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¿Cuál es mi tipo de piel y cómo debo cuidarla?

¿Qué tal una rutina de belleza eficaz y adaptada a tu tipo de piel? Sin saltarte ningún paso y siguiendo las pautas de profesionales... ¡Te contamos cómo conseguirlo!

cuidado de la piel
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¿Te gustaría seguir una rutina de belleza eficaz y adaptada a tu tipo de piel? Sin saltarte ningún paso y siguiendo las pautas de profesionales como la maquilladora Cristina Lobato. "Cada tipo de piel requiere una rutina diferente", aclara la maquilladora. Por lo tanto, el primer paso para seguir una buena rutina beauty en casa será detectar el tipo de piel. ¿Cuál es tu tipo de piel y cómo debes cuidarla?

Piel grasa

Piel brillante y de textura gruesa, se aprecia el tamaño del poro que es dilatado y profundo, y el tono de la piel tiene un matiz cetrino. En caso de ser sensible puede presentar alguna rojez difusa. ¿Cómo tratar una piel grasa?

  1. Limpiar. Lo esencial es la limpieza. En caso de tener algún problema de acné, que es habitual en las pieles más grasas, Cristina Lobato recomienda utilizar un limpiador facial con árbol de té, que tiene propiedades antibacterianas y es cicatrizante. Esto ayudará a eliminar el granito y a evitar que quede marca cuando cicatrice.
  2. Tonificar. Aplicar tónico para reequilibrar el pH de la piel tras el uso del limpiador y para ayudar a cerrar el poro. Su función es eliminar cualquier tipo de impureza o suciedad que no haya eliminado el limpiador. Este paso mejorará la textura de la piel e incluso aportará algo de luminosidad.
  3. Hidratar. Se trata también de un paso muy importante en este tipo de pieles ya que existe un desequilibrio. Es decir, la grasa la tienen muy alta pero los niveles de hidratación o humedad de agua en piel son muy bajos. Por ello, la maquilladora recomienda cremas hidratantes que aporten hidratación y que además ayuden a dar un efecto calmante y refrescante en la piel.
  4. Exfoliación y mascarilla, una vez a la semana.

Piel seca

Piel apagada y de textura fina, con capilares visibles, el poro es prácticamente inapreciable y el tono de la piel tiene un matiz grisáceo normalmente tirando a pálido. En caso de ser sensible puede presentar rojez. En este tipo de pieles puede surgir deshidratación, flacidez o envejecimiento prematuro: líneas de expresión en el surco nasogeniano o en el contorno de los ojos. ¿Cómo tratar una piel seca?

  1. Limpiar. Utilizar productos limpiadores en crema y si son productos en gel, mejor que contengan aceites y sean libres de detergentes. Las leches limpiadoras también funcionan muy bien para este tipo de pieles.
  2. Hidratar. Aplicar serum en textura aceite. Este gesto ayudará a aportar elasticidad en la piel y a notar mayor confort. Si no tenemos serum en casa, el siguiente paso será aplicar la crema hidratante facial. Para las pieles secas Cristina Lobato recomienda hidratantes que sean nutritivas para contrarestar esa carencia de grasa en la piel.
  3. Mascarilla hidratante o nutritiva, una o dos veces a la semana.

Piel normal o equilibrada

Piel tersa y sana, de grosor medio y turgente, el poro es perceptible pero no dilatado y al tacto es suave y aterciopelada. Este tipo de pieles también pueden presentar granitos puntuales, manchas o deshidratación, pero siempre la trataremos con productos destinados a pieles normales. Por ejemplo, si salen granitos hormonales, los trataremos como un problema puntual pero jamás utilizaremos productos para pieles grasas. La piel la seguiremos tratando con productos para piel equilibrada. ¿Cómo tratar una piel normal?  

  1. Limpiar. Limpiar con leche limpiadora o producto jabonoso, la textura en leche o jabón dependerá de gustos personales.
  2. Tonificar. Aplicar tónico para pieles normales, que hagan la función de equilibrar el pH de la piel y eliminar los restos de suciedad que el limpiador no haya conseguido retirar.
  3. Hidratar. Una hidratante para piel normal, este tipo de productos guardan un equilibrio en su formulación tanto de hidratación como de nutrición. Pueden utilizar cualquier hidratación que contenga vitamina C, Aloe Vera, hialurónico, cualquier componente.
  4. Mascarilla hidratante, una o dos veces por semana.

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