Láser, ¿sí o no?

La cirugía refractiva promete corregir los defectos de la vista relacionados con la refracción y hacernos olvidar las gafas para siempre. Te contamos sus pros y sus contras.

www.marie-claire.es/9 de julio de 2008

Láser, ¿sí o no?La cirugía refractiva promete corregir los defectos de la vista relacionados con la refracción y hacernos olvidar las gafas para siempre. Con sencillas píldoras, sometemos a examen a esta intervención: todos los pros y los contras, así como las técnicas más novedosas.

Una cirugía en aumento

Hace casi veinte años que se realizó la primera operación de cirugía refractiva. Actualmente, ya se cuentan por cientos de millones las personas en todo el mundo que se han sometido a ella. Empezó con el objetivo de corregir únicamente la miopía, pero, a día de hoy, las nuevas y avanzadas técnicas permiten acabar con otros problemas de la vista también relacionados con la refracción, como astigmatismo, hipermetropía o presbicia.

A FAVOR

1.- A fecha de hoy, al menos 250 millones de personas en todo el mundo han corregido defectos como la miopía ?y más recientemente la hipermetropía, el astigmatismo y la presbicia? gracias a esta técnica.
2.- Para poder realizarse debe contar con un detallado diagnóstico y una prescripción correcta por parte del especialista. Sólo el 70% de las personas con problemas en la vista pueden operarse con láser.
3.- La intervención es rápida: la estancia en el hospital es ambulatoria; la anestesia local (sólo unas cuantas gotas de colirio anestésico), y la acción del láser por ordenador dura escasos segundos. En total, no supera los diez minutos.
4.- Entre los exámenes previos de alta tecnología se encuentra la microscopia celular confocal, que permite seccionar virtualmente la córnea y estudiar las células oculares de modo no invasivo con la misma precisión que la extracción del tejido.
5.- Existen otros análisis instrumentales que resultan fundamentales para el éxito del tratamiento, como la topografía corneal y la aberrometría, que estudian la arquitectura de la córnea y aquellos microdefectos que empeoran la vista.
6.- Una vez que se ha reunido toda la información que ayuda a que el ordenador elabore un mapa con 185.000 puntos de la superficie corneal, el cirujano ya puede simular electrónicamente la operación. Además, le permite visualizar cada una de las fases.
7.- Pero ¿en qué consiste el láser en la práctica? Corrige y modela la superficie y la curvatura de la córnea con precisión infinitesimal. Aunque nos movamos, el ordenador está preparado para seguir al ojo, controlando sus movimientos cien veces por segundo.
8.- Existen diversas técnicas: la querotectomía clásica esculpe la superficie de la córnea; la lásik actúa sobre los estratos más profundos. Por último, está la advanced surfes ablation, técnica mediante la cual el fragmento es reparado sin producirse cortes.

EN CONTRA

1.- En determinados casos, la intervención está contraindicada. Algunos son: diabetes, una córnea demasiado fina, lagrimeo escaso o malformaciones congénitas. Tampoco se aconseja en jóvenes que todavía no tienen el defecto estabilizado.
2.- Para poder excluir a aquellas personas que podrían resultar dañadas por el láser se hace indispensable realizar un diagnóstico preliminar muy minucioso, que incluye una completa batería de test altamente tecnológicos.
3.- Los resultados en general son excelentes, pero no siempre el grado de corrección es el máximo: si los defectos iniciales son importantes, puede ser necesario seguir llevando gafas o realizar una corrección posterior.
4.- Entre los posibles efectos colaterales de la operación figuran el lagrimeo en exceso, la hipersensibilidad o los problemas de visión nocturna. Si no queremos llevarnos sorpresas, conviene dirigirse solamente a centros especializados.

Etiquetas: láser

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