‘Inflammaging’: ¿lo estás sufriendo? Qué es y cómo afecta al estado de tu piel

Son numerosos los factores que desencadenan esta enfermedad crónica. Aprende a identificarla.

¿Has oído hablar de este término alguna vez? Los años de investigación del Dr. Perricone han demostrado que la inflamación es la mayor causa de envejecimiento y de otras enfermedades relacionadas con la edad, como son las enfermedades cardíacas, la diabetes, la artritis o ciertas formas de cáncer. Esta inflamación del organismo que nos envejece, es también conocida como Infammaging y se refleja en nuestra piel a través de signos como la piel apagada, la falta de luminosidad, la textura irregular, las imperfecciones, los poros dilatados o la aparición de arrugas prematuras. 

¿Qué lo produce? En cuanto a sus causas, se relacionan con distintos factores, como seguir una dieta proinflamatoria (alimentos de alto índice glucémico, como los carbohidratos), estar expuestos a factores de estrés ambiental, tener un sistema inmunitario debilitado, el exceso de exposición a la luz ultravioleta, o los cambios hormonales y el estrés. "Esta inflamación subclínica ocurre día tras día, año tras año, lo que conduce a diferentes estados de la enfermedad entre los que se encuentra el envejecimiento. De hecho, el envejecimiento se puede considerar una enfermedad inflamatoria crónica, y uniformemente progresiva", explica Raquel González, directora de educación de Perricone MD.

Inflammaging
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¿Por qué la inflamación afecta a la piel y cómo lo hace?

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano. Representa la primera barrera protectora frente a posibles agentes externos. Asimismo, se ve afectada por todos los procesos que sufre nuestro organismo, mostrándose saludable cuando estamos bien por dentro, y con diferentes síntomas menos apetecibles cuando por dentro no estamos al 100%. Patologías como el acné, un envejecimiento rápido y prematuro, una piel cetrina o sin brillo o un tejido deshidratado son algunos de los infinitos síntomas que pueden revelar diferentes procesos inflamatorios dentro del organismo y, la mayoría de ellos, se pueden tratar a través de productos de uso tópico, pero también mediante una correcta alimentación y los suplementos adecuados. "Un brote de acné (en sí una clara inflamación), es síntoma de picos de estrés y subidas de cortisol, o de una alimentación rica en grasas, azúcares y de origen industrial.

Una piel cetrina o seca puede venir derivada de una respuesta inflamatoria a una deshidratación por seguir una dieta poco rica en líquidos. Una cascada brusca de envejecimiento puede responder a una alimentación rica en azúcares y baja en principios como el ácido lipoico. Se produce así una inflamación que desprotege la piel de antioxidantes, al tiempo que se generan procesos de glicación que destruyen el colágeno y la elastina", apunta Raquel.

¿Cómo evitarla?

El doctor Nicholas Perricone, propone un estilo de vida estructurado en tres niveles para frenar esta inflamación:

Dieta anti-inflamatoria: La claves es reducir los picos glucémicos y los procesos de glicación que producen que la piel decaiga y aparezcan arrugas y finas líneas, volviéndose también en un tono cetrino por causas, por ejemplo, como la ingesta excesiva de azúcar. ¿Qué comer? Proteínas de calidad como las del salmón, verduras y frutas, aceite de oliva, lácteos naturales…

Suplementos nutritivos: Diseñados para aportar al cuerpo los nutrientes adecuados que necesita y que no siempre se obtienen de los alimentos que se ingieren. Aportando protección antioxidante, vitaminas y minerales esenciales para lograr una vida sana y poder lucir una piel de aspecto más luminoso y rejuvenecido.

Productos de uso tópico para el cuidado de la piel: La investigación del Dr. Perricone ha demostrado que muchos nutrientes basados en alimentos proporcionan actividad anti-inflamatoria y actividad anti-oxidante cuando se aplican en forma tópica. DMAE, Ácido Alfalipoico, Vitamina C, péptidos… ¡Búscalos en tus cosméticos!

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