Hidratación, fuente de salud

La deshidratación incluye la pérdida de sodio y potasio, lo que conlleva a desequilibrios en el organismo. Aprende a prevenirla

Consejos de hidratación

¿Sabes que podrías estar sin comer hasta dos meses, pero que no aguantarías más de una semana sin beber agua? La necesidad del agua es constante para el ser humano, y aunque pueda sonar un poco raro, en nuestra sociedad la deshidratación existe. Una excesiva sudoración cuando practicamos deporte, diarrea o altas temperaturas pueden provocar su aparición, y es necesario hidratar el cuerpo para pérdidas significativas de agua.

 

¿Por qué tenemos sed?

Nuestro organismo está preparado para guardar mayor o menor cantidad de agua según la situación. Si hace falta agua, se producen cambios mínimos, pero suficientes, en la sangre para poner en funcionamiento todo un sistema: las células determinadas y el hipotálamo se ponen en marcha para que experimentemos sensación de sed. Así, de acuerdo con las pérdidas y el equilibrio de los líquidos, tendremos sed o no.

¿Cuánto hay que beber?

Es preciso beber al menos 2,5 litros de líquido al día, porque diariamente perdemos entre dos y tres litros a través del sudor, la orina, la respiración y la transpiración de la piel, y el balance hídrico de nuestro organismo debe ser equilibrado: la cantidad de líquido aportada tiene que ser la misma que la perdida y eliminada. Por lo que si se realizan actividades y esfuerzos físicos notables conviene aumentar la cantidad habitual de agua, y también si se vive en zonas húmedas con clima cálido.

¿Sólo agua?

No sólo está el agua para hidratarse. Incluir el mayor número de bebidas posible ayuda a que la ingesta sea la más adecuada. Para las personas sanas, además de agua, consumir infusiones, refrescos, zumos, lácteos, caldos, etc. estimula la ingesta de líquidos, gracias a la variedad de sabores.

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