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¿Qué puedes hacer si la mascarilla te causa ansiedad?

Te contamos cómo puedes mejorar la relación con nuestra "nueva amiga". ¡Es mucho más fácil de lo que crees!

mascarilla ansiedad
Imaxtree

Todos sabemos bien que las mascarillas son una de las formas más efectivas de protección y prevención contra el coronavirus. Eso sí, eso no quita que a veces se haga muy pesado llevarla todo el día puesta. ¡Es algo normal! De hecho, si has tenido un mal día o estás estresada, hay momentos en los que llevar mascarilla puede contribuir a sufrir un pico de ansiedad. Sin embargo, por ahora tenemos que seguir aceptándola en nuestro día a día, así que, en vez de maldecir la mascarilla hasta el infinito, lo mejor es cambiar el chip y encontrar el equilibrio para ‘llevarnos bien’ con ella. 

Carla Sánchez, cofundadora de la app The Holistic Concept y experta en bienestar y gestión del estrés, nos ayuda a familiarizarnos con la mascarilla y a minimizar el agobio que muchas veces produce usarla. 

  • Encuentra la tuya. Según nos explica la experta, es muy importante dar con la mascarilla ideal. "Tiene que ser cómoda, tanto en el rostro como en los agarres, que a veces hacen bastante daño o deforman las orejas porque, si encima molesta, la sensación de angustia después de unas horas irá en aumento. No tengas reparo en probar hasta encontrar el modelo que mejor se adapta a tus sensaciones y tus necesidades (tamaño, material, alargador de cintas…)", señala y añade que, dependiendo de la salud y el nivel de amenaza que sienta cada uno, es recomendable estudiar bien el modelo de mascarilla con el que nos vamos a sentir más seguros, ya sea quirúrgica, reutilizable, de tela con filtro… pero siempre homologada. Al fin y al cabo, esa es la misión de este complemento, proteger.
  • Hazte con varias. "Si no estás bajo esta obligación y no eres hipocondríaco, siempre está bien tener a mano un paquete de mascarillas quirúrgicas para momentos puntuales, y el resto del tiempo manejarte con al menos dos modelos lavables para que puedas ir cambiándola y mantener una higiene adecuada", recomienda. 
  • Optimiza su mantenimiento. "Si tu juego de mascarillas es lavable, corres el riesgo de pasarte el día respirando detergente y suavizante, que no es bueno ni para tus pulmones ni para tu piel. Preferiblemente, escoge un jabón ecológico y suave para lavar tus mascarillas. Los de ropa de bebé son perfectos porque su perfume es mínimo (si lo tienen) y son hipoalergénicos", explica la experta. 
  • Ventila. "Si tienes que trabajar todo el día con la mascarilla puesta, exige una buena ventilación en la estancia donde pases gran parte del día", recomienda Carla Sánchez. 
  • Haz pequeños descansos. Según nos explica la experta, la mascarilla hay que quitársela cada cierto tiempo para tomarse un respiro. "Una forma sencilla de hacerlo es dirigirte a algún lugar de la oficina o espacio de trabajo donde no haya gente y tengas una ventana a mano. Ábrela, quítate la mascarilla 5 minutos y simplemente respira profundo y aprovecha para beber agua. Tu cerebro estará encantado tras oxigenarse unos minutos. Repite esta pauta las veces que necesites al día". 
  • Aprende a respirar. "Por si no lo sabías, tu respiración es una de las herramientas antiestrés más efectivas que existen", señala Carla y destaca que "merece la pena aprender técnicas respiratorias básicas para calmar la mente, aumentar la energía o centrar el foco. Puedes aplicarlas haciendo esas pausas de toma de oxígeno en la ventana o en cualquier momento del día. Este truco te ayudará a lidiar mejor con tus emociones y a reducir el agobio de la mascarilla-non-stop". 
  • Aumenta el confort. Puedes acudir a los aceites esenciales, siempre naturales (no sintéticos) y preferiblemente de origen orgánico. "Una vez elegido, aplica una gotita mínima en el interior de la mascarilla, mejor si no roza con la piel. ¿Mi recomendación? El aceite esencial de lavanda tiene propiedades calmantes y antiestrés, sin duda es mi favorito. Pero si necesitas un chute de energía también va muy bien la menta piperita, que además de despejar las vías respiratorias, te despierta y aporta vitalidad. Te animo a hacerte con varias esencias y jugar con los distintos aromas y propiedades, ¡es un mundo fascinante! y ayuda mucho a sobrellevar el uso de la mascarilla", concluye. 
Magdalena Fraj

Magdalena Fraj

Periodista de vocación, amante de la moda y 'beauty junkie'. Con 5 años me convertí en la estilista de mi madre y en ese momento descubrí lo que quería hacer con mi vida. Soy de las que todavía siguen viendo 'Sexo en Nueva York' en bucle y que aún suspiran por un libro en papel. En mi tiempo libre me pierdo por las calles de Madrid en la búsqueda de los mejores restaurantes italianos.

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