Mitos sobre la operación bikini que debes desterrar

Las prisas siempre son malas consejeras, y querer perder demasiados kilos del golpe hará que recuperes, aún más, pasado un tiempo. La nueva clínica de adelgazamiento del Hotel Talaso Atlántico ( www.talasoatlantico.com ), nos da las claves para elaborar la lista de mitos en torno al adelgazamiento.

10 cosas que no quieres saber sobre la operación biquini

1. El demonio está en los hidratos de carbono: Es cierto que muchas personas abusan de los hidratos, como pasta, pan y, especialmente, el azúcar, pero los hidratos de carbono son necesarios en una dieta. Lo ideal es buscar un equilibrio donde se trate de moderar el consumo, en especial de los refinados, y tratar de obtener la ingesta diaria, que debería suponer un 40%, de cereales integrales, verduras y fruta.

2. No hace falta hacer ejercicio para estar en forma: Es posible estar delgado sin hacer ejercicio, pero para realmente estar en forma hay que tener una musculatura fuerte y un porcentaje de grasa bajo que sólo se puede construir mediante el ejercicio físico. Un cuerpo con una buena musculatura además tiene un metabolismo basal alto, es decir, quema más calorías diarias en reposo.

3. Lo único importante son las calorías: "El cuerpo no son puras matemáticas", alertan los nutricionistas de la Clínica de Talaso Atlántico, "es cierto que es necesario crear un déficit calórico para adelgazar (es decir, quemar más energía de la que ingieres), pero no son lo mismo 500 calorías de un bollo azucarado y un refresco, que las de un plato de pollo a la plancha con verduras.

4. El mejor medio para saber si adelgazas es subirse a la báscula: La báscula debería ser solo orientativa. Hay que tener en cuenta que el peso puede variar de un día para otro por distintos motivos (como la menstruación), y no olvidar que el músculo pesa más que la grasa si hacemos ejercicio a menudo. Lo ideal es pesarnos una o dos veces a la semana, y acompañar este dato con la medida de las circunferencias (cadera, cintura, pecho, muslo...), ya que la combinación de los dos datos refleja mejor si la grasa que tenemos es saludable para nuestra altura que el peso de la báscula.

5. Lo mejor es copiar la dieta que lleva la famosa cuyo cuerpo admiro: el mismo error que cuando copiamos la dieta de una amiga que consiguió adelgazar muchos kilos. Los cuerpos son diferentes, el estilo de vida de cada persona también, y lo que funciona a una persona puede ser contraproducente para otra, que metaboliza los nutrientes de forma diferente.

6. Puedo quemar la grasa de la tripa con pastillas y cremas: "En la mayoría de los casos estos productos en los que nos dejamos el sueldo cuando llega el verano tienen un efecto placebo: una crema puede alisar el aspecto de tu piel, una pastilla diurética puede ayudarte a ir más al baño, pero en general, para perder grasa no hay más milagro que comer bien, hacer ejercicio, descansar, evitar el estrés y, sobre todo, tener constancia," afirman los especialistas del Talaso Atlántico.

7. Cuanto menos coma, más adelgazaré y en menos tiempo: La base de las dietas milagro. El cuerpo no está preparado para perder más de 0.5-1 kg a la semana. Si bajamos más de eso, estaremos perdiendo músculo y líquido, y nuestro metabolismo se volverá lento para adaptarse a la nueva ingesta, de forma que nos estancaremos y al dejar la dieta lo recuperaremos.

8. Los nervios y el estrés hacen adelgazar: El estrés te puede llevar a comer menos, pero eso no significa que estés perdiendo peso de manera sana, ya que lo más probable es que luego lo recuperes.

9. Cardio, cardio y cardio: No se debe hacer más de una hora al día, y no más de 4-5 días a la semana de ejercicio aeróbico. Y siempre, combinarlo con entrenamiento de fuerza, como levantamiento de pesas. Y tampoco es necesario estar horas en el gimnasio: la clave es la constancia y la intensidad: 30-45 minutos de ejercicio intenso 3 días a la semana pueden hacer milagros con constancia.

10. Estar delgado equivale a estar en forma: Muchas personas que aparentan estar delgadas acumulan una cantidad de grasa en porcentaje equivalente a una persona obesa. Esto se debe al sedentarismo y a la mala alimentación: pocas calorías pero de muy mala calidad y poco ejercicio físico que no quema la grasa acumulada ni construye músculo.

Etiquetas: adelgazar

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