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Cómo saber si un lunar es sospechoso (puede ser vital para evitar un cáncer)

Hablamos con los expertos para averiguar cuáles son las señales que tienes que saber para detectar con tiempo un melanoma. ¡Toma nota!

Lunares sospechosos: cómo detectarlos
Pexels

Con la llegada de la temporada del verano, nuestra piel sufre un poco más de lo normal, sobre todo debido a la constante exposición al sol. Y no nos referimos solo a cuando nos tumbamos en la playa o en la piscina, si no también a cuando paseamos por la calle o hacemos deporte en las horas más calurosas del día. A causa de ello, pueden aparecer algunos lunares o se pueden producir cambios en los que tenemos que pueden ser sospechosos. 

Consultamos a los expertos en la piel, los dermatólogos, cuáles son las claves para detectar un lunar sospechoso y poder así, ser capaces de pillar a tiempo el problema. Nos referimos al cáncer de piel, que se origina cuando las células comienzan a reproducirse sin control, más concretamente, a los melanomas. Estos son un tipo común de cáncer muy peligroso, ya que si no se detecta a tiempo y se trata, tiende a extenderse a otras partes del cuerpo.

De acuerdo al grupo farmacéutico Pierre Fabre, que se une al reto de apoyar la lucha contra el cáncer, el melanoma es uno de los cánceres con más incidencia desde los años 90. Actualmente se diagnostican unos 160.000 casos de melanoma al año en el mundo, mientras que en España, la incidencia de este cáncer está bastante por encima de la de los países mediterráneos, incrementándose hasta un 54% en los últimos veinte años, llegando a los 9,7 casos por cada 100.000 personas al año.

 

Cómo detectar a tiempo un melanoma

Para aprender a detectar la aparición de este tipo de cáncer, recurrimos a una experta, la doctora Elena Vargas, dermatóloga de la Clínica Dermomedic. La dermatóloga comienza explicándonos que la aparición del melanoma suele seguir la norma 70/30. ¿Qué quiere decir esto? Significa que el 70% de los lunares malignos aparecen en la piel como lunares nuevos, mientras que el 30% son lunares que aparecen sobre los que ya tenemos en la piel, provocando cambios en ellos. Por lo que un primer paso para detectar lunares sospechosos, es estudiar nuestra dermis y localizar aquellos lunares que han aflorado de la noche a la mañana. 

Además, la doctora Vargas nos cuenta todo sobre la llamada regla ABCDE, una regla internacional que reúne los cinco aspectos a tener en cuenta a la hora de analizar los lunares que tenemos en el cuerpo y que pueden darte una señal de que algo inusual está ocurriendo.

A de Asimetría

El primer aspecto a tener en cuenta es la asimetría. Para averiguar si tu lunar es simétrico o no, dibuja un eje imaginario vertical y otro horizontal, dividiendo el lunar en cuatro partes. Si esas zonas son iguales o similares, es simétrico, si no, es asimétrico

B de Bordes

También hay que tener en cuenta los bordes del lunar, es decir, su parte exterior. Si los bordes son irregulares, ese lunar se convierte en uno sospechoso.

C de Colores

El color es un factor clave a tener en cuenta para detectar un melanoma,  sobre todo cuando el lunar tiene tres o más tonalidades diferentes

D de Diámetro

El diámetro del lunar (la línea imaginaria que va desde un extremo a otro pasando por el centro) puede indicarnos si puede ser una mancha maligna cuando tiene más de 6 centímetros de largo. 

E de Evolución

Finalmente, la letra E significa evolución, y de acuerdo la doctora Elena Vargas, es el factor más relevante. Quiere decir que la evolución de un lunar puede ayudar a detectar si es sospechoso. Por ejemplo, cuando ha cambiado su forma o ha crecido de forma exponencial en un corto periodo de tiempo

Si se cumple alguno de estos factores de la regla ABCDE, lo más recomendable es acudir a tu dermatólogo de confianza y realizar una revisión de tu piel cada cierto tiempo para vigilar de cerca las posibles manchas sospechosas. 

 

Paula Reig

Paula Reig

Escribir es lo que más me gusta en el mundo junto a un buen café sin nada de azúcar. Nací en ese vacío legal entre los millennials y la generación Z y todavía sigo buscando mi hueco en el mundo. Lo que tengo claro es que sea donde sea, tendrá un gran armario (o incluso, un vestidor).

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