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Los mejores tratamientos hidratantes con ingredientes naturales están en estas marcas españolas

Cremas, aceites y bálsamos que cuidan, nutren y regeneran la piel aprovechando todo lo que nos ofrece la naturaleza.

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Imaxtree

Para lucir una piel sana y de aspecto jugoso tenemos claro que es fundamental seguir una serie de pautas que hemos aprendido a lo largo de los años: llevar un estilo de vida lo más saludable posible, descansar lo suficiente, beber mucha agua y limpiarla sin excusas.

Sin embargo, cuando tenemos que elegir un tratamiento hidratante, la lista de ingredientes de cada producto nos puede parecer tan abrumadora que muchas veces es complicado saber con certeza qué es lo que le estamos dando a nuestra piel.

Con el objetivo de arrojar luz sobre este aspecto, hemos seleccionado cinco firmas de cosméticos cuyo ADN se fundamenta en los ingredientes naturales y los aceites esenciales. Además, todas cumplen una segunda máxima: son proyectos españoles.

Sarah Becquer

Creada por la farmacéutica Mar Sieira (Madrid), esta firma cosmética se basa en aceites vegetales y esenciales, y sus productos estrella en cuanto a hidratación se refiere son precisamente estos: unos aceites hidratantes capaz de acabar con los brillos de la cara. Tal como afirma Sieira, estos aceites son "una buena estrategia para reducir la producción excesiva de sebo durante el día", algo que es necesario sobre todo en verano, cuando las altas temperaturas provocan una mayor producción de las glándulas sebáceas.

Sus aceites son biocompatibles, es decir, están compuestos por lípidos o grasas similares a las de la piel que, junto con su propia humedad, conforman la función barrera fundamental para mantener su equilibrio.

Sus fórmulas - limpiadoras, nutritivas y reparadoras - incluyen ingredientes como aceite de peonía, semillas de uva, palmarosa, aceite de argán, de jojoba, de almendras o semilla de cilantro, entre otros.

Labeau Organic

El corazón de esta marca fundada por Adriana Pérez-Sala y Olga Puig-La Calle son los ingredientes naturales y los aceites de origen 100% vegetal. Respetuosa con la naturaleza, sus productos consiguen un doble e importante objetivo: son saludables para la piel y también para el medio ambiente, gracias a que sus ingredientes proceden en su mayoría de cultivos ecológicos

Entre sus grandes éxitos se encuentran la crema hidratante facial con aceite de germen de trigo - con un alto contenido en vitamina E, ceramidas, ácidos grasos e ingredientes obtenidos a partir de la salvia -, el sérum reparador con aceite de tamanu - con alto contenido en ácidos grasos esenciales y extracto de Goji - y la crema antiarrugas con aceite de rosa mosqueta y extracto de té verde ecológico.

Labeau Organic también ha lanzado recientemente una línea de tratamiento capilar que ya hemos probado y que promete asegurar una melena súper cuidada durante todo el año.

Oland

Esta marca de cosmética antiedad es orgánica y apuesta por ingredientes naturales a la hora de crear sus fórmulas. Sus productos son aptos para las pieles más sensibles y están certificados por NATRUE, que garantiza que su composición contiene más del 95% de ingredientes orgánicos. De entre toda su línea destacan especialmente el Super Radiante Elixir, que aporta a la piel ingredientes activos como el ácido hialurónico liposomado, extracto orgánico de brotes de haya y de bulbo de lirio, aceites orgánicos de Nuez de Macadamia y Babassu, polvo de oro y agua de naranja orgánica, todo en una dosis muy concentrada para preparar el rostro para el uso posterior de la crema de día o de noche, reduciendo las arrugas y proporcionando firmeza y elasticidad a la piel; así como el contorno de ojos Intensive Eye Contour Cream que reduce las ojeras y las arrugas en este área tan sensible, a partir de una fórmula que incluye ácido hialurónico, hidrolizado de raíz de maca orgánica, extracto orgánico de flor de magnolia y aceites orgánicos como el de Baobab y de rosa mosqueta, entre otros.

Jane Apothecary

Jane Apothecary es una firma de cosmética 100% natural que nace en 2017 de la mano de Elena Padilla (Murcia). Todo empezó con un sérum elaborado a base de aceite de albaricoque, lavanda y manzanilla que consiguió atenuar las rojeces e imperfecciones producidas por el estrés en la piel de su creadora. A día de hoy, su catálogo cuenta con toda una línea de cuidado de la piel que incluye una crema hidratante calmante, una loción que equilibra el pH de la piel y que se aplica después de la limpieza facial y antes de la hidratación; un sérum reparador para el contorno de ojos y labios, y un bálsamo limpiador de la piel, entre otros.

Jane Apothecary produce artesanalmente y en pequeños lotes - vestidos con ilustraciones botánicas inspiradas en la obra de Jane Colden - para preservar la frescura de sus fórmulas, que incluyen aceites vegetales y extractos botánicos.

Vera & the Birds

Esta marca de cosmética natural crea sus fórmulas a partir de activos botánicos de gran calidad, cuyo objetivo principal es cuidar, nutrir y regenerar la piel. Creada por Alex López Capitelli (Elche), Vera & the Birds se ha hecho fuerte en el mercado por mantener a un grupo de clientas fieles a sus fórmulas naturales y a su packaging de ensueño.

En cuanto a tratamientos hidratantes, merece la pena probar su contorno de ojos multi-corrector, compuesto por un 99’51% de ingredientes de origen natural - que incluyen aceite de jojoba ecológico, extracto de pepino, ácido hialurónico vegetal, macerado de caléndula ecológico y vitamina E - y su colección de cremas faciales hidratantes con fórmulas específicas para cada tipo de piel: mixta, seca y grasa. En el caso de esta última, en vez de una crema es un gel que, a partir de extracto de sauce, aceite vegetal de jojoba y aceite esencial de pomelo, promete hidratar sin aportar nada de grasa.

Cristina Sánchez de Pedro

Cristina Sánchez de Pedro

No se me ocurre mejor forma de invertir mi tiempo que observando, disfrutando y escribiendo sobre aquello que más me entretiene: la moda, el cine y las series. También tengo una inexplicable atracción por los aparatos con muchos botones, por lo que estaba bastante claro que iba a terminar pegada a una calculadora, a una máquina registradora o al teclado de un ordenador. De momento, todo bien.

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