¡Fiesta! Prepárate con Dior

Te abrimos las puertas de Dior Institut


fiesta maquillajeEn 1946, Christian Dior se instalaba en el número 30 de la parisina avenida Montaigne. Apenas le separaban unos metros del Plaza Athénée, uno de los hoteles más emblemáticos de la capital francesa, que pronto convertiría en su segunda casa: sus creaciones a menudo eran fotografiadas allí y, cuentan, tenía por costumbre invitar a comer al Plaza a sus mejores clientes. No es casual, pues, que la maison haya escogido tan exclusiva ubicación para abrir, el pasado septiembre, su primer instituto de belleza: Dior Institut. Se trata de un espacio único, blanco y silencioso, de 500 metros cuadrados, que reúne en su decoración la estética Dior -paredes acolchadas, medallones ovalados, sillas Luis XVI...-, combinando los colores emblema de la casa: blanco y gris. El centro, un oasis de relax en medio de la jungla del lujo, cuenta con seis cabinas para tratamientos (una VIP, doble), sauna, hammam y una sala de descanso donde disfrutar de una infusión a la carta mientras se hace un break entre tratamientos. Todo en un entorno de refinamiento y elegancia.
Très chic!
La exquisita carta de belleza incluye programas exclusivos en diferentes formatos (de 60 a 120 minutos de duración), en función del tiempo de que disponga el cliente y las expectativas que persiga. Así, se puede elegir entre tratamientos faciales o corporales como anti-jet lag, para después de un día entero de shopping, antiestrés, para recuperar la luminosidad del rostro en 45 minutos... ¡Perfectos para urbanitas! Pero la verdadera estrella es L'Or de Vie, un tratamiento facial de dos horas a base de sarmientos de los viñedos de Château d'Yquem, conocidos por su gran poder de regeneración.
fiesta maquillajeLujo personalizado
Sea cual sea el tratamiento elegido por la persona que acude al Dior Institut, antes de comenzar se realiza un diagnóstico cutáneo previo, con el fin de detectar las necesidades específicas de la piel y así personalizar la línea de productos que se utilizarán a lo largo de la sesión. Para cara o cuerpo, el método Dior conjuga tres principios: innovación, refinamiento y sensorialidad, tres elementos imprescindibles para conseguir el máximo bienestar. Para lograr dicho objetivo, al atravesar las puertas del instituto el tiempo se para y comienza la relajación. El silencio es norma obligada; un silencio que se cumple a rajatabla.
A punto para la fiesta
El equipo de belleza de Marie Claire se desplazó hasta allí para realizar una puesta a punto orientada a la fiesta. Uno de los preliminares al tratamiento elegido para la ocasión fue un masaje en la espalda de 30 minutos en el que se trabajó toda la musculatura para descargar tensiones. Acto seguido, la esteticista se puso manos a la obra para conseguir transformar la piel de la modelo con una cura intensiva en tres pasos: el primero, una microdermoabrasión para exfoliar y alisar la piel; el segundo, un masaje facial para eliminar toxinas y relajar los tejidos cutáneos, y por último, un masaje estimulante para contribuir a la mejor penetración de los principios activos que se aplicaron a continuación. En total, dos horas de tratamiento y una sensación muy placentera. Dicho y hecho. Con el cuerpo y la mente relajados, la piel fresca y revitalizada, el maquillaje consigue resultados espectaculares. El punto final lo puso Junior, maquillador oficial de Dior, que siguió al pie de la letra nuestra consigna: conjugar naturalidad y sofisticación. Para ello aplicó sobre el rostro de la modelo «Dior Skin Pure Light n.º 100», una base ligera fiesta maquillajecuyo objetivo era realzar la tez y unificar el color natural suavizando las imperfecciones. A continuación,
centró toda la atención en los ojos, que maquilló en tonos ahumados, proporcionando un plus de volumen e intensidad a la mirada con la máscara de pestañas «Iconic» en color negro. Pero el máximo protagonismo se centró en los labios, maquillados con «Rouge Dior Satin de la Reine», un rojo con efecto laca a juego con las uñas, pintadas con el esmalte «Dior Vernis». El pelo, engominado, con raya a un lado y terminado en un sofisticado moño, dio el toque final al look de fiesta.
Y ¡lista para triunfar!

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