Lupus: esto es lo que tienes que saber

¿Cómo surge, de qué manera afecta la piel, influye en las probabilidades de quedarse embarazada? El doctor Ismael Said Criado despeja todas las dudas.

Selena Gómez / Getty Images

Al igual que numerosas enfermedades, el lupus (traducción de lobo en latín, remite a las lesiones cutáneas parecidas a la mordedura del animal) es un gran desconocido. Difícil de detectar ya que comparte síntomas con un gran número de patologías, suele generar una infinidad de dudas: de causa desconocida, esta enfermedad autoinmune afectaría a unas 5 millones de personas en el mundo. Los cantantes Seal y Selena Gómez son dos de los famosos que le han dado una mayor visibilidad.

Hablamos con el Dr. Ismael Said Criado, médico internista del Hospital Vithas Fátima (Vigo) para despejar las dudas más frecuentes sobre la enfermedad...

  • ¿Cuáles son los síntomas del lupus?

Cuando hablamos de lupus, habitualmente hacemos referencia a una enfermedad autoinmune denominada técnicamente lupus eritematoso sistémico, basada en una alteración del sistema inmunológico que produce la inflamación de algunos órganos del cuerpo. Hay otros tipos de lupus, como el eritematoso discoide, el inducido por fármacos, el eritematoso crónico o el cutáneo subagudo.

Esta inflamación se produce por anticuerpos que atacan de forma errónea células propias del organismo, sin conocerse su causa primaria, produciendo múltiples síntomas diversos, dependiendo el tejido afectado. Así, una persona con lupus puede tener afectación cutánea, en forma de fotosensibilidad en la piel de la cara y el tronco, eritema facial en alas de mariposa (la afectación en la región malar produce esta forma), síndrome de Raynaud en dedos (palidez dolorosa en extremos de los dedos con el frío) o en formas de livedo reticularis en piernas (coloración violácea cutánea en forma reticular); también puede tener afectación articular, con artritis (inflamación de articulaciones) o artralgias (solo dolor, sin inflamación); afectación renal, con insuficiencia renal aguda que puede llegar a precisar diálisis en situaciones muy graves; afectación pleural (membranas que envuelven los pulmones), pericárdica (que envuelve al corazón) o incluso meníngea (que envuelve al cerebro y a la médula espinal).

A veces puede asociarse a trombosis venosa, en la enfermedad denominada síndrome antifosfolípido y es muy habitual que condicione un cansancio muy intenso del paciente, cefaleas, anemia, disminución de glóbulos blancos o caída del cabello. Suele afectar más a mujeres, habitualmente de mediana edad, y se desarrolla en forma de brotes, pudiendo una paciente mantenerse sin síntomas durante largas temporadas o recaer de forma frecuente.

Para diagnosticar de esta enfermedad, la paciente debe presentar varios síntomas y alteraciones analíticas específicas. Un solo síntoma no es suficiente para su diagnóstico.

El Dr Ismael Said Criado
  •  ¿Qué tratamientos hay disponibles?

Cuando aparecen los síntomas del lupus, los tratamientos más utilizados son los corticoides por vía oral o tópica, para conseguir disminuir la inflamación del tejido afectado. En algunas ocasiones se prescriben también antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), si hay afectación pericárdica, articular o cutánea. Dependiendo de la severidad del brote, en ocasiones es necesario, además, usar fármacos inmunosupresores que, al igual que los corticoides, consiguen disminuir la reacción inflamatoria del organismo.

En los últimos años se han desarrollado también fármacos biológicos, más específicos, que están ayudando a mejorar la calidad de vida de muchos pacientes. Cuando el brote del lupus remite, muchas veces es necesario mantener medicación inmunosupresora para prevenir recaídas. Curiosamente se usa también un fármaco creado inicialmente contra la malaria (antipalúdico), la hidroxicloroquina, que consigue la estabilización de la enfermedad previniendo los brotes. 

  • ¿Qué efectos secundarios tiene?

Cada fármaco usado en el tratamiento del lupus tiene sus propios efectos adversos. De forma general, al disminuir la actividad del sistema inmunológico, la paciente con lupus tiene mayor posibilidad de presentar infecciones de múltiples microorganismos. Además, tanto los corticoides como los AINEs pueden producir gastritis o incluso úlceras gástricas. Estas complicaciones ya son muy infrecuentes, dado el uso habitual de omeprazol o similares que disminuyen la irritación de la mucosa gástrica. Los AINEs usados de forma prolongada pueden producir hipertensión arterial o daño renal y los corticoides mantenidos durante largos periodos producen osteoporosis, lipodistrofia o fragilidad cutánea. Los diversos fármacos inmunosupresores tienen múltiples efectos secundarios y es labor del médico especialista controlarlos y elegir aquel tratamiento que consiga mayor efecto inmunosupresor con los mínimos riesgos posibles para la paciente.

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  •  ¿Una paciente de lupus puede quedarse embarazada?

Gracias a los avances científicos de las últimas décadas, la mayoría de pacientes con lupus pueden quedar embarazadas y tener hijos sanos. Sólo es necesaria una valoración exhaustiva por el especialista médico de los riesgos de la paciente con lupus y mantener su enfermedad estable, sin brotes durante varios meses, para elegir el mejor momento para la concepción. Ciertos fármacos inmunosupresores están contraindicados en el embarazo y deben ser sustituidos por otros más seguros para el feto. Sin embargo, la hidroxicloroquina debe mantenerse si la paciente estaba tomándola de forma habitual, para evitar un brote durante la gestación. Los riesgos de una mala planificación del embarazo son el aborto, la pleeclampsia (hipertensión arterial durante el embarazo y daños para el feto), un brote lúpico no controlado, la prematuridad o el bloqueo cardiaco en el recién nacido.

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