No cuentes calorías, suma crunchs

Ya se denomina “efecto Crunch” y los nutricionistas lo recomiendan como nueva arma contra el sobrepeso. Si quieres adelgazar, deberás… afinar el oído.

Dos universidades estadounidenses (Brigham Young y Colorado State) lo han bautizado como el “efecto crunch”: sostienen que, si escuchas cómo masticas, comerás menos. El oído es un sentido muy importante a la hora de comer (y hasta ahora estaba subestimado).

En sus investigaciones, comprobaron que los comensales que veían la tele o tenían la música puesta, comían mucho más que los que se centraban simplemente en “la banda sonora de su deglución”. Es más, incluso comprobaron que los que comían acompañados de sonidos grabados de masticación también ingerían menos alimentos.

También hay estudios sobre cuántas veces deberíamos masticar los alimentos: se calcula que unas 40 veces. Así lograremos comer menos, ya que disminuiremos el hambre. Al comer despacio se aumentan los niveles de CCK, una hormona relacionada con la saciedad, y se reduce la concentración de la grelina, la hormona que estimula el apetito en el cerebro.

Estos estudios sirven de espaldarazo a la famosa filosofía del Slow Food. ¿Sabías que esta corriente nación en 1986 cuando se inauguró un McDonalds en plena escalinata de la Plaza España de Roma? Los italianos se manifestaron para protestar contra la comida rápida o Fast food.

Tips de experta Inmaculada Canterla, farmacéutica especialista en nutrición Directora de Cosmeceutical Center para no tener que contar calorías. Nos explica qué prácticas ayudan a disfrutar del verano a la vez que se sigue una dieta equilibrada.


- Es importante intentar seguir unos horarios a la hora de las comidas y evitar picar entre horas. Si se tiene hambre se puede comer alguna fruta o verdura de temporada para saciar el apetito o un smoothie. Por ejemplo: un trozo de sandía o de melón, una zanahoria, una manzana, etc.
- Beber mucha agua para mantener el cuerpo bien hidratado y evitar el alcohol que deshidrata y aporta muchas calorías al organismo. Un buen truco para disfrutar del verano sin alcohol es sustituir los cocktails por mezclas de zumos bien fresquitos.
- Hay que tener precaución con los típicos aperitivos del verano. Se puede disfrutar de ellos comiendo crudités de verduras o algunos frutos secos como las almendras o las avellanas, en vez de patatas de bolsa y olivas.
- Si se puede mejor comer helados caseros. Y si no, escoger mejor los helados de hielo.
- Los tipos de cocción de los alimentos también influyen en el número de calorías que se ingieren. Es mejor evitar las frituras ya que multiplica las calorías y grasas del alimento.
- Aprovechar el verano para practicar deportes al aire libre (correr, nadar, jugar a voleibol, etc.). O simplemente pasear por la playa. Cualquier actividad que mantenga el cuerpo en movimiento ayudará a mantener las calorías a raya.
- Por último, no obsesionarse en contar las calorías, utilizar la lógica y disfrutar de las comidas y del verano.

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