Los mejores tips y actividades para mantener la cabeza erguida

Las medidas no lo son todo. La verdadera elegancia reside en la postura: un cuerpo erguido es tu mejor tarjeta de presentación.

Cabeza erguida
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Un cuerpo perfecto o un rostro de gran belleza transmiten muy poco si no van acompañados de una figura elegante. Aprender a caminar y a sentarse correctamente manteniendo la espalda recta y la cabeza erguida, no solo nos evitará molestias a largo plazo, sino que además contribuye a realzar nuestra fi gura y ganar un par de centímetros. Como sucede con otras disciplinas, saber "colocarse" conlleva un aprendizaje. Te damos las claves.

Danza
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Andares de bailarina

La danza clásica es la principal inspiradora de los ejercicios de mantenimiento. Lo primero es aprender a colocarnos. Empezamos por apoyar los pies en el suelo, muy planos, y equilibrar el peso del cuerpo para sentirnos más ligeras. Hay que situar la espalda y el abdomen correctamente, con la pelvis como centro de gravedad. Para mantener la espalda estirada, aprende a inspirar dejando que las costillas se separen. Con la expiración, la caja torácica se abre lateralmente y las costillas vuelven a acercarse. Los hombros son otro punto delicado. Hay que mantenerlos bajos para aliviar las cervicales y los trapecios, pero evitando que la espalda se arquee. En cuanto a la cabeza, basta con colocarla como el punto sobre la i. Ponte recta frente a un espejo, con el mentón ni muy alto ni muy bajo. Aprieta las nalgas y siéntete crecer empujando el suelo con los pies. Una fuerza parece salir desde abajo como una flecha que atraviesa tu columna y vuelve a salir en la mitad del cráneo. Así ganas dos centímetros de altura. Ahora que ya pareces una bailarina,podemos pasar a los ejercicios de musculación y flexibilidad.

La barra flexible

Con los pies bien anclados en el suelo, separa las piernas y flexiona las rodillas. Coge la barra flexible, levántala y hazla girar a tu alrededor. También puedes remar en el suelo o hacer ejercicios de equilibrio vertical. La barra en cuestión es la estrella de una práctica que causa furor en Alemania. Es de fibra y flexible, con terminaciones que recuerdan a las cuentas de un rosario de caucho, y tiene una agarradera en la mitad. Muy versátil, puede ser utilizada a cualquier edad y en todos los niveles. "Es la resistencia al aire lo que crea la vibración y hace que los músculos más profundos trabajen", precisa Lionel Bourillon, presidente de los clubs Moving y Garden Gym. La musculatura situada debajo y entre los omóplatos se refuerza, con lo que prevenimos el dolor de espalda, moldeamos el abdomen, mejoramos nuestra coordinación y permitimos que el metabolismo queme más calorías. ¿Alguien da más?

Respeta tus chakras

"Imagina que tu cuerpo es de arcilla y que lo moldeas, alisándolo con tus manos: es la escultura corporal." Una nueva técnica, o más bien un "estado vital", como dice Shirley Marcus, iniciadora del fitness en Francia. Hoy en día desarrolla ejercicios dirigidos a los centros de energía de nuestro cuerpo, con el fin de eliminar tensiones. La respiración y el abdomen son la clave de este método. Los ejercicios siguen el camino de los siete chakras que rigen nuestras emociones, desde el perineo hasta el centro del cráneo, y en ellos se combinan la flexibilidad, los estiramientos y el contacto. Después de varias sesiones te sientes liberada. Nunca más tendrás nudos en los hombros ni dolores de espalda. El cuerpo se recoloca y obtienes un bienestar que no es solo físico, sino también psicológico.

Cabeza erguida
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Ritmo africano

¿Te has fijado en el caminar de las mujeres africanas?: rectas y con la cabeza erguida. Caminan con estilo y seguridad innatos. ¿Su secreto? El peso que llevan siempre en la cabeza. "Los músculos del cuello son los músculos erectores", precisa el doctor Philippe Durafourg, kinesioterapeuta. "Aconsejo a mis pacientes que prueben a ejercitar dicha postura viendo la televisión, por ejemplo, bien sentadas en una silla, con la espalda recta y con un peso de dos a tres kilos sobre la cabeza, o bien que caminen con un libro sobre ella, intentando que no se caiga".

Movimientos claves 

  • Siéntate con las piernas cruzadas, estira la espalda y mira hacia arriba, con los hombros bajos y las manos sobre las rodillas. Mueve suavemente la cabeza de arriba abajo y gírala de izquierda a derecha.
  • De pie, estira los brazos a lo largo del cuerpo. Levanta los hombros al máximo y tira de ellos hacia abajo, expirando. Con los hombros en posición baja, mueve la cabeza de adelante a atrás.

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