin dejar ningún tipo de señal. 

¿Qué no debemos hacer?

La doctora Cristina de Hoyos, dermatóloga y Directora Técnica en Clínicas Ceta, experta en dermatología estética y terapeútica y en tratamientos capilares (tricología) e injerto de pelo por técnica FUE, nos da sus recomendaciones:

- NUNCA ‘estrujarlos’: manipular las lesiones inflamatorias o los comedones darán lugar a una mayor inflamación de las lesiones, que durará más tiempo y por tanto tendrán más facilidad para dejar una cicatriz posterior en la zona.

- Evitar los remedios caseros: el limón, el alcohol, o las mezclas imposibles que prometen resolver el acné no han demostrado ninguna eficacia a nivel científico e incluso pueden llegar a provocar empeoramiento de las lesiones o favorecer la aparición de cicatrices. Si no sabes cómo combatirlos, acude a tu dermatólog@.

- Restringir alimentos: no se ha demostrado ninguna relación entre la alimentación y la aparición de acné. Evidentemente una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras ayudará a mantener el cuerpo libre de excesos y, por tanto, nuestra piel lucirá mejor, pero, si se abusa de determinados alimentos y se observa un empeoramiento claro de las lesiones, deberá evitarse ese alimento.

¿Qué se debe hacer?

- Lavado diario: ya usemos maquillaje para cubrir los “granitos” o no, al menos cada noche, debemos retirar toda la suciedad que cubre nuestra piel y que favorece que sigan formándose nuevas lesiones por obstrucción del poro. Un jabón adecuado sería aquel destinado a pieles con tendencia acnéica, pero no muy agresivo, que respete nuestra piel.

- Protegernos del sol: cada mañana debemos aplicar un fotoprotector que evite la exposición de la piel con lesiones inflamatorias al sol, ya que éste puede provocar la aparición de cicatrices más oscuras sobre la piel que está afectada. Siempre debemos elegir un protector solar oil free y que contenga en su envase la frase “no comedogénico” para evitar la producción de nuevas lesiones.

- Aplicar productos hidratantes libre de grasas: de nada servirá realizar el tratamiento más adecuado si luego se aplica sobre la zona productos que contengan lípidos y que por tanto favorezcan la obstrucción del poro y la aparición de comedones y lesiones inflamatorias.

- Acudir al dermatólog@: si no sabemos qué productos son los más adecuados y queremos que nos aconsejen sobre qué, cuándo y cómo usarlos, acude al dematólog@ quien te aconsejará y buscará la solución más adecuada para tu caso.

Maskné: un tipo de acné que aparece por la mascarilla

Las expertas de Natura Bissé explican qué es y cómo prevenirlo: 
¿QUÉ LE ESTÁ SUCEDIENDO A NUESTRA PIEL?
Cuando llevamos el rostro cubierto con mascarilla, la humedad y el vapor, así como cualquier secreción
de saliva o mucosidad, se acumula en la zona de la boca y la nariz, bloqueando el conducto de salida
de la secreción sebácea. La presión y la falta de oxigenación provocan que se taponen los poros –como
decimos comúnmente– lo que promueve la aparición de comedones y granitos.
LAS TRES REGLAS DE ORO
Para prevenir la aparición del maskné y minimizar sus síntomas, tan solo hay que recordar estas tres
normas:
1. ESCOGER UN JABÓN SUAVE
Limpiar es fundamental, antes y después de usar la mascarilla, pero también elegir productos adecuados,
respetuosos con los lípidos de la piel. NB·Ceutical Tolerance Cleanser es ideal para una acción delicada
y efectiva.
2. HIDRATAR CON TEXTURAS LIGERAS
Es aconsejable utilizar productos que hidraten y refuercen la barrera cutánea, pero mejor en texturas
ligeras. Mejor dejar para más adelante aceites y cremas untuosas que resulten demasiado “pesadas”
para la piel. Y se recomienda aplicarse la hidratante 30 minutos antes de ponerse la mascarilla.
3. PURIFICAR INTENSAMENTE
Los productos que favorecen la oxigenación, como los de Oxygen Line, serán los mejores aliados.
Ayudan a que la piel respire mejor y le aportan esa dosis de pureza y frescor que está pidiendo

FACTORES QUE AGRAVAN EL MASKNÉ
Por otro lado, existen algunos factores que pueden empeorar la piel. Es importante conocerlos y tratarlos de manera específica.


A) PIEL GRASA
Si la piel es de tendencia grasa, el exceso de sebo que normalmente produce obstruye los poros todavía más. Este hecho, sumado a la humedad que se genera bajo la mascarilla, facilita la aparición de ciertas bacterias patógenas, como el Cutibacterium acnés. El equilibrio de tu microbiota cutánea se altera y aparece el acné.


TIP NATURA BISSÉ: En estos casos, recomendamos productos con ácido salicílico, un efectivo agente antibacteriano. Utilizar Stabilizing Cleansing Mask como limpiador diario o tratamiento limpiador profundo una vez a la semana. Su suave acción exfoliante elimina las impurezas y ayuda a difuminar las marcas de acné.


B) ESTRÉS
Es sabido que el estrés puede causar inflamación en la piel, lo que empeora los síntomas de acné, rosácea o dermatitis. Si nos notamos estresados, es altamente aconsejable buscar métodos de relajación que nos ayuden a sobrellevar los cambios que estamos viviendo con la máxima serenidad.


TIP NATURA BISSÉ: Es el momento de probar el mindfulness. Sus múltiples beneficios nos ayudarán a sentirnos más calmados y con más energía. Y ese estado interior también se reflejará en la piel.


C) PIEL SENSIBLE
Las pieles sensibles también tienden a la inflamación, lo que las hace especialmente susceptibles a sufrir maskné. Si la piel es especialmente delicada se necesita fortalecerla y elevar su umbral de tolerancia ante las incomodidades cutáneas.


TIP NATURA BISSÉ: La línea NB·Ceutical Collection ha sido diseñada para aliviar la piel sensibilizada y aumentar su resistencia. De este modo, el uso constante de mascarillas no la afectará tanto.


D) MAQUILLAJE
La presión de la mascarilla sobre la piel hace que los pigmentos del maquillaje penetren más y puedan obstruir los poros con más facilidad. Si no queremos prescindir de él, nuestro consejo es elegir texturas ligeras, con una cobertura más natural.


TIP NATURA BISSÉ: Actualmente existen fórmulas adecuadas que ofrecen un acabado uniforme y luminoso, como Diamond Cocoon Sheer Cream o C+C Vitamin Sheer Fluid, dos productos con color que no “saturan” la piel y que son perfectos para mantener el maskné a raya.

 

USAR LA MASCARILLA CORRECTAMENTE
· Cuidar con especial atención los puntos de presión: puente nasal, barbilla y orejas.
· Intentar que el tejido de la mascarilla tenga el menor contacto con la piel de alrededor de la boca.

· Cuando sea posible, retirar la mascarilla cada 2 horas para favorecer la oxigenación de la piel.
· En un lugar seguro, secar la piel para mantenerla libre de sudor.
· Si es lavable, lavar la mascarilla tras cada uso y cambiarla con frecuencia.

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