¿Hacer dieta sin contar calorías? Te explicamos cómo funciona el sistema de contar calorías dentro de tu cuerpo

Contar las calorías que se ingieren parece la premisa básica de casi todas las dietas para adelgazar. Sin embargo, algunas teorías defienden que hay matices.

contar calorias en una dieta para adelgazar
Gino Crescoli from Pixabay

Contar las calorías que se ingieren parece la premisa básica de casi todas las dietas para adelgazar. Sin embargo, algunas teorías defienden que hay matices.

Revisar las etiquetas de todos los productos para ver cuántas calorías tienen lleva a mucha gente a obsesionarse con contar calorías. Sin embargo, según un estudio realizado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, (USDA por sus siglas en inglés) la cantidad de calorías que aparecen reflejadas en muchos alimentos no es la misma que después absorbe realmente el organismo.

En esta línea, existe una corriente de nutricionistas que, liderados por el biólogo Rob Dunn, de la Universidad de Carolina del Norte, consideran que cada persona digiere de diferente modo los nutrientes y que cuando contamos calorías de los alimentos no tenemos en cuenta el metabolismo de cada uno ni la forma en la que cada cuerpo absorbe la energía. Tampoco el momento del día en el que ingerimos la comida ni la manera en la que la hemos cocinado.

Llevar una vida sana, unos hábitos alimenticios apropiados y una dieta equilibrada en la que evitemos los alimentos ricos en grasas y en azúcar, en la que las frutas y las verduras sean las protagonistas y en la que los fritos, rebozados y comida basura se dejen de lado, es la mejor manera de comer bien.

Sin embargo, a la hora de adelgazar, es práctico valorar qué alimentos o productos contienen más calorías para tratar de buscar sustitutos y elegir los más ligeros, pero no hay que obsesionarse contando los días en calorías ni fijando un máximo diario que puede provocar ansiedad y trastornos alimenticios.

La especialista en nutrición Inmaculada Canterla, Directora de Cosmeceutical Center, nos explica si hay algún beneficio en contar calorías, o no. Debemos comenzar con el origen, "las calorías son la expresión de la energía que el cuerpo requiere para realizar todas sus funciones metabólicas. Es decir, cuando se habla de contar calorías lo que debería contarse es el gasto energético que realiza el cuerpo a lo largo del día". Pero no podemos compararnos con todo el mundo, ya que “cada persona tendrá un requerimiento diferente, en función de su estilo de vida, estado de salud… no es lo mismo un anciano que un joven deportista de 25 años o una mujer embarazada” nos explica la experta en nutrición Inmaculada Canterla.

“Como las necesidades energéticas son individuales, para saber cuántas calorías hay que consumir hay que tener claro para quien soy (hombre, mujer, anciano, enfermo, embarazada…) y para qué (vida sedentaria, deportista, salud y belleza)” aclara la especialista. Una vez definido el aporte calórico a consumir, habrá que consumir el número de calorías necesario para el día, sin pecar por exceso ni por defecto. “Por exceso nos puede repercutir en una acumulación de energía, que se almacena en el cuerpo en forma de hidratos de carbono primero (glucógeno) y posteriormente, si no se consume, en grasa” explica Inmaculada Canterla, “por otra parte, si pecamos por defecto, nos traerá problemas metabólicos, ya que el cuerpo no tendrá energía suficiente para sus necesidades básicas” concluye.
Finalmente, hay que decidir coherentemente de donde se va a extraer esa fuente de energía para el cuerpo. “No será lo mismo aportar al cuerpo 1500 o 2000 Kcal provenientes de una dieta equilibrada, con las proporciones coherentes de hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables (ojo, recordemos que las grasas “buenas”, son muy buenas y necesarias), que tener ese mismo aporte de calorías a base de pizzas, hamburguesas, bollería industrial etc…”explica Inmaculada Canterla. Por ello su principal consejo es “lo más razonable no es ya obsesionarse con contar calorías, sino conocer bien los alimentos con los que nos alimentamos, y repartirlos coherentemente en cada una de las comidas, realizando dietas equilibradas”.

“Cualquier momento es bueno para echarle un vistazo a la composición de lo que comemos, pero es muy buena técnica el coger como costumbre mirar las etiquetas de lo que compramos en el súper, ya que nos dará la información de lo si lo que estamos comprando nos va a servir a nuestros propósitos o simplemente son calorías vacías que no aportan nada bueno y por el contrario nos puede traer quebraderos de cabeza en un futuro” explica Inmaculada.

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