H.E.O: las siglas que deberías conocer para saber si tu crema hidratante merece la pena

Humectantes, emolientes y oclusivos son los elementos clave que toda crema debe contener para mantener su promesa de hidratación.

Es un hecho que la hidratación de la piel es crucial para la salud total de la misma. Un proceso que depende tanto del contenido de agua de la piel como de la función de barrera lipídica que impide su pérdida. Y es que son muchos los factores que desencadenan un problema de piel seca y deshidratada, como son el clima, la humedad, la temperatura, el estilo de vida y el cuidado de la piel, entre otros muchos factores. Todos ellos pueden provocar un deterioro de la barrera cutánea, la pérdida de agua y, en última instancia, una disminución de la flexibilidad, lo que se traduce en una piel cetrina y sin brillo, líneas de expresión y arrugas, descamación, sensibilización y textura y tono irregulares. “En la dermis de las pieles envejecidas se reduce naturalmente la cantidad de lípidos del estrato córneo y los factores naturales de hidratación, lo que provoca un deterioro de la función de barrera y la sequedad de la piel”, explica Raquel González, socia fundadora de Pure Skincare.

¿Cuáles son los elementos de una verdadera hidratación? Medik8, la firma cosmecéutica británica, ha puesto siglas a la estrategia de hidratación que toda hidratante o mascarilla debería cumplir para garantizar su promesa de eficacia, con tres elementos que forman las siglas H.E.O. ¡Fíchalos!

Humectantes

Los humectantes de las capas superiores de la piel actúan para absorber el agua de las capas inferiores de la piel y del entorno, dejando el cutis flexible e hidratado. “Son agentes acondicionadores que regulan los niveles de agua en la piel de una forma distinta. Poseen muchos grupos hidroxi (OH) que pueden formar enlaces de hidrógeno con el agua, por lo que son capaces de retener la humedad e inmovilizar las moléculas de agua para mantener la piel hidratada y también mantener los espacios intercelulares entre las células de la piel para mantener la estructura de la misma”, explica Raquel González. Cuando los humectantes se aplican tópicamente a la piel, desempeñan un papel importante en la hidratación del estrato córneo, extrayendo agua de las capas inferiores de la piel o del entorno. Algunos ejemplos de humectantes que se utilizan habitualmente en el cuidado de la piel son el ácido hialurónico, la glicerina y la urea.

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Emolientes

Los emolientes utilizan sus propiedades lipídicas idénticas a las de la piel para formar una barrera impermeable en las capas superiores de la piel que ayuda a retener el agua, reparar la barrera natural de la piel y regular la función celular. Algunos ejemplos de emolientes que se utilizan habitualmente en el cuidado de la piel son las ceramidas y el escualeno.

Oclusivos

Contra lo que muchos pueden pensar al escuchar su nombre, los oclusivos forman un escudo transpirable para bloquear la humedad y evitar la pérdida de agua transepidérmica. Esto significa que no obstruyen la piel, por lo que son eficaces para todos los tipos de piel, también las más grasas.

“Los oclusivos crean una barrera hidrofóbica sobre la piel, contribuyendo a la matriz intercorneocitaria. Los oclusivos, principalmente a base de aceite, son moléculas grandes que son demasiado grandes para penetrar en la piel y, en cambio, cumplen la función de mantener el contenido de agua de la piel y reducir la pérdida de agua transepidérmica”, cuenta Raquel González. Algunos ejemplos de oclusivos utilizados habitualmente en el cuidado de la piel son la vaselina, la dimeticona y los aceites vegetales.

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