La moda ‘no-poo’: las sombras de lavarse sin champú

Son muchas las personas que se han aferrado a la moda ‘no-poo’ como si de una religión se tratara, pero detrás de su atractivo naturista y ecológico se esconden algunas sombras.

no poo

Son muchas las personas que se han aferrado a la moda ‘no-poo’ como si de una religión se tratara, pero detrás de su atractivo naturista y ecológico se esconden algunas sombras.

 

La moda ‘no-poo’, del inglés no-shampoo, consiste en algo tan simple como no utilizar champú para lavarse el cabello ya que, para los devotos de esta nueva creencia, los químicos que componen los champús perjudican el cabello, lo debilitan, hacen que se ensucie más a menudo y que pierda brillo. Además, aseguran que lavarse el pelo solo con agua es lo más natural y no supone un problema para la higiene del mismo, ya que, con el tiempo, el pelo se acostumbra y es capaz de regular la producción de grasa.

 

El problema de esta moda, además del bajo grado de limpieza que se consigue lavando el cabello solo con agua, es que, en primer lugar, la producción de grasa tiene una causa hormonal y el uso o no de champú no altera el funcionamiento de la glándula que lo segrega, por lo que pensar que el cabello se acostumbra y empieza a regular la grasa no está probado científicamente.

 

Sin embargo, el principal inconveniente de esta moda es que puede ser peligrosa para la salud, ya que la idea que se extiende entre sus seguidores es que, para evitar la grasa capilar y apostar por una mayor limpieza, lo ideal es lavarse el cabello con productos naturales como el bicarbonato o el vinagre. Como idea puede sonar bien, pero el uso de estos productos puede provocar a la larga serios problemas dermatológicos e irritaciones en el cuero cabelludo.

 

Alcohol, disolventes, parabenos y petroquímicos son la encarnación del mal para los seguidores de la tendencia ‘no-poo’ y, aunque es cierto que hoy en día abusamos del uso de productos para el cabello, muy agresivos e, inlcuso, nos lo lavamos demasiado a menudo, la clave no está en dejar de usar champú, si no en utilizar uno adecuado a nuestro tipo de cabello y que tenga un pH que esté entre el 4.5 y 5.5.

 

Hay que tener en cuenta que el agua en sí misma no limpia en profundidad ni acaba con las bacterias, ya que al no eliminar la grasa con champú, quedan acumuladas y pueden aparecer infecciones, por lo que, lo más apropiado, sería optar por productos respetuosos con el cabello, libres de alcohol y que no abusen de conservantes como el kathon (provoca muchas alergias) ni de las fragancias.

 

Desmontamos algunos mitos sobre la moda ‘no-poo’ en nuestra galería: Desmontando la moda no-poo.

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