Mantén la cabeza erguida

Las medidas no lo son todo. La verdadera elegancia reside en la postura: un cuerpo erguido es tu mejor tarjeta de presentación.

marie-claire.es. 26 de mayo de 2008

 

Mantén la cabeza erguida Un cuerpo perfecto o un rostro de gran belleza transmiten muy poco si no van acompañados de una fi gura esbelta y elegante. Aprender a caminar y a sentarse correctamente manteniendo la espalda recta y la cabeza erguida, no sólo nos evitará molestias a largo plazo, sino que además contribuye a realzar nuestra fi gura y ganar un par de centímetros. Como sucede con otras disciplinas, saber «colocarse» conlleva un aprendizaje. Te damos las claves.

 

 

ANDARES DE BAILARINA

 

 

La danza clásica es la principal inspiradora de los ejercicios de mantenimiento. Lo primero es aprender a colocarnos. Empezamos por apoyar los pies en el suelo, muy planos, y equilibrar el peso del cuerpo para sentirnos más ligeras. Hay que situar la espalda y el abdomen correctamente, con la pelvis como centro de gravedad. Para mantener la espalda estirada, aprende a inspirar dejando que las costillas se separen. Con la expiración, la caja torácica se abre lateralmente y las costillas vuelven a acercarse. Los hombros son otro punto delicado. Hay que mantenerlos bajos para aliviar las cervicales y los trapecios, pero evitando que la espalda se arquee. En cuanto a la cabeza, basta con colocarla como el punto sobre la i. Ponte recta frente a un espejo, con el mentón ni muy alto ni muy bajo. Aprieta las nalgas y siéntete crecer empujando el suelo con los pies. Una fuerza parece salir desde abajo como una fl echa que atraviesa tu columna y vuelve a salir en la mitad del cráneo. Así ganas dos centímetros de altura. Ahora que ya pareces una bailarina, podemos pasar a los ejercicios de musculación y fl exibilidad.

 

 

LA BARRA FLEXIBLE

 

 

Con los pies bien anclados en el suelo, separa las piernas y fl exiona las rodillas. Coge la barra fl exible, levántala y hazla girar a tu alrededor. También puedes remar en el suelo o hacer ejercicios de equilibrio vertical. La barra en cuestión es la estrella de una práctica que causa furor en Alemania. Es de fi bra y fl exible, con terminaciones que recuerdan a las cuentas de un rosario de caucho, y tiene una agarradera en la mitad. Muy versátil, puede ser utilizada a cualquier edad y en todos los niveles. «Es la resistencia al aire lo que crea la vibración y hace que los músculos más profundos trabajen», precisa Lionel Bourillon, presidente de los clubs Moving y Garden Gym. La musculatura situada debajo y entre los omóplatos se refuerza, con lo que prevenimos el dolor de espalda, moldeamos el abdomen, mejoramos nuestra coordinación y permitimos que el metabolismo queme más calorías. ¿Alguien da más?

 

 

RESPETA TUS CHAKRAS

 

 

«Imagina que tu cuerpo es de arcilla y que lo moldeas, alisándolo con tus manos: es la escultura corporal.» Una nueva técnica, o más bien un «estado vital», como dice Shirley Marcus, iniciadora del fi tness en Francia. Hoy en día desarrolla ejercicios dirigidos a los centros de energía de nuestro cuerpo, con el fi n de eliminar tensiones. La respiración y el abdomen son la clave de este método. Los ejercicios siguen el camino de los siete chakras que rigen nuestras emociones, desde el perineo hasta el centro del cráneo, y en ellos se combinan la flexibilidad, los estiramientos y el contacto. Después de varias sesiones te sientes liberada. Nunca más tendrás nudos en los hombros ni dolores de espalda. El cuerpo se recoloca y obtienes un bienestar que no es sólo físico, sino también psicológico.

 

 

RITMO AFRICANO

 

 

Mantén la cabeza erguida ¿Te has fijado en el caminar de las mujeres africanas?: rectas y con la cabeza erguida. Caminan con estilo y seguridad innatos. ¿Su secreto? El peso que llevan siempre en la cabeza. «Los músculos del cuello son los músculos erectores», precisa el doctor Philippe Durafourg, kinesioterapeuta. «Aconsejo a mis pacientes que prueben a ejercitar dicha postura viendo la televisión, por ejemplo, bien sentadas en una silla, con la espalda recta y con un peso de dos a tres kilos sobre la cabeza, o bien que caminen con un libro sobre ella, intentando que no se caiga.

 

 

MOVIMIENTOS CLAVES

 

 

? Siéntate con las piernas cruzadas, estira la espalda y mira hacia arriba, con los hombros bajos y las manos sobre las rodillas. Mueve suavemente la cabeza de arriba abajo y gírala de izquierda a derecha.

 

? De pie, estira los brazos a lo largo del cuerpo. Levanta los hombros al máximo y tira de ellos hacia abajo, expirando. Con los hombros en posición baja, mueve la cabeza de adelante a atrás.


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