Ahora sé porqué las actrices de los Oscar no necesitarán maquillaje para la alfombra roja

He probado, como si fuera una actriz nominada, el protocolo Diamond Cocoon de Natura Bissé y esto es lo que le ha pasado a mi rostro.

Piel perfecta sin polución
Imaxtree

Hoy he tenido uno de esos privilegios que te hace estar orgullosa de tu profesión (aunque durante la madrugada de los Oscar, cuando pase la noche sin dormir por cubrir la gala del cine, me arrepienta de dicha vocación que ahora aplaudo). He tenido acceso al tratamiento que se están realizando estos días las actrices en Los Ángeles para preparar su piel para la alfombra roja de los Oscar 2019. El mismo, mismito. 

Durante una hora (el tratamiento dura 60 minutos) he desaparecido en una galería sensorial que me ha trasladado más allá de Hollywood, sin moverme del Spa del Hotel Villamagna. He conseguido teletransportarme a un universo donde solo existían los aromas de los productos utilizados y los movimientos, estratégicamente estudiados y diseñados (se trata de unas innovadoras y envolventes maniobras de quiromasaje facial), que buscaban restaurar, oxigenar, hidratar y recomponer mi piel (especialmente indicado para pieles estresadas y atestadas de polución, el mal de las grandes capitales). 

Este protocolo que ahora mismo están probando las celebrities en Hollywood consta de tres grandes pasos (aunque tú cuando estés en la camilla lo único que notarás es el juego de texturas, aromas y cambio de ritmo en el protocolo manual). 

La primera fase la han llamado, liberar: Es la tradicional limpieza pero con un plus ya que este ritual de limpieza (hecho a base de un limpiador enzimático con carbón activo purifica los poros y elimina hasta las partículas más diminutas que apagan el tono) va más allá. Busca, además, restaurar la microbiota facial y para ello aporta una  esencia prebiótica y, termina, con una exfoliación luminosa. No solo terminamos esta fase con un rostro más limpio sino, también, más fuerte.
 
La segunda fase busca fortificar la piel. Para ello continúan restableciendo la barrera bacteriana de nuestra piel y esto, aunque suene muy científico, lo hacen con una infusión prebiótica revitalizante (un superconcentrado prebiótico la refuerza desde el interior, combate los radicales libres generados por la contaminación y la luz azul (HEV) de los dispositivos digitales, a la vez que mejora la oxigenación de la piel y prolonga la hidratación hasta 72 horas); tras esto llega el momento de la mascarilla donde encontramos la sorpresa. No solo por lo rico en aroma y textura de la misma sino por su sistema de aplicación, que se realiza con jade blanco. Gracias a éste se estimula la microcirculación y el proceso de desintoxicación natural de la piel, afina la textura cutánea y define los contornos del rostro.
Esta fase se traduce en una tez más tersa y resplandeciente.
 
El último paso es blindar la piel. Un protocolo que yo ya practicaba con la bruma Diamond Cocoon todos los días. Esta pulverización crea un velo invisible y protector que posee un ligero efecto lifting, protege de las partículas contaminantes y aporta una potente acción anti radicales libres. 

 

Diamond Cocoon Natura Bissé
Diamond Cocoon Natura Bissé
Tras una hora probando las virtudes y maravillas que ofrece Diamond Cocoon Experience de Natura Bissé entiendo porqué decimos que se lleva el efecto no make up en la alfombra roja. Tras una hora de mimos (este protocolo que se está realizando en una de las habitaciones más exclusivas de The Beverly Hills Hotel se está realizando ya en los centros españoles que cuentan con estos productos) la piel luce como si llevaras de vacaciones 15 días y durmiendo 10 horas seguidas, la piel recupera el tono, su cuerpo y textura jugoso. Luminosa, enriquecida y tersa, así he salido de la camilla. Ayuda a contrarrestar los efectos de la polución moderna y el estrés en tan solo 60 minutos. 
 
 
 
 
 
Gloria Vázquez Sacristán

Gloria Vázquez Sacristán

Apasionada de la moda y la belleza desde pequeña, amante empedernida de los deportes de montaña y acuáticos, coleccionista de perfumes y tacones que no aguanto más de dos canciones. No concibo la vida sin música, un verano sin libros, ni una buena conversación que no sea entorno a un plato de comida.

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