Los 10 errores más habituales que cometemos en el cuidado facial: ¿te suena alguno?

¿Te cuidas la piel pero no notas buenos resultados? Puede que estés cometiendo alguno de estos errores bastante comunes, ¡toma nota de ellos!

¿Realizas tu rutina de cuidado facial siguiendo un orden distinto cada día? ¿Eres de las que aplica más cantidad de producto para que haga más efecto? ¿O quizá exfolias tu piel a diario? ¿O casi nunca? Si te preocupa que tu piel esté sana y bonita, hoy te desvelamos con la ayuda de FOREO los errores más comunes a la hora de realizar la rutina de cuidado facial. Presta mucha atención porque en ellos puede estar la respuesta si no estás consiguiendo los resultados que esperabas… ¡Fíjate!

1. Falta de constancia. Sí, es el fallo más habitual y crítico: por pereza, cansancio, desánimo, falta de tiempo... Cuidar la piel es una inversión que requiere perseverancia y cuyos resultados se hacen visibles únicamente con el paso del tiempo y poco a poco. El consejo: Si te falta tiempo o estás desmotivada, reduce la aplicación de algún producto (por ejemplo, utiliza un desmaquillante 2 en 1, o descansa un tiempo con el sérum). Así podrás centrarte en los pasos básicos (limpieza y tratamiento único). 

2. El orden de la rutina, fundamental. Se llama rutina por algo, no lo olvides. En una rutina facial completa el orden que debes seguir es: limpiar, tonificar, aplicar contorno de ojos, sérum e hidratante. Si vas a salir a la calle, los dos siguientes pasos deben ser el de aplicar protección solar y, si quieres, el maquillaje.

3. La limpieza facial, la clave. El primer paso (y el más importante) de una rutina facial diaria completa y efectiva es la limpieza. Una piel limpia absorbe los ingredientes de los cosméticos y aumenta la eficacia de los tratamientos, por lo que se debe realizar a diario, por la mañana y la noche, utilizando limpiadores adecuados.

4. No hidratar la piel. No se debe confundir hidratación (agua) con grasa. Es un error habitual creer que una piel grasa o mixta no necesita hidratarse o, incluso, que al hidratarla se genera más cantidad de grasa. Todos los tipos de piel necesitan hidratación, sobre todo en invierno. El consejo: Elige una crema hidratante específica para tu tipo de piel. Si tienes la piel grasa o mixta, escoge una que aporte hidratación sin engrasar y respetando el pH.

rutina facial errores
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5. Aplicar mal los productos. Utilizar mucha cantidad o frotar la piel no es sinónimo de una mejor o mayor absorción de los cosméticos. De hecho, usar más cantidad de la aconsejada puede obstruir los poros y originar acné cosmético; manipular la piel de forma brusca puede irritarla.

6. Elegir un producto no adecuado para tu piel. Ni todas las pieles son iguales, ni tienen las mismas necesidades en las diferentes fases de la vida. El consejo: Si no conoces tu piel, acude a un dermatólogo para que te ayude a identificar tu tipo de piel y cómo debes cuidarla para mantenerla sana y bonita.

7. Usar todos los principios activos. Cuidar la piel y prevenir su envejecimiento no significa utilizar productos antiaging o combinar principios activos de todo tipo. El consejo: Piensa qué necesita tu piel para identificar el principio activo más adecuado para conseguirlo. Por ejemplo, si quieres más luminosidad, te recomendamos la Vitamina C; si necesitas combatir el acné, el ácido salicílico; si quieres reducir las manchas, la niacinamida; si buscas una mayor hidratación, el ácido hialurónico. Cada piel necesita un cuidado a medida.

8. Mal uso de los exfoliantes. Exfoliar la piel te ayudará a mejorar la absorción de los cosméticos y mantener los poros limpios. Elige el exfoliante más adecuado y aplícalo en función de tu tipo de piel: si tienes la piel sensible, realiza una exfoliación cada 15 días; si es normal, una vez por semana; si es grasa, entre una y dos cada 7 días.

9. No utilizar protección solar en invierno. Siempre que salimos de casa exponemos la piel a los rayos UV, por lo que se debe utilizar protectores solares durante todo el año, incluso en los días más nublados.

10. Olvidarse del cuello y el escote. Son dos zonas que se deben cuidar a la par que el rostro, ya que pueden sufrir arrugas y flacidez además de manchas solares.

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