Máscaras LED: todo lo que necesitas saber sobre la fototerapia en casa

La terapia de luz promete resultados que transforman la piel del rostro y, lejos de ser un tratamiento exclusivo de los facialistas, ahora tenemos al alcance numerosos dispositivos diseñados para el uso doméstico.

mascara facial luz
Imaxtree

La investigación y el desarrollo de estos gadgets de belleza han demostrado que las máscaras de luces LED pueden tratar de manera eficaz numerosos problemas de la piel. Hasta hace poco tiempo, estas herramientas estaban solo disponibles en los centros de belleza. Los resultados de su aplicación se obtienen a medio y largo plazo, lo que significa que es necesario solicitar varias sesiones cuando la intención es recibir este tratamiento de manos de un profesional.

Sin embargo, los avances en esta tecnología han permitido que se desarrollen alternativas de uso doméstico para realizar estos tratamientos de luz cómodamente desde casa y con beneficios similares.

Teniendo en cuenta su novedad es habitual que surjan dudas sobre las características de estos dispositivos y su modo de empleo por manos inexpertas. A continuación resolvemos algunas de las más frecuentes:

 

¿Qué es la fototerapia?

Originalmente desarrollada para reparar la piel de los astronautas, la terapia de luz y los tratamientos con luces LED existen desde hace más de tres décadas.

La fototerapia utiliza energía lumínica para penetrar en las diferentes capas de la piel gracias a su longitud de onda. Esta luz es absorbida por la piel al igual que los tratamientos de uso tópico y cada color de luz - azul, ámbar, rojo - estimula una respuesta diferente.

 

¿Cuáles son los beneficios de la fototerapia?

Los beneficios de la fototerapia incluyen tratar el acné, regular la producción natural de sebo, estimular el colágeno y la elastina, así como minimizar rojeces y arrugas. También se ha demostrado que ciertas longitudes de onda son capaces de reducir las manchas oscuras e igualar el tono de la piel.

¿Cómo se utilizan las máscaras de luces LED en casa?

Dado que los tratamientos con luz ofrecen resultados eficaces si se utilizan de forma constante, el compromiso en su uso es una de las claves más importantes. Las instrucciones varían en función de la marca y el dispositivo, pero el empleo de estas herramientas de nueva generación es bastante sencillo y el tiempo de exposición no suele ser demasiado elevado, situándose entre los 10 y los 20 minutos de forma periódica.

Las máscaras LED se posicionan como el gadget estrella de fototerapia si el objetivo es recibir un tratamiento facial completo. Sin embargo, también existen otros dispositivos de dimensiones más reducidas que funcionan como soluciones específicas para tratar determinadas zonas propensas al acné, por ejemplo.

¿Qué beneficios se obtienen con las diferentes luces LED?

 

Luz azul

Esta luz tiene una función antibacteriana, por lo que su empleo está orientado a eliminar los microorganismos que provocan los brotes de acné. La luz azul también ayuda a purificar la piel y a regular las glándulas sebáceas. En los dispositivos domésticos, es habitual que esta luz se combine con la luz roja.

 

Luz ámbar

Este color revitaliza la piel, reduce la hinchazón y aumenta la luminosidad.

 

Luz roja

En el extremo más claro del espectro lumínico, la luz roja actúa para aliviar la inflamación y el enrojecimiento de la piel, mientras que los tonos más oscuros, que poseen una longitud de penetración más profunda, estimulan la reparación celular y la circulación, obteniéndose como resultado un rostro más terso.

 

Luz infrarroja

Esta luz imperceptible para el ojo humano penetra más profundamente que cualquier otra. Se utiliza para combatir los signos del envejecimiento reponiendo las células dérmicas y epidérmicas, también para estimular la producción natural del colágeno y de la elastina, y para acelerar el proceso de recuperación de la piel.

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