Estas son las operaciones más demandadas por culpa de Instagram

Amparadas por la medicina estética, las redes sociales (y sus filtros) han dado lugar entre las más jóvenes a un ideal de rostro único: labios prominentes, pómulos altos y nariz afinada. Una tendencia ni sana, ni segura.

Con 153 millones de seguidores en Instagram y un imperio empresarial de más de 900 millones de dólares construido antes de los 21 años, a Kylie Jenner, la menor del clan de las Kardashian, se le puede atribuir otro 'mérito'. Y es el de servir como modelo para miles de mujeres por debajo de los 35 años, que aspiran a tener un rostro como el suyo. Una influencer en toda la extensión de la palabra. Es tal el fenómeno que, al menos en Inglaterra y los Estados Unidos, existen los denominados como 'paquetes Kylie Jenner', con los que ciertos profesionales del sector de la estética venden una intervención a base de rellenos: un producto no invasivo, rápido, accesible y temporal. No hay más que buscar el hashtag #kyliejennerpackage en Instagram, para encontrar miles de anuncios de clínicas que ofertan packs para hacer resaltar los pómulos, acentuar la línea de la barbilla y la mandíbula y engrosar los labios. Una cara esculpida que representa el ideal de belleza para las mujeres más jóvenes.

Mientras que la generación de más de 45 años trata de corregir los signos de la edad y la de 30 intenta prevenirlos, las millennials buscan remodelar(se). Lo corrobora la American Society for Aesthetic Plastic Surgery, al afirmar que el 20% de los procedimientos quirúrgicos y estéticos se realizan ya entre los 18 y los 24 años. Dato que, desafortunadamente, va en aumento.

La tendencia de que las redes sociales influyen cada vez más en la visión que los jóvenes tienen de la estética, también es recogida por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE): una de cada diez personas que se somete a alguna intervención de cirugía estética lo hace influida por los selfies y los filtros de las redes sociales. Más concretamente, el 10,5% de los pacientes acude a un cirujano influido por estas, mientras que un 4,99% lo hace por el deseo de parecerse a una celebridad.

Filtros en el rostro

"Quiero ser como mi foto, pero 'tuneada'". Esta petición la ha escuchado el doctor Leo Cerrud, especialista en medicina estética."Efectivamente, este es el momento de la historia en que el ser humano toma más imágenes de sí mismo y se preocupa más por su aspecto. Las redes son arte y parte de la actitud que esta generación tiene ante los tratamientos estéticos, donde prima la inmediatez y la accesibilidad”, reacciona.

Recientemente, un estudio de la plataforma de tendencias YouGov publicaba que el 20% de los millennials aseguraba no tener amigos ni relacionarse más allá de las redes sociales. Esto explica, en parte, el deseo (a veces obsesión) de verse bien en los selfies y cómo estos disparan la demanda de retoques entre los nacidos en estas décadas.

 

Banderas rojas

Los médicos advierten de los límites ante esta nueva era de la Instagram face. "Modificar las estructuras óseas y musculares de un paciente solo es posible con procedimientos extremadamente pesados y difíciles, lo que da lugar a cambios demasiado extremos y caras deformadas," afirma rotundo el doctor Pierre Nicolau, cirujano plástico y estético experto en técnicas de inyectables. "Debemos respetar las proporciones del cuerpo humano y las posibilidades de cada paciente, por eso es de vital importancia recibir el asesoramiento adecuado por parte de cirujanos expertos y titulados", concluye. De la misma opinión es el doctor Cerrud, que sugiere que "hay que tener cuidado para no pisar lo que llamamos red flags, advertencias de que el paciente tiene necesidades que no va resolver con un procedimiento estético". Instagram, que ya estudia eliminar todos aquellos filtros de su plataforma que ofrecen un efecto de 'cirugía', parece dispuesto a poner su grano de arena.            

Del mismo infierno

Parece provenir de Rusia la última tendencia vista en redes, que deforma los labios hasta producir 'ondas' en su perfil.

Hay quien afirma que detrás de los ‘labios diablo’ se encuentra la mano del maquillaje o el Photoshop. "Me parece un efecto muy difícil de conseguir solo con ácido hialurónico, pero en todo caso, es una aberración contra natura," declara el doctor Leo Cerrud. "A pesar de hacerse con productos temporales, puede dejar secuelas permanentes como deformidades del perfil, cicatrices, pérdida del contorno y de la sensibilidad…".

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