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Todo lo que no sabías de las mascarillas: desde su manual de uso a cómo conseguir su efecto con tu crema de siempre

¿Sabes qué mascarilla es la adecuada para tu piel? ¿A partir de qué edad debes usarla y con qué frecuencia aplicártela? Todas las dudas resueltas de la mano de dos expertas.

Mascarillas faciales: manual de uso
Imaxtree

Para cuidar correctamente la piel debes limpiarla cada mañana y cada noche, aplicarte vitamina C y un buen fotoprotector antes de salir de casa y una crema de tratamiento antes de dormir. Incluso eres de las que una vez al mes acudes algún centro estético a realizarte algún peeling no muy agresivo… Estás en el camino correcto, pero deberías añadir a tu rutina de belleza un cuidado extra: cada semana, una exfoliación intensa con geles exfoliantes y/o cepillos rotadores y aplicar una buena mascarilla… Pero ¿cuál? ¿Y por qué?

Una pregunta muy común que nos hacemos desde el punto de vista farmacológico es qué aporta una mascarilla a la piel que no aporte una crema de día o de noche, nos explican desde Felicidad Carrera. Y las expertas en dermatología y cosmética del centro de belleza madrileños nos dan las diferencias que se centran en su formulación:
- "las cremas tanto de día como de noche están formuladas pensando en proporcionar unas características organolépticas agradables al cliente, y esto
limita en muchas ocasiones la proporción de excipientes, vehículos para ayudar a su penetración y sobre todo de activos".
- "en cambio en las mascarillas no existe esta limitación porque al estar formuladas para ser retiradas sin necesidad de aportar confort, que no se
absorban por completo, que se descompongan durante el masaje, que engrasen en exceso, que se extiendan bien o mal,…. Solo importa que tengan
altas concentraciones de principios activos y que estos puedan penetrar en la piel".

¿Cómo elegir la mascarilla adecuada?

cómo elegir las mascarillas
Felicidad Carrera

"Si tu piel es sensible y con tendencia al enrojecimiento, debes prescindir de una exfoliación intensa que pueda dañarla, y aplicarte una mascarilla de tipo calmante o antirrojeces que mejorará los signos y síntomas que podamos sufrir diariamente.
Si por el contrario tenemos una piel con tendencia acneica, con producción grasa intensa y puntos negros, lo más adecuado es una mascarilla rica en ácido glicólico, que controlará la producción de sebo, disminuirá la cantidad de puntos negros al cerrar el orificio y su efecto peeling limpiará la piel de impurezas.
Una piel mixta pero resistente, sin rojeces y con una producción moderada de grasa, se beneficiará de una mascarilla hidratante rica en vitamina C.
La piel envejecida, con arrugas más o menos marcadas y manchas solares, responderá bien a una mascarilla/peeling de citrato", nos explica la doctora Cristina de Hoyos es dermatóloga y Directora Técnica en Clínicas Ceta. Experta en dermatología estética y terapeútica y en tratamientos capilares (tricología) e injerto de pelo por técnica FUE..

Desde Felicidad Carrera ( Calle de Castelló, 67, Madrid), expertas en estética y líderes en tratamientos punteros, nos abren los ojos sobre el mundo de las mascarillas. Para empezar y hablar con propiedad nos explican que existen dos fórmulas básicas: "En crema densa (en ocasiones tipo barro o arcilla, sobre todo para las pieles más grasas) o las de tipo oclusivo que van impregnadas en producto. Las que se presentan en crema llevan vehículos que activan la penetración de los ingredientes, y las oclusivas en forma de parche funcionan creando una capa osmótica que facilita la penetración de los ingredientes".

¿A qué edad debes empezar a usarla?

"La edad ideal para comenzar a aplicar una mascarilla depende únicamente de la disponibilidad de cada persona. Durante la adolescencia, aplicar una mascarilla cada semana ayudará a llevar mejor esos brotes de acné que suelen acompañar a la edad. A partir de los 20 años, una mascarilla de ácido glicólico contribuirá a lucir una piel luminosa y libre de imperfecciones, y también ayudará a crear el hábito del cuidado semanal de la piel, que podrá beneficiarse más delante de mascarillas como la de vitamina C. Las mascarillas son un arma más para luchar contra una piel triste y apagada, además de aportar determinadas sustancias a altas dosis, importantes para el cuidado y mantenimiento de una piel sana", nos explica la dermatóloga Cristina de Hoyos es dermatóloga.

¿Cómo conseguir que actúen en profundidad?

"Aplicando más cantidad de la habitual y en caso de no tener mascarillas actualmente en casa, cubriendo el rostro con un film osmótico para ejercer un efecto oclusivo sobre la piel. Esto es algo que podéis hacer con vuestra crema de día o de noche dos o tres veces en semana, si no tenéis mascarillas adaptadas a vuestro tipo de piel", nos explican desde Felicidad Carrera.

El tiempo medio de exposición de una mascarilla o de la solución creada para conseguir su efecto suele ser 15’ (no obstante, conviene revisar las instrucciones de uso de cada producto, y por favor, no os olvidéis de confirmar la fecha de caducidad).

¿Qué tipo de mascarillas hay?

Las mascarillas suponen un tratamiento intensivo que no debe faltar nunca en nuestra rutina, nos explican desde Felicidad Carrera, y continúan "hay mascarillas limpiadoras o purificantes, hidratantes, iluminadoras, despigmentantes, nutritivas, antiarrugas, reafirmantes,… que aplicaremos según las necesidades de nuestra piel. Una vez más, lo más importante es saber qué tipo de piel tenemos, o qué necesidades tiene en un momento determinado, para reforzar el uso de cremas con la mascarilla pertinente. Por ejemplo, las pieles que se ensucian con facilidad o pieles grasas pueden aplicarse mascarillas limpiadoras o purificantes una vez por semana; las pieles maduras alípicas deberían usar mascarillas nutritivas; las pieles muy deshidratadas pueden optar por fórmulas super hidratantes que se aplicarán por lo general dos veces en semana".

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