Antioxidantes por vía tópica y oral: los guardianes de tu piel

Hoy en día todos sabemos que la oxidación es "sinónimo" de envejecimiento, y no sólo a nivel cutáneo: nuestros órganos también se oxidan y con ello, envejecen.

Pero, hablando en términos científicos, ¿qué es exactamente la oxidación?

La oxidación es la transformación química de un cuerpo, como consecuencia de la acción de un oxidante; esa transformación hace que la naturaleza de dicho cuerpo se vea alterada. El proceso oxidativo da lugar a unas especies llamadas radicales libres, unas moléculas muy inestables. Para recuperar su estabilidad, modifican a moléculas de su entorno y las deterioran. Por tanto, la oxidación genera una reacción en cadena que daña muchas estructuras... 

Es aquí donde entran en acción los antioxidantes. Su misión es neutralizar a los radicales libres y detener así el daño que generan. Algunos ejemplos son la vitamina C, la vitamina E, el Selenio, los carotenos y el glutatión.

En nuestro cuerpo, los procesos bioquímicos generan multitud de radicales libres, así que, sólo por el hecho de estar vivos exponemos a nuestras células a su acción dañina. Pero la naturaleza es muy sabia y nuestro organismo cuenta con su propio pool de antioxidantes para protegerse: entre ellos, destaca el glutatión. Otros, como las vitaminas C y E no pueden ser producidos de manera natural por nuestro cuerpo, por lo que el aporte debe ser externo, a través de los alimentos que consumimos o de suplementos alimenticios.

Por otra parte, estamos expuestos a un montón de agentes externos que oxidan, como son el sol, el tabaco o la contaminación.

De todo esto podemos deducir que el aporte de antioxidantes por vía externa, tanto tópica como oral, es más que necesario: es determinante para mantener nuestras estructuras en buen estado y retrasar su proceso degenerativo.

Existen multitud de cosméticos formulados con vitamina C (ácido ascórbico y sus derivados). Éste es el antioxidante más comúnmente utilizado por vía tópica. Aunque nuestra dieta mediterránea está cargada de ellos -los carotenos del tomate y la zanahoria, la vitamina C en los cítricos- no está de más acompañarla con algún complemento vía oral que contenga otros antioxidantes como el Selenio, el Glutatión o la Coenzima Q10.

Así que, ya sabes: ¡no dejes tu piel sin guardianes y apúntate a los antioxidantes por vía tópica y oral!

Por: The Secret Lab (C/ Blanca de Navarra 2, Madrid).

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