Claves para evitar el cansancio

¿Sabías que en tu bienestar confluyen tres tipos distintos de energía? La clave está en aprender a mantenerlas equilibradas.

Denis piel / Trunk Archive
Denis piel / Trunk Archive

Es normal que llegues agotada al final del día. Entre otras cosas, porque, de repente, los días parecen no tener fin. La luz del sol cala las horas. El atardecer se queda a cenar. La presión atmosférica varía y la humedad del aire se altera. El sueño se escabulle por las noches y por la mañana acampa en los párpados. La concentración se escaquea y la irritabilidad se empeña en hacer visitas sin avisar. Todo es obra de la astenia primaveral.

No es una enfermedad. El consenso mayoritario entre expertos dictamina que la astenia primaveral es un trastorno adaptativo causado por el reajuste de los biorritmos a la nueva estación. Su duración apenas roza el mes. Según la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, afecta al 40 por ciento de los españoles. Te trastocará con mayor brusquedad si eres, aseguran datos de 2016, una mujer mayor de 45 años afincada en Navarra. Su efecto se suavizará si vives en La Rioja. "Esta tensión", apunta José Miguel Gil, presidente de la Asociación Española de Coaching, "genera un estrés, unos problemas de comunicación y unos conflictos que en condiciones normales no tendrían importancia".

Por si no lo sabías, existen tres tipos distintos de energía: la física, la mental y la emocional. Así que aunque estés haciendo todo lo correcto para aumentar uno de ellos, puede que tengas bajo uno de los otros dos, lo que comprometerá tu bienestar general. ¿La clave para sobrevivir a esta época? Conseguir una visión global de tu energía. Te planteamos una guía de tres semanas para que llegues en forma a la meta de la primavera.

Semana 1: Energía física

Semana 1: Energía física

La psicóloga Honey Langcaster-James sostiene que "muchas mujeres se presionan a sí mismas para hacer todo a la perfección y no se dan cuenta de que están sin fuerzas porque se han acostumbrado a no estar nunca a tope". Si se come y duerme de forma irregular, el cuerpo no funciona a pleno rendimiento. Ian Marber, experto nutricionista, añade que no se trata de acostarse a las 10 de la noche ni de reconstruir la pirámide nutricional sobre cimientos de kale. "Es cuestión de usar la cabeza y de que lo que comas y duermas sea eficaz".

Actúa ya: replantea tu almuerzo. Aunque muchos expertos insisten en la importancia del desayuno, para tus niveles globales de energía es más importante lo que comas a mediodía. Según la Universidad de Illinois, una mayor ratio entre proteínas e hidratos supone una fuente estable de energía. Olvida los zumos verdes. "Céntrate en el pollo y el salmón. Incluye algún albaricoque seco y pipas de calabaza entre horas: tienen muchísimo hierro", aconseja Marber.

Sube las pulsaciones. Anna Reich, excampeona de culturismo, asegura que "practicar deporte a la hora de comer es de lo mejor que existe para combatir la fatiga. La sangre portará mayor dosis de oxígeno, lo que incrementará tu sensación de vitalidad". Si tu ánimo se resiste, bebe antes café. Bloqueará las señales de fatiga e incrementará la energía muscular.

Agua fresca. Un estudio del King’s College de Londres ha probado que cuando una persona está mínimamente deshidratada, las células de su cerebro se sobreesfuerzan. Si tienes dolor de cabeza, ojeras o tu orina es demasiado amarilla, lo más probable es que no estés correctamente hidratada. Si necesitas ayuda, la app Waterlogged te manda notificaciones a diario para recordarte los ocho vasos de agua que debes beber. Y mete pepino y sandía en tu nevera: según la Universidad de Aberdeen, son más eficaces que el agua para aumentar tus niveles de energía tras hacer deporte, pues sus aminoácidos contribuyen a retener el líquido.

Semana 2: Energía mental

Semana 2: Energía mental

¿Tardas más que de costumbre en terminar tu informe mensual? ¿Te has instalado en las musarañas? Cuando tu energía mental flaquea, la primera víctima es tu concentración.

Actúa ya: ordena tus cosas. Si tu mesa de trabajo es el centro de Madrid en rebajas, su sola visión te dejará consumida: tu mente lucha por decidir en qué centrar su atención. Dedica 5 minutos cada día a organizar un cajón o una repisa. En breve te atreverás con tareas de mayor enjundia.

Magnífico magnesio. El doctor Neil Stanley, experto en sueño, afirma que "dormir bien es el factor más decisivo cuando hablamos del correcto funcionamiento del cerebro. Un estudio de la Universidad de Cambridge indica que cuanto más bajo es el nivel de magnesio en tus células, más difícil te resulta adaptarte a un ciclo de sueño natural". Antes de acostarte, añade sales de magnesio a tu baño.

Sube la calefacción. Un estudio de la Universidad de Cornell encontró que los trabajadores efectuaban un 44 por ciento más de fallos cuando la temperatura era inferior a 20 grados. El frío obligaba al cuerpo a emplear más energía para calentarse. Si liberas a tu mente de tener que preservar el calor corporal, concentración y creatividad ocuparán su lugar.

Apúntate al gingseng. Según un reciente estudio australiano, esta planta incrementa el riego sanguíneo del cerebro, de forma que se potencia la concentración. Si empiezas a tomarlo ya, notarás los efectos al cabo de una semana.

Semana 3: Energía emocional

Semana 3: Energía emocional

Algunos viernes la oficina se convierte en una embajada del desierto de Mojave. Te toca trabajar con gente con la que no te relacionas de forma habitual. Debes cerrar la semana con alguien a quien, tal vez, evitabas tratar. Tu espacio vital se llena de gente que vampiriza tu energía.

Actúa ya: contrarresta la negatividad. Langcaster-James mantiene que "cuando actúas fingiendo, te quedas sin recursos emocionales. No evitarás siempre a esas personas, pero compensarás su negatividad si te rodeas de tus seres queridos". Según Cat Stevens, experto en meditación, existen técnicas de visualización que te ayudarán: "Imagínate frente a un espejo que rebota las malas vibraciones. Así a ti no te afectarán lo más mínimo".

Conócete. Según Langcaster-James, "nos dicen que es bueno pasar tiempo a solas con nosotras mismas, pero eso no le funciona a todo el mundo. Si eres extrovertida, te agotará. Observa cómo te encuentras tras haber estado con mucha gente. ¿Revitalizada? Lo que te favorece es socializar".

El otro indie. La reflexología, una milenaria técnica china, se basa en los meridianos de energía de tu cuerpo. Puedes encontrar un especialista en la web del Instituto de Reflexología de Madrid www.institutoreflexologia.es. O aprender yin yoga, donde mantendrás posturas profundas que calmarán tu mente. Otra opción son las esencias de flores, que, según la psicóloga Ingrid Collins, refuerzan tus emociones: "Coloca siete gotas de Fringed Violet Australian Bush Flower Essence (las tienes en www.nealsyardremedies.com), por la mañana y la noche, bajo la lengua".

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