El yoga se reinventa: nuevas modalidades de un arte milenario

Hay muchas modalidades de yoga ya conocidas por todos, desde el clásico Hatha pasando por Kundalini, Ashtanga, Vinyasa o el agotador Bikram, pero ahora se están haciendo muy populares dos formas de lo más espectacular, el Acroyoga y el Aerial Yoga. ¿Te atreves?

Anna Arbiol/06 de noviembre de 2008

El yoga se reinventa: nuevas modalidades de un arte milenario El yoga es una disciplina más que aceptada dentro de nuestra sociedad, y se ha convertido en una forma muy popular de ejercitar el cuerpo y la mente. Yoga significa unión, el equilibrio entre el cuerpo y la mente para que estemos en armonía con nosotros mismos. Hay muchas modalidades de yoga ya conocidas por todos, desde el clásico Hatha pasando por Kundalini, Ashtanga, Vinyasa o el agotador Bikram, pero ahora se están haciendo muy populares dos formas de lo más espectacular, el Acroyoga y el Aerial Yoga. ¿Te atreves?

Estando en armonía interna y externa no sólo conseguiremos estar más a gusto, sino que también transmitiremos ese estado de equilibrio a quienes nos rodean. El yoga nos puede ayudar a alcanzar este punto, pero no todos son iguales y cada persona puede encontrar su camino a través de una modalidad distinta. Últimamente se está oyendo hablar mucho de dos estilos de yoga de excelentes resultados y visualmente muy llamativos. Son el Acroyoga, que combina la disciplina tradicional con los equilibrios acrobáticos. El segundo es Aerial Yoga que, como su propio nombre indica, se realiza en el aire. Quién sabe, a lo mejor es una de estas nuevas disciplinas.

El yoga se reinventa: nuevas modalidades de un arte milenarioAcroyoga, ¡mantén el equilibrio!
Se está implantando en España el Acroyoga, un tipo de yoga que combina la milenaria disciplina oriental con el masaje tailandés y el poder del movimiento de la acrobacia. Su práctica es amena, divertida y dinámica (para algunas personas, el yoga más tradicional puede resultar monótono y aburrido), casi como un juego en el que el individuo estimula su cuerpo y su mente a partes iguales.

Comenzó en San Francisco, y desde hace unos años se está implantando en todo el mundo como está sucediendo ahora en Barcelona y Madrid dentro de España. Sus fundadores son Jason Nemer y Jenny Sauer-Klein, y ellos mismos se desplazan por todo el mundo para trasladar sus enseñanzas. Busca en ete enlace, los lugares de acroyoga del mundo en los que están extendiendo su sabiduría.

Como en otros yogas, se comienza con una pequeña ceremonia en la cual los presentes dejan en la calle sus preocupaciones y responsabilidades diarias, y abren su mente a la práctica. Después se realiza un calentamiento a través de distintas asanas (posturas) que después nos permitirán realizar los ejercicios con más facilidad y sin peligro de lesionarnos. A diferencia con otras disciplinas, este yoga tiene una parte que se realiza con otra persona, y permite que ambos miembros se ayuden y a la vez disfruten con el ejercicio. Es muy recomendable para parejas. A continuación viene el momento más espectacular que es cuando se realizan las inversiones -que la cabeza esté más baja que el estómago-, las acrobacias y las asanas directamente en el aire. Se termina con un masaje tailandés que calma y relaja.

El yoga se reinventa: nuevas modalidades de un arte milenario Este yoga es muy beneficioso para mejorar la confianza en uno mismo, proporcionan una gran energía y enriquece las relaciones con la persona que se suele practicar.

Aerial Yoga, o cómo volar por los aires
De momento sólo podemos practicar en Nueva York, pero el Unnata Aerial Yoga cada vez va teniendo más adeptos, por lo que sólo es cuestión de tiempo que llegue a Europa. Esta modalidad fue creada por Michelle Dortignac, una instructora de Vinyasa y equilibrista que decidió fusionar sus dos especialidades para crear este híbrido. Guiada por las bondades de un mundo y otro, empezó a impartir Unnata en enero de 2006.

En sus clases se utilizan unas especies de trapecios que penden del techo y que soportan el cuerpo del cuerpo. Cuando se pende de allí, la gravedad cero permite una total libertad de movimientos y alivia la presión en el cuello y la cabeza que solemos sufrir con los pies sobre el suelo. Además, favorece los estiramientos más profundos y mejora la flexibilidad.

El yoga se reinventa: nuevas modalidades de un arte milenario Entre sus beneficios, el más inmediato es la diversión, ya que en una clase de Unnata lo primero que haremos será reírnos de nosotros mismos el día que debutemos con el trapecio. Las clases, por lo tanto, se realizan de buen humor por lo que la práctica resultará siempre más sencilla y agradable. El cuerpo se va adaptando poco a poco a esta nueva situación aérea, se coge fuerza rápidamente, se mejora la postura y se termina perfectamente relajado gracias a una relajación que se hace al final.

Como te avanzábamos, este yoga de momento sólo se imparte en Nueva York, pero leyendo las opiniones de quienes lo practican da la impresión de que pronto logrará adeptos al otro lado del Atlántico.


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