Filtros solares físicos vs. químicos, conócelos, ¿por qué debes usar unos u otros?

Descubre cuáles son los más recomendables para protegerte del sol según tu tipo de piel, además de los pros y contras que presenta cada uno.

Filtros solares físicos vs. químicos, conócelos
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Igual que no todos los solares poseen el mismo factor de protección, tampoco se usa el mismo tipo de filtro para proteger nuestra piel de los daños de los rayos UVA y UVB –responsables del envejecimiento de la dermis y los del eritema, respectivamente-. En concreto, dentro de los filtros solares encontramos dos categorías, químicos o físicos.

Para comenzar a diferenciarlos preguntamos a la Dra. Aurora Garre, Medical Marketing Manager en Isdin, quien nos explica la base para entender estas diferencias. Primero, "los protectores solares contienen filtros solares: moléculas que absorben, reflejan o dispersan la radiación solar, limitando la cantidad de radiación que llega a la piel. Ningún filtro por si mismo es capaz de aportar una protección solar completa, por eso generalmente los fotoprotectores están compuestos de una mezcla de filtros solares para cubrir la mayor parte del espectro UV".

Y nos ayuda a dividirlos en dos grandes grupos, explica Dra. Garre, "los filtros se dividen en filtros orgánicos (químicos) e inorgánicos (físicos). Actualmente existen 31 filtros solares autorizados por la Comisión europea"

1. Los primeros, los filtros químicos, son aquellos constituidos por moléculas capaces de absorber el efecto de los rayos UVA y UVB y que actúan protegiendo las capas más profundas de la piel, a las que llegan absorbidos por la dermis. "Los filtros químicos u orgánicos son moléculas químicas que al recibir la radiación la transforman en calor. Tienen la ventaja de que presentan una buena cosmeticidad pero en ocasiones pueden producir irritación en personas más susceptibles", apuntan desde Isdin.

Cuentan con una composición sintética poco densa, por lo que son perfectos para las pieles más grasas, a las que no aportar un extra de sebo; aunque como desventaja presentan que, al penetrar hasta las capas más profundas de nuestra piel, poseen una mayor posibilidad de crear intolerancias y alergias.

2. Por su parte, los filtros físicos están recomendados para pieles delicadas, ya que contienen micropartículas que actúan como pequeños espejos que reflejan la radiación solar e impiden que la piel la absorba. Su desventaja principal es que, al ser más densos que los filtros químicos, pueden dejar un halo blanquecino en la zona en la que los apliquemos, aunque últimamente han aparecido novedades que ya no producen este antiestético efecto y mantienen toda su eficacia. Al no ser absorbidos por la dermis, son recomendables para pieles delicadas o con intolerancias.

"Los filtros físicos o minerales (óxido de zinc y de hierro) actúan como una pantalla reflejando la luz. No se absorben por la piel y, en general, producen una capa blanquecina sobre la piel que hace que presenten una menor cosmeticidad, ya que se originan texturas más espesas dejando en la piel un aspecto blanquecino que no es aceptado por muchos sujetos. En los últimos años se ha conseguido micronizar estas sustancias y de esta manera se minimiza este inconveniente. En el envase aparece descrito con la palabra "nano”. Su uso es considerado totalmente seguro y se emplean como filtros de elección en personas con la piel sensible o tendencia a la dermatitis", nos explican desde Isdin.

¿Qué hacemos con las pieles con dermatitis atópica?

La Dra Aurora Garre, Medical Marketing Manager en ISDIN, nos analiza dos circunstancias que afectan a este tipo de pieles:

1. "Cada día son más frecuentes las personas que presentan piel sensible, atópica o intolerante a los filtros químicos o bien presentan piel frágil en zonas específicas del cuerpo. En estos casos tenemos de productos 100% formulados con filtros físicos/minerales. Se funden con la piel logrando una protección invisible y una hidratación intensa. Un valor añadido muy importante es que además es muy hidratante y muy resistente al agua, un valor extra muy a tener en cuenta si se practican actividades acuáticas".

2. "La prevalencia de la dermatitis atópica (DA) en la población infantil varía según zonas geográficas pero puede ser de hasta el 30% de los niños. Un 60% de los casos son diagnosticados antes del año de edad, y en torno al 85% debutan antes de los 5 años de vida. Esta enfermedad se está convirtiendo en un auténtico problema de salud pública y una gran preocupación para los padres".

 

 

Las tripas de los protectores químicos y físicos

Para proteger nuestra piel, estos filtros físicos utilizan Óxido de Zinc y Dióxido de Titanio, ambos biodegradables, que son los únicos elementos permitidos en cosmética natural. Ambos son no-comedogénicos, es decir, que no contribuyen a la formación de puntos negros en la piel, y su combinación genera una protección muy segura. El primero, el Óxido de Zinc, se utiliza para bloquear los rayos de onda larga UVA, mientras que el segundo es eficaz contra los rayos UVB y los rayos de onda corta UVA.

Si comparamos los pros y contras de los filtros químicos y físicos –o minerales, como también se les conoce-, comprobamos que los primeros tardan aproximadamente 30 minutos en comenzar a hacer efecto tras su aplicación, mientras que en los físicos-minerales la protección es inmediata, ya que no necesitan tiempo de penetración en las capas de la dermis al actuar en la superior; además, a diferencia de los químicos, estos no se degradan ni se vuelven inestables porque no absorben los rayos del sol, pues los reflejan, protegiéndonos de manera más efectiva.

Además, ya te hemos señalado que en contacto con los rayos UV,algunos componentes de los filtros químicos pueden causar alergias e irritaciones, o incluso problemas más graves. También hay estudios que demuestran que el Oxybenzone (oxibenzina) –presente en los filtros químicos junta a elementos como Octylcrylene, Octisalate, Avobenzone y Octinoxate, entre otros- puede ser tóxico para nuestro organismo, ya que, al penetrar a la piel, llegaría a entrar en el torrente sanguíneo.

Gloria Vázquez Sacristán

Gloria Vázquez Sacristán

Vivía dividida entre ser escritora, panadera o guionista de cine. No concibo la vida sin música, un verano sin libros, ni una buena conversación que no sea en torno a un plato de comida. Apasionada de la moda y la belleza desde pequeña, amante empedernida de los deportes de montaña y acuáticos, coleccionista de perfumes y tacones que no aguanto más de dos canciones. No recibí la llamada de la medicina, como le hubiera gustado a mis padres, pero sí sentí la necesidad de buscar el bienestar de los demás y a eso me dedico, humildemente, con mi pluma o mi teclado, desde aquí, todos los días.

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