Lo que nadie te ha contado de los hilos tensores, el tratamiento ‘lifting’ más exclusivo

¿Has oído hablar de los hilos faciales? Esto es todo lo que deberías saber sobre este tratamiento en caso de que quieras hacértelo.

¿Has oído hablar de los hilos tensores alguna vez? También llamados hilos faciales, son unos filamentos muy finos fabricados con materiales biocompatibles reabsorbibles que ayudan a tensar la piel y a redefinir el óvalo facial cuando aparece la flacidez con el paso del tiempo. Sin embargo… ¿sabías que no siempre funcionan igual de bien sobre cualquier tipo de piel, y que en ocasiones requieren de tratamientos previos para aumentar la densidad cutánea y prevenir que se noten? ¿Has pensado en apostar por ellos en algún momento?

La doctora Carmen Ayestarán, experta en Silhouette Soft, unos conos que se adaptan a la grasa del paciente y que permiten realizar patrones muy variables de tratamiento que se adaptan a cualquier problemática, nos cuenta todo lo que hay que saber antes de optar por ellos, cuáles son los mejores y qué tratamientos previos se pueden aplicar para obtener unos buenos resultados. ¡Toma nota de estas claves!

¿Para quiénes están más recomendados los hilos?

Lo define la experta: Para pacientes con buena proyección ósea (son los casos en los que los resultados quedan más naturales e impactantes) y para pieles con suficiente tejido celular subcutáneo para evitar que al palpar no se puedan apreciar los conos.  También en estas ocasiones:

  • En el caso de tener surcos nasogenianos y los llamados pliegues de la amargura muy marcados. En este caso se facilita al máximo su integración y los resultados son excelentes.
  • En pieles con una buena flexibilidad y movilidad en las zonas en las que se van a insertar las suturas.
  • En los casos de flacidez en el cuello y la papada y de pérdida de definición entre el ángulo mandibular y el mentón también son especialmente agradecidos.
  • Es preferible que sobre algo de piel y haya cierto grado de flacidez. A pesar de que no es como un lifting convencional, sí es preferible que haya un mínimo de exceso de tejido.

¿En qué casos son más difíciles?

La doctora Carmen Ayestarán nos explica cuáles son, y nos ofrece alternativas y complementos para poder recurrir a los hilos en la mayoría de los casos. ¿Cuándo están más desaconsejados los hilos tensores?

  • En pieles que son excesivamente finas. En esos casos puede haber riesgo de que se noten las suturas, ya sea visiblemente o al tacto.
  • En rostros con fibrosis a consecuencia de haberse sometido a tratamientos de rellenos permanentes en el pasado.
  • En pieles que tengan un daño solar elevado y que esté excesivamente fotoenvejecida. En estos casos las suturas podrían no integrase perfectamente.
  • En pacientes que realizan un exceso de ejercicio físico, con mayor ‘riesgo’ de descolgamiento.
  • En presencia de arrugas muy marcadas y profundas en las zonas donde se van a insertar los hilos. En esos casos, hay que saber que la arruga no mejora. 
  • En estos casos, la experta recomienda redensificar la piel unos meses antes de someterse al tratamiento, con estimuladores de colágeno que pueden prevenir los efectos adversos en el caso de las pieles más difíciles.

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