Las mascarillas hacen que nos salgan más granitos y la piel se deshidrate, ¡las soluciones más efectivas para tener la piel perfecta sin dejar de llevarla!

¿Sequedad? ¿Irritación? ¿Deshidratación? ¿Más arrugas? Te ayudamos a minimizar todo lo que las mascarillas pueden provocarte en el rostro.

Tylor Hill para Lancôme
Tylor Hill para Lancôme

Las máscaras son de uso obligatorio por nuestra salud y la de los demás, como fieles defensoras del bienestar no paramos de buscar las maneras de ayudarte a encontrar ciento confort en esta anomalía que estamos viviendo. Hasta que llegue la famosa "nueva normalidad", nosotras tratamos de apuntar parte de ella adaptando nuestros temas a las nuevas necesidades y, parte de ellas, es mimar la piel en los nuevos escenarios que vivimos

Por ello escuchamos vuestras reacciones y os explicamos que sí, eso que notas es normal. La mascarilla está afectando a la piel de tu rostro pero no, no es excusa para dejar de llevarla. Igual que has dejado de maquillarte con color los labios te recomendamos algunas ligeras modificaciones en tu rutina beauty que te ayudarán a mantener a raya el exceso de puntos negros, los granitos o la deshidratación galopante que empiezas a acusar. Reunimos a los expertos para hablar de las afecciones cutáneas que tienes o empiezas a sentir y te planteamos soluciones a cada una de ellas

la piel con la mascarilla
Imaxtree

¿Me salen más granitos por la mascarilla?

La respuesta, desgraciadamente, es afirmativa. De hecho, así nos lo resume Carmen Aperador, Directora de la Clínica IO (Velázquez 35, 1º izquierda, Madrid), que nos dice que "es posible que reseque con más intensidad esta zona y que puedan aparecer más puntos negros, más granitos que se enquistan, sequedad, pequeñas afecciones de la piel". 

Como solución desde el Centro Médico Rusiñol proponen "un tratamiento específico, tipo fototerapia, para tener controlados los brotes de acné, puesto que elimina las bacterias producidas dentro de las glándulas sebáceas que provocan dicho brote e inhibe la producción de sebo y reduce el tamaño del poro". 

"la gent e se fija más en las arrugas de los ojos no porque las provoquen las mascarillas, sino porque es el único punto que tenemos para fijarnos, es sencillamente un efecto óptico". 

 

¿Qué noto después de quitarme la mascarilla?

"El uso de las mascarillas protectoras está dejando sobre la piel una serie de efectos colaterales que no han pasado desapercibidos. Las zonas del rostro sobre las que se fijan sus bordes son las más perjudicadas. Al retirarlas, nadie se salva de marcas, rojeces, sensación de tirantez o sequedad y las marcas pueden permanecer visibles durante horas. La cosmética calmante y regeneradora resulta muy útil para aliviar estos síntomas", explica Laura Romero, Directora de Formación de Guerlain. Nos aconseja ser especialmente generosas en mimos y cuidados a la piel. 

La Doctora Mª Ángeles López Martín, Directora del Centro Médico Rusiñol, señala que “han notado una elevada cantidad de consultas de pacientes con brotes acnéicos, incluso en pacientes que nunca habían tenido este tipo de problemas”. “No sólo nos encontramos con personal sanitario, si no policías, comerciantes…pacientes que trabajan durante una gran cantidad de horas con las mascarillas por estar de cara al público”.

Como solución, la doctora recomienda: "Utilizar mascarillas de un solo uso y en caso de ser reutilizables, higienizarlas por la noche con una solución hidroalcohólica sin empaparla, para que se desinfecte. Lavar bien la cara y aplicar una crema según cada tipo de piel. Es necesario utilizar un jabón de piel adecuado sin sosa (los jabones habituales contienen sosa y son muy agresivos produciendo un efecto rebote) y una crema hidratante para equilibrar la piel".

¿Tengo la piel más irritada?

Vuelvo a darte una mala noticia, sí. Esto se debe a que "la presencia de las mascarillas pueden producir un efecto de hipoxia en las células", por ello nos recomienda Carmen Aperador, Directora de la Clínica IO, que nos la quitemos en cuanto podamos y lleguemos a casa.

Y, como solución, Eva Raya, cosmetóloga y co-creadora de Alice in Beautyland, nos da su consejo: "lo más importante en nuestra relación con la mascarilla sanitaria es limpiar bien la piel al llegar a casa. Al respirar dentro, se crea un ‘clima’ estanco con un exceso de humedad y microorganismos de deshecho. A continuación, es necesario hidratar bien el rostro. Los activos respetuosos serán decisivos en esta nueva fase, y también la neurocosmética, puesto que contribuye al bienestar de la piel".

 

8 consejos para minimizar los efectos

El equipo de expertos de Lancôme nos proporcionan los siguientes tips para mantener los brotes de accé y deshidratación a raya:

1. Puedes reducir la cantidad de maquillaje aplicada en el área tapada por la mascarilla Coronavirus para prevenir brotes de acné o la aparición de granitos.

2. La limpieza del rostro, día y noche, debe realizarse con un limpiador suave y un tónico calmante.

3. Mantener la piel hidratada es fundamental para proteger el manto lipídico y favorecer la retención de agua.

4. No conviene colocarse la mascarilla inmediatamente después de aplicar los tratamientos faciales. Debemos esperar a que se absorba completamente el producto.

5. Los bordes de la mascarilla pueden provocar roces e irritar la piel. En esas áreas debemos ser más generosos con la crema hidratante o utilizar tratamientos más untuosos y fórmulas más ricas.

6. Los labios no se ven pero son una de las zonas del rostro que más van a acusar los “efectos” de la mascarilla contra el Coronavirus. Hay que seguir hidratándolos y nutriéndolos.

7. Los productos calmantes, reparadores y regeneradores (cremas, serums, mascarillas, tratamientos intensivos...).

8. El protector solar sigue siendo imprescindible

Gloria Vázquez Sacristán

Gloria Vázquez Sacristán

Vivía dividida entre ser escritora, panadera o guionista de cine. No concibo la vida sin música, un verano sin libros, ni una buena conversación que no sea en torno a un plato de comida. Apasionada de la moda y la belleza desde pequeña, amante empedernida de los deportes de montaña y acuáticos, coleccionista de perfumes y tacones que no aguanto más de dos canciones. No recibí la llamada de la medicina, como le hubiera gustado a mis padres, pero sí sentí la necesidad de buscar el bienestar de los demás y a eso me dedico, humildemente, con mi pluma o mi teclado, desde aquí, todos los días.

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