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Por qué no deberías volver a hacerte una mascarilla casera

¿Puede lo que parece un ahorro casero ser un craso error para tratar la piel? Según los expertos, sí. Descubre por qué deberías olvidarte de las mascarillas caseras cuanto antes.

mascarillas caseras
Imaxtree

La cuarentena ha dado vida a una tendencia clara en la que las mascarillas son las protagonistas. Tenemos más tiempo libre que nunca y aprovechamos las tardes y los fines de semana para cuidarnos. Muchas personas apuestan por hacerse las mascarillas en casa. Pero resulta que no deberíamos hacerlo porque puede ser perjudicial para nuestra piel.

“El principal problema que tenemos con las mascarillas caseras, a diferencia de las mascarillas desarrolladas en laboratorio, es que no hay un control con la estabilidad final del producto y en función de los ingredientes o principios activos usados y su porcentaje, podemos llegar a crear un producto con un pH desequilibrado que llegue a irritar nuestra piel”, explica el doctor José María Ricart, dermatólogo y director médico de Instituto Medico Ricart en Valencia y Ruber Internacional Paseo de la Habana.

Contaminación bacteriana

“Otro problema podría surgir si elaboramos una mascarilla casera y dilatamos su uso durante varios días, ahí estaríamos incurriendo en el riesgo de aplicar a nuestra piel un producto que pudiera favorecer una contaminación bacteriana. Si decides realizarte una mascarilla en casa, ya que por el confinamiento no puedes acudir a tu farmacia habitual a comprar una, debes saber que las mascarillas caseras deben elaborarse y aplicarse en el mismo momento, no podemos elaborar y guardarlas porque el producto podría desarrollar bacterias y contaminar nuestra piel”, añade el experto.

¡Y no te lo pierdas! Sí, parece lógico que determinados ingredientes con beneficios específicos puedan formar parte de una mascarilla que podría realizarse con la ayuda de una batidora. Sin embargo, no todo es tan bonito como parece. “Las frutas y verduras tienden a oxidarse con facilidad. Lo vemos con una manzana si la dejamos expuesta al aire pocos minutos. Así, los ingredientes que pueden ser antioxidantes, pueden convertirse en pro-oxidantes”, explica Bella Hurtado, directora de educación de Aromatherapy Associates.

Las mascarillas deberían adaptarse a tu tipo de piel

“Otro factor a tener en cuenta es el tipo de nuestra piel y los activos con los que elaboremos las mascarillas caseras. Por ejemplo, sería un gran error el elaborar para una piel sensible una mascarilla casera con arcillas que resecan la piel. Este problema no ocurre con las mascarillas desarrolladas en laboratorios ya que adaptan sus fórmulas en función de los diferentes tipos de piel así como de los objetivos que se desean conseguir”, explica el doctor Ricart.

 

Ojo con los ácidos cítricos

vitamina c
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“Si no nos queda otras que elaborar una mascarilla casera, lo mejor es evitar realizarla con ácidos cítricos (zumo de limón, naranja, pomelo…), ya que las probabilidades de irritación son mayores y que no apliquemos la mascarilla casera en zonas de piel sensible como contorno de ojos, ojeras o alrededor de los labios. Las mascarillas las debemos aplicar sobre la piel limpia y seca”, destaca el doctor Ricart.

Por ejemplo, el limón y la naranja, son famosos por tener beneficios despigmentantes y por ser una gran fuente de vitamina C. No obstante, es conocida también la capacidad de la vitamina C para irritar la piel o causar, incluso, más manchas. “Las firmas cosméticas trabajamos con formulaciones en las que la vitamina C está estabilizada. Es por ello que no se suele trabajar con el ácido ascórbico como tal, sino con formas estables como el tetraexildecil ascorbato o el ácido ascórbico etilado. Si a una mascarilla le aplicamos, por ejemplo, zumo de limón, seguramente irritemos la piel y generemos manchas a largo plazo, porque no es un principio estable y variará dependiendo de la luz, el aire, etc., produciendo el efecto opuesto -pro oxidativo- al deseado”, explica Raquel González, directora de educación de Perricone MD”.

¿Y el tiempo de aplicación?

“Las mascarillas realizadas en laboratorios tienen testados los tiempos necesarios de actuación, mientras que con las caseras no sabemos el tiempo recomendado, por lo que si la dejamos demasiado tiempo podemos dañas nuestra piel y si las dejamos poco tiempo los activos pueden no haber realizado su función”, concluye el doctor Ricart.

Magdalena Fraj

Magdalena Fraj

Periodista de vocación, amante de la moda y 'beauty junkie'. Con 5 años me convertí en la estilista de mi madre y en ese momento descubrí lo que quería hacer con mi vida. Soy de las que todavía siguen viendo 'Sexo en Nueva York' en bucle y que aún suspiran por un libro en papel. En mi tiempo libre me pierdo por las calles de Madrid en la búsqueda de los mejores restaurantes italianos.

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