Cómo puede afectar el sudor a tu piel y cómo solucionarlo

Los propios ingredientes que componen el sudor pueden afectar a tu piel. ¿Quieres saber qué puede hacer y cómo ponerle freno?

¿Quién dijo “Ola de calor”? Igual se equivocaron y querían decir “Olas de calor”. En plural. Las temperaturas de este verano están siendo un claro reto, haciendo incluso que mucha gente quiera visitar sus oficinas para trabajar con aire acondicionado. También los que ya están de vacaciones lo están sufriendo. Hacer una ruta turística por una ciudad como Madrid o Barcelona puede convertirse en todo un reto que requiere de paradas periódicas para reponer fuerzas e hidratación. Una de las características más comunes de estas situaciones es el sudor. Aunque todos sabemos que sudamos, quizás no todos entendemos por qué. Concretamente, “la piel suda como mecanismo de enfriamiento, sobre todo en estos meses de verano, especialmente en zonas como las axilas, la espalda, el cuello y la nuca, las palmas de las manos o, en el rostro, en la zona de la frente”, comenta desde Perricone MD su directora de formación, Raquel González. Por otro lado, añade que “muchas veces, por sudar, creemos que tenemos un exceso de hidratación y no es así. No debemos confundir los conceptos. De hecho, la sudoración puede conllevar una pérdida de hidratación del organismo y también de la piel”.

Puesto que una de las zonas en las que más se suele percibir el sudor es en el rostro y el cuello, conviene entender qué implicaciones puede tener esto a la hora de evitar posibles efectos adversos que repercutan en aspectos negativos o, incluso, en un envejecimiento prematuro de la piel. “Como primera consecuencia más evidente, debemos tener en cuenta que, al sudar, si tendemos a retirarlo con un pañuelo o con las propias manos, es posible que eliminemos parte de los productos que hayamos aplicado en nuestra rutina de skincare previamente. En este sentido, cabe la probabilidad de que reduzcamos los niveles de hidratación de la piel”, explica Estefanía Nieto, directora de educación de Omorovicza, quien recomienda “aplicar periódicamente brumas que refresquen y reequilibren la piel. Mejor productos tipo tónico o aguas termales, ya que si solo aplicamos agua no conseguiremos tantos beneficios. Es importante darle a la piel la humedad y nutrientes imprescindibles para que se recomponga”.

El propio sudor, ¿enemigo de la juventud?

Aparte de que, al retirar el sudor, podamos eliminar los productos de cuidado facial, también es esencial que entendamos que la propia composición del sudor posee ingredientes que no siempre benefician a la piel. Por ejemplo, “sus altos niveles en sales pueden deshidratar la piel y afectar a la barrera cutánea. Si esto ocurre, podemos desequilibrar el tejido y desencadenar ciertos procesos inflamatorios que pueden acabar en pérdida de colágeno, elastina, lípidos, etc.”, explica Bella Hurtado, directora técnica de Boutijour que, añade: “también es común encontrar en el sudor amoniaco en cantidades ínfimas, pero puede desequilibrar el pH de la piel”.

Productos para contrarrestarlo

Todos los expertos suelen coincidir en que es recomendable acudir a brumas refrescantes y equilibrantes. Tal es el caso de Queen of Hungary Mist, de Omorovicza, por ejemplo, un spray tonificante que cuenta con ingredientes hidratantes como la pectina de manzana.

Omorovicza
Omorovicza

Para quienes el calor les produce, además, rojeces fácilmente, también hay solución. “Esto suele ocurrir en pieles más sensibles que tienen su barrera protectora de la piel comprometida. Además, puede incrementarse por el mero gesto de retirar el sudor, al ejercer presión sobre la piel”, comenta Raquel González. En estos casos, un tónico con mayor poder calmante puede ser la solución perfecta, como Hypoallergenic Rebalancing Elixir de Perricone MD.

Perricone MD
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Cristina Cañedo

Cristina Cañedo

Me gusta contar historias, ya sea en papel, en vídeo, de forma online o a través de imágenes. Apasionada de la música, la fotografía y los viajes, puedes encontrarme en primera fila de un concierto cualquiera, dando un paseo con la cámara por el Retiro o probablemente en alguna cafetería de Madrid, escribiendo mientras planeo mi próxima escapada.

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