Dime cuál es tu celulitis y te diré cómo acabar con ella

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Aunque la celulitis afecte al 90 por ciento de las mujeres, no todas la padecen por igual ni del mismo tipo. La cosmética propone productos adecuados a las necesidades particulares.

Kilos de más

Es el tipo de celulitis más frecuente. El exceso de grasa, unido a la falta de ejercicio y la vida sedentaria, desemboca en un proceso inflamatorio celular en las capas superiores de la piel que hace que los adipocitos se lleguen a multiplicar, ¡hasta por diez! Es la denominada celulitis edematosa; en ocasiones, dolorosa. Al adelgazar se pierde volumen en las zonas afectadas, pero para acabar con ella hay que unir dieta, ejercicio y productos cosméticos. Los más recomendados son los que incluyen cafeína (para quemar los acúmulos de grasa) y retinol (para reducir la celulitis más incrustada) en su formulación. Ambos son ingredientes lipolíticos que ayudan a combatir los nódulos más adheridos.

La boda de mi mejor amiga
La boda de mi mejor amiga, de Paul Feig

Dermis debilitada

Cuando la tonicidad de la piel se ha reducido, la celulitis se hace más evidente. En una dermis debilitada, los fibroblastos están comprimidos, dejan de producir colágeno y la epidermis se vuelve más vulnerable. Esto explica por qué tantas mujeres delgadas presentan celulitis sólo en rodillas y cartucheras: la presión a la que someten a sus fibroblastos al sentarse, cruzar las piernas o vestir pantalones muy ajustados destruye el colágeno y la piel, más débil, hace visible la grasa acumulada en profundidad. Y si, además, el colágeno está debilitado, tendremos el mismo efecto que al intentar poner ladrillos sobre una estructura de gelatina; es decir, una dermis con pocas células y una epidermis con células aglomeradas (efecto celulitis) y aprisionadas. La falta de ejercicio y el sedentarismo diario son los desencadenantes de este tipo de piel de naranja. Si éste es tu problema, ponte en marcha. Es aconsejable realizar ejercicios aeróbicos (bici, natación, footing..) dos/tres días a la semana durante treinta minutos. En cuanto a los ingredientes más eficaces para combatir esta celulitis, denominada fibrosa, están las semillas de girasol, tonificantes, y las proteínas de trigo, reafirmantes.

Factor hereditario

Aparte de los factores hormonales y genéticos -mejorables pero no curables-, la herencia suele dejarnos una predisposición para retener líquidos y grasas. La forma del cuerpo tipo pera es la más proclive a concentrar celulitis en muslos y cartucheras. Pero, en ocasiones, la alimentación o la predisposición a ingerir ciertos alimentos también se transmite de generación en generación. La carencia de yodo puede ralentizar la pérdida de peso. Consume productos ricos en este mineral, como el bacalao, salmón y mariscos. Los nuevos cosméticos con silicio bioactivo (toda la gama Biotherm) estimulan la síntesis de colágeno y elastina, y el retinol o vitamina A en estado más puro actúan sobre la celulitis más rebelde. A su vez, las partículas de silicona borran ópticamente la piel de naranja.

Retención de líquidos

Mejor solteras, de Christian Ditter
Mejor solteras, de Christian Ditter

El exceso de comidas saladas (más de 6 g/día), no beber suficiente agua, abusar de bebidas gaseosas, estar muchas horas de pie o sentada... hace que las piernas, tobillos y abdomen se hinchen. La ropa lo oculta en invierno, pero con la llegada del buen tiempo las redondeces se hacen más evidentes, agravadas además por las altas temperaturas. Las esencias de cítricos con propiedades drenantes son una buena opción, tanto ingeridos en forma de zumos naturales como contenidas en productos cosméticos. Por su parte, el ruscus y la rutina son plantas arbustivas que contienen aceites esenciales indicados para tratar varices y fragilidad capilar, ya que son altamente vasodilatadores. Los masajes de drenaje linfático o, en su defecto, las botas de presoterapia estimulan la microcirculación sin dañar los tejidos, además de proporcionar una agradable sensación de ligereza. Por su parte, el extracto de uva (concentrado en complementos alimenticios en forma de cápsulas y ampollas y de venta en farmacias) posee una potente acción antiagua.

Exceso de abdomen

Los embarazos y la dieta son fatídicos, puesto que el vientre es una de las zonas que más acusa los cambios en las distintas etapas de la vida de la mujer. Con más o menos peso, lo difícil es liberarse de los antiestéticos michelines. Para luchar contra ellos prueba el duro pero efectivo ejercicio abdominal, unido a la utilización diaria de anticelulíticos específicos (Clarins Phergal, Lipozone, Dior...). Sus fórmulas contienen polímeros tensores derivados del girasol o la baya de camarina negra que frenan la expansión del tejido graso abdominal y garantizan una cintura remodelada.

Las más viajeras

Come, reza, ama, de Ryan Murphy
Come, reza, ama, de Ryan Murphy

Si tus viajes son frecuentes, estarás acostumbrada a llevar en la maleta lo imprescindible. Para ti, los anticelulíticos en monodosis y las cápsulas quema-grasa (Oenobiol o Arcohim) son la mejor opción.

Las más vagas

Para las que no tienen paciencia para extenderse la crema dos veces al día, los parches monodosis que actúan cuando el cuerpo está en reposo, son la solución. Al acostarnos, la actividad muscular disminuye, las necesidades de energía bajan, la eliminación de grasas se ralentiza... en definitiva, el cuerpo quema menos calorías y las células tienden a almacenar más grasas. Es el momento ideal para probarlos. Se adhieren durante ocho horas en tripa, muslos o glúteos. Son sencillos, cómodos y rápidos de usar. Algunos se aplican tres veces en semana y otros, a diario. Prueba L'Oréal Paris, Biotherm, Roc o Vitesse.

Las más hedonistas

Para las que les encanta cuidarse y tienen tiempo, los masajes anticelulíticos aplicados por un profesional son el complemento ideal con el que se obtienen muy buenos resultados (siempre que se den con constancia). Suelen aplicarse con la ayuda de una crema o aceite con efectos drenantes, hidratantes y adelgazantes. Su función es la de despegar la piel, activando la microcirculación y favoreciendo el drenaje de los tejidos.

Se pueden llegar a perder uno o dos centímetros, pero siempre de líquido, no de grasa, aunque este tipo de masajes (denominados quiromasajes o masajes deportivos) ablandan la grasa incrustada y, al ponerte a dieta, es más fácil perder peso. Amasamientos, pellizcos y frotamientos, al principio realizados con suavidad y después más enérgicamente, ayudarán a moldear tu silueta. En casa, también puedes recurrir a este tipo de masajes a la hora de aplicar tu anticelulítico, de este modo potenciarás su penetración y tonificarás los tejidos. Aplícalo siempre en sentido ascendente, de abajo hacia arriba (en piernas), y dibujando amplios círculos en tripa y glúteos.

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