Dormir la siesta: manual de instrucciones

Es una de las costumbres españolas más conocidas fuera, a pesar de no ser el único sitio en el que se practica, y tiene muchos beneficios para la salud: dormir la siesta es sano, gratis y reparador… ¿qué más se puede pedir? Que se haga bien.

siesta

Es una de las costumbres españolas más conocidas fuera, a pesar de no ser el único sitio en el que se practica, y tiene muchos beneficios para la salud: dormir la siesta es sano, gratis y reparador… ¿qué más se puede pedir? Que se haga bien.

 

La siesta tiene muchas ventajas, pero hay una serie de “normas” o pautas que debemos cumplir si queremos que ese tiempo de descanso sea reparador y nos deje como nuevas.

 

Echarse la siesta después de comer es, para mucha gente, un verdadero placer y un capricho que no todos se pueden permitir debido a los horarios laborales y la falta de tiempo.

 

¿Larga y profunda? No, todo lo contrario. Los expertos mantienen que una buena siesta siempre es corta y no permite alcanzar un sueño profundo, como cuando dormimos por la noche. Lo recomendable son entre veinte y treinta minutos, lo justo para que el cuerpo descanse sin alterar nuestro ritmo biológico.

 

Si alguna vez has sentido dolor de cabeza, sensación de cansancio, apatía o mal humor después de una siesta, quizá haya algo que no estés haciendo bien y en vez de lograr un descanso para ayudar a tu organismo, solo estés logrando alterarlo.

 

Además, si padeces insomnio, es mejor que evites esta práctica, ya que solo lograrás que tus noches se hagan eternas y te pases las horas dando vueltas en la cama.

 

Dormir es necesario y muy beneficioso para cuerpo y mente. Ayuda a reducir el estrés, evitar problemas gastrointestinales, refuerza nuestras defensas y, además, nos hace estar más guapas.

 

Te contamos los requisitos que debe cumplir una siesta para que sea saludable. No te pierdas nuestra galería.

 

 

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