Chanel Nº 5 L'Eau, la leyenda continúa

Ha nacido una nueva interpretación de uno de los perfumes más femeninos e icónicos de la historia. Y está aquí para hacer su propia revolución...

Nº 5 L'Eau, la leyenda continúa

Nos encontramos en el lugar de la Tierra donde ser flor es un privilegio. Y si hablamos de la rosa Centifolia –también conocida como rosa de mayo– y del jazmín, con más razón todavía. Por algo la localidad de Grasse (capital de la Provenza Oriental) está considerada como la cuna de la perfumería en el mundo. Aquí el suelo es muy fértil y posee un clima ideal para la producción de flores, al resguardo del viento. Una región muy codiciada –como ocurre también en Champagne– donde los campos de rosas, jazmines, nardos, mimosas, violetas o lavanda se suceden. Y aquí, justo en Pégomas, a 7 kilómetros de Grasse, es donde Chanel obtiene los mejores ingredientes para sus perfumes. En 1987, la maison cerró lo que hasta el momento suponía un acuerdo insólito: para garantizar la excelencia de sus materias primas y la continuidad de su patrimonio olfativo firmaron un contrato con la familia Mul, los mayores productores de flores de Grasse, para quedarse con el cien por cien de sus producciones.

Y aquí estamos, a pie de rosal en las plantaciones de Pégomas –ataviados con elegantes sombreros, delantales, guantes y botas de agua–, acompañados por Olivier Polge, perfumista de Chanel, y Joseph Mul, para vivir una experiencia olfativa única y conocer el origen del nuevo perfume Nº 5 L'Eau. "No es la primera vez que se reinterpreta el Nº 5 a lo largo de la historia. En este caso, he trabajado con la frescura y he creado una fragancia más moderna y actual", nos cuenta Olivier Polge, autor de este nuevo objeto de deseo.

Hagamos un poco de historia..

Nº 5 L'Eau, la leyenda continúa

Fue en 1921 cuando nació Nº 5 L'Extrait y en 1924 vio la luz el icónico Nº 5 Eau de Toilette, de la mano de Ernest Beaux. En 1986 Jacques Polge (artífice de los emblemáticos Coco, Allure y Coco Mademoiselle) crea el Eau de Parfum, una versión del Nº 5 y, 22 años más tarde, Eau Première. Ahora, es su hijo quien toma el testigo y se enfrenta a un reto complicado donde los haya: escribir una nueva página en la historia del Nº 5 y reinterpretar la fórmula original respetando toda su historia. ¿La razón? La necesidad constante que tiene el universo de la perfumería de adaptarse a los tiempos que corren (léase nuevas generaciones). 

La nueva fragancia parte del acorde emblemático a rosa y jazmín como columna vertebral de la misma y, a partir de aquí, se va estructurando el resto. Notas de frutas más frescas (como la naranja tan particular que han desarrollado en Chanel) y flores más verdes y vegetales, que le aportan color a la fórmula. Por último, en las notas amaderadas de fondo cobra protagonismo el cedro, al tiempo que se baja la intensidad del sándalo y de la vainilla. "Mi padre siempre ha descrito este perfume como 'floral abstracto' y creo que está muy bien definido, porque realmente es muy enigmático. Piensa que la fórmula de un perfume es algo muy preciso: son números y cantidades muy concretos. Aunque no hay que olvidar que también hay muchísimas emociones encerradas en un frasco imposibles de cuantificar", añade Olivier Polge, que hasta la fecha ha creado Misia, Chance Eau Vive y Boy para la casa.

Misión preservar la calidad

Nº 5 L'Eau, la leyenda continúa

Para la recolección de las rosas –que dura entre tres y cuatro semanas en el mes de mayo– se contratan 60 personas, que trabajan en tres equipos de 20. Todo tiene que hacerse con extrema delicadeza y cada hora u hora y media, ya tienen la cantidad suficiente para llevarla a la destilería. Un proceso que hay que mimar al máximo. "Espero que este perfume sea para las nuevas generaciones y para las de siempre. Estoy convencido de que podemos llegar a dos públicos muy distintos", concluye Polge. Entre tanto, sigue trabajando en un nuevo masculino del que todavía no puede hablar...

Etiquetas: perfumes

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