Cintas de Kinesio, el esparadrapo mágico que triunfa en Londres

Estos Juegos Olímpicos el material deportivo de moda son las cintas  de Kinesio. ¿Sabes para qué sirven?

Cintas de Kinesio en los Juegos Olímpicos

Estos Juegos Olímpicos el material deportivo de moda son las cintas  de Kinesio.  Muchos deportistas de elite las han lucido en diferentes colores. ¿Sabes para qué sirven?

Son unas cintas de colores que parecen un simple esparadrapo y que cubre los músculos de muchos de los deportistas que participan en los Juegos Olímpicos. El material más de moda de Londres 2012 son las cintas de Kinesio y su función parece que es ayudar a recuperarse de las lesiones y tratar de evitarlas.

Desde que, en un partido del Real Madrid, las lució David Beckham, en 2007, hasta ahora han alcanzado unos índices de popularidad muy altos. Estos esparadrapos mágicos se han convertido en los compañeros inseparables de los deportistas más importantes.

Cómo funcionan las cintas de Kinesio

Las jugadoras de voleibol alemanas Katrin Haltwick e Ilka Semmler, el futbolista italiano Mario Bartoleti, el judoka griego Ilias Iliadis o la jugadora sueca de balonmano Johanna Wiberg, son algunos de los deportistas que se han animado a lucir estas bandas de colores durante las olimpiadas.

Aunque son toda una novedad, su creación se remonta a hace más de 30 años y nacieron de la mano del médico japonés Kenzo Kase. Su función es asegurar los músculos y las articulaciones sin impedir el movimiento.

La diferencia entre estas tiras y el esparadrapo convencional está en que dejan transpirar la piel, permiten al deportista moverse perfectamente y es un vendaje que aguanta varios días.

Sin embargo, no todos los expertos están de acuerdo con los beneficios de estas bandas. Muchos aseguran que no hay estudios que demuestren su eficacia y les recuerdan a las famosas pulseras Power Balance, que resultaron ser un timo.

Otros fisioterapeutas que las han usado comentan que no son mágicas, ni mejoran el rendimiento, pero sí que ayudan a aliviar la presión y el dolor.

 

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