Cuando tu piel te envía un SOS frente al sol, ¿cómo detectarlo?

Los efectos negativos de la exposición solar cada vez son mejor conocidos y la población está más concienciada, pero ¿sabemos realmente cuando nos estamos pasando, o creemos que esas consecuencias solamente le ocurren a otras personas?

Cuando tu piel te envía un SOS frente al sol, ¿cómo detectarlo?

En España existe una relación muy estrecha con el sol, a diferencia de otros países europeos donde este astro no deja tantas horas de luz al día. Desde la infancia estamos expuestos a muchas horas de radiación solar, más intensa y prolongada durante el verano. Hay una frase ampliamente extendida en la sociedad, “la piel tiene memoria”, y realmente es cierta. Cuando nuestra piel se expone a las radiaciones ultravioleta, éstas penetran a capas medias de la piel donde va provocando alteraciones en el ADN de las células de una forma lenta pero progresiva. Para protegernos de las radiaciones, la piel posee unas células encargadas de producir una sustancia, la melanina, que actuará de escudo frente a ellas, pero por desgracia este escudo no siempre es suficiente y con el paso del tiempo la piel va sufriendo cambios que pueden desembocar pasado unos años en cáncer de piel.

Por tanto, ¿cómo saber qué estamos haciendo mal? Debemos empezar por los más pequeños. Mantenerlos durante horas bajo el sol, sin ninguna protección hará que acumulen mucho daño solar en sus células. Por otro lado, cuando además se produce una quemadura solar, la piel se inflama y avisa de que se ha sobrepasado el nivel de tolerancia al sol. Con el paso de los años, en las zonas que han sufrido quemaduras solares empezarán a aparecer manchas que nos recuerden aquellos momentos. Es por eso que hay que proteger desde bien pronto nuestra piel, generando costumbres que luego puedan mantenerse a lo largo de la vida. ¿Si les enseñamos a llevar una adecuada higiene bucal diaria, por qué no les educamos para que protejan su piel del sol?

La melanina actua de escudo frente al sol, pero por desgracia este escudo no siempre es suficiente

sol

Más adelante, ya en la edad adulta, no siempre somos conscientes de que nuestra piel ya ha sufrido con la exposición solar previa. Para detectarlo debemos buscar signos en nuestra piel, como esas famosas manchas en la zona de los hombros, del escote o de la cara. En algunos casos además aparece un enrojecimiento permanente en zonas con mucha exposición como es el escote y las mejillas, con adelgazamiento de la piel y presencia de venitas dilatadas. Otro signo más de un daño cutáneo temprano es la presencia de arrugas muy finas en zona de la cara y el escote, que no tiene relación directa con la expresión facial.

Más adelante, ya en la edad adulta, no siempre somos conscientes de que nuestra piel ya ha sufrido con la exposición solar previa. Para detectarlo debemos buscar signos en nuestra piel, como esas famosas manchas en la zona de los hombros, del escote o de la cara. En algunos casos además aparece un enrojecimiento permanente en zonas con mucha exposición como es el escote y las mejillas, con adelgazamiento de la piel y presencia de venitas dilatadas. Otro signo más de un daño cutáneo temprano es la presencia de arrugas muy finas en zona de la cara y el escote, que no tiene relación directa con la expresión facial.

Aplica fotoprotección diaria en zonas expuestas, intensifícala en épocas veraniegas, protege a los más pequeños con sombreros y ropa adecuada para evitar quemaduras solares, y evita las horas centrales del día para realizar actividades a pleno sol. Todo lo que podamos hacer hoy, nuestra piel nos lo agradecerá en el futuro.

Conoce a nuestra dermatóloga

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La doctora Cristina de Hoyos es dermatóloga y Directora Técnica en Clínicas Ceta. Experta en dermatología estética y terapeútica y en tratamientos capilares (tricología) e injerto de pelo por técnica FUE.

@DraDeHoyos
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